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Xbox 360 también ha tenido su ración de Mister Hawk.
Como todos los años, era de esperar un nuevo título de la gran saga de los deportes alternativos o extremos, el dedicado al skateboard con el sello y figura del mítico Tony Hawk en la portada. Después de las dos últimas ediciones bajo el nombre de American Underground, la saga da un giro de tuerca para reinventarse y centrarse en el deporte que tratamos, dejando un poco apartado el lado gamberro de éste. Este cambio consiste en tener una historia o trama que sincroniza junto con el sistema de juego, sin avasallar el uno al otro tal como ha venido pasando en las últimas entregas.
Neversoft vuelve a realizar un magnífico trabajo al sacar el título para todas las plataformas existentes al mismo tiempo, y justo Xbox 360 ha sido agraciada con este juego para su salida mundial. Pero, ¿existe motivo para entusiasmarnos con una versión que a todas luces debería ser diferente y mejorar lo que se ve en otras consolas?. Veamos qué tiene de luces y sombras la séptima entrega de la saga del deporte urbano más radical.
Jugabilidad
Partimos de una premisa simple: vamos a encontrar en esta edición para Xbox 360 la misma jugabilidad, contenidos y profundidad de juego que en el resto de versiones de las otras consolas. De entrada, en el modo Historia vamos a crear a nuestro propio skater, primero con una simple elección, pero a los pocos minutos con una gran variedad de recursos de personalización, ya no sólo faciales, sino de ropa y estilo de diferentes marcas bien conocidas por los amantes del skaterboarding. Una vez llegado a Los Ángeles, tu meta es conseguir dinero y reputación en base a superar diversas pruebas que te encontrarás a lo largo del camino. Más adelante tendrás la oportunidad de seguir haciéndote todos los cambios de look que desees tanto en la tienda como en la barbería radical.
En un principio, todas las pruebas tienen su tutorial para enseñarte desde el principio cómo realizar los más sencillos tricks, indispensables para avanzar en el juego. Con ellos podrás impresionar a esa chica que acabas de conocer, de nombre Mindy, y sus amigos skaters que te enseñarán nuevas maniobras y proporcionaran misiones y retos. Casi todas estas pruebas van a depender de realizar ciertos tricks en un periodo de tiempo, o manejar un elemento interactivo del mapa con el cual realizar una acción y así conseguir el reconocimiento. Quizás el pero de todo esto es que existen demasiadas pausas para tutoriales, dando la sensación de que el modo Historia pudiera llamarse modo Tutorial, sin dejar rienda suelta para descubrir combos por sí mismo. Y todo ello hace que este modo sepa a poco, incluido en cuanto a duración, pues si eres un apasionado que has disfrutado de títulos anteriores, en menos de 6 horas te habrás completado el modo Historia. Eso en modo normal, ya que el modo fácil es un paseo para principiantes, y el modo loco supone un formato más llamativo para jugadores expertos.
Los controles han mejorado bastante gracias al uso del nuevo pad de Xbox 360, el cual aparte de la comodidad que ofrece, tiene bien situado el conjunto de botones y gatillos para realizar nuestros combos, algo notable, puesto que nadie había podido igualar en funcionalidad al DualShock de PS2. Durante el juego, siempre es posible pausar la partida con el objetivo de consultar el listado de tricks que has aprendido a dominar, con todas las combinaciones necesarias, por lo que hay que tener paciencia y no desesperar porque no salga todo a la primera. Pero no todo va a ser skating puro y duro, porque también será posible manejar una BMX durante unas pocas misiones, lo cual hace una experiencia de juego amena y variada, rompiendo la linealidad y dando juego a la sorpresa. Eso sí: ojo con los controles, puesto que no son los mismos del skate y requieren de un periodo de adaptación y aprendizaje.
A partir de aquí, "Tony Hawk's American Wasteland" posee mayor profundidad de contenidos jugables con su modo Clásico. Todos los que hayan tenido la oportunidad de jugar a los 3 primeros títulos de la serie están de enhorabuena, ya que se recuperan muchas pruebas, contenidos y escenarios de aquellos primeros tiempos. Las zonas tienen una serie de pruebas, la mitad de las cuales se pueden conseguir en poco tiempo, pero si eres un skater que desea terminar estos retos al 100%, vas a necesitar un poco más de dedicación y esfuerzo para completarlos. A medida que se vayan pasando niveles, se irán desbloqueando más misiones, retos, mapas antiguos recuperados para la ocasión, etc.. eso sí, el skater creado en el modo Historia no se puede usar en este modo Clásico. Aun así, tendremos un montón de skaters famosos del mundillo que desbloquear en cualquiera de los modos de juego, los cuales cuentan con movimientos y tricks característicos de su estilo, pero poca personalización adicional como les gustaría a los fans de este deporte.
El multiplayer apenas ha variado con respecto al modelo que hemos disfrutado en juegos anteriores. Tenemos la oportunidad de crear partidas de hasta 8 jugadores con diferente retos: puntuación, capturar la bandera, rey del combo, graffiti style y muchos más. Una notable variedad, pero ningún elemento que amenice la experiencia en Xbox Live y pueda competir a la altura de otros títulos de salida. Eso sí, te deja la libertad de hacer megacombos que el modo Historia no te enseña... todo es probar y ensayar con el pad a ver qué sucede.
Gráficos
Aquí es donde este juego debería de haber marcado mayores diferencias, pero sin embargo, estas apenas son visibles, o carecen de importancia para lo que es la experiencia visual que esperamos de una Xbox 360. En un primer momento el juego soporta la resolución de HDTV, pero luego al ver los personajes, con un modelado, texturas y animación que pueden casi verse de la misma forma en una Xbox, la verdad es que cabe preguntarse dónde esta la optimización necesaria para una consola de nueva generación. En las escenas cinemáticas podemos ver unos personajes que apenas tienen vida propia ni reflejan estados de ánimo o expresividad alguna en sus rasgos. Las ropas parecen pegadas al cuerpo y poseen una aparente falta de volumen y textura.
En cuanto al entorno, realmente en el juego real podemos admirar que se han trabajado bastante las representaciones de ciertas calles famosas de Norteamérica. Se aprecia sensación de profundidad, y es posible usar cada elemento que vemos con la misión de realizar tricks y maniobras necesarias para la consecución de nuestras misiones y/o objetivos. Todas estas áreas de skate tienen pasillos o zonas de comunicación, las cuales son bastante anodinas. Cuando se descubren por primera vez, el juego las carga en el momento y se produce una leve, pero notable bajada de frames durante un par de segundos. Aun así, tendremos escenarios de lujo bien representados como HollyWood, Santa Mónica, Beverly Hills, East LA y muchos más. El “pero” de este apartado es que ciertos elementos sólidos a veces pueden atravesarse a lo fantasma, lo cual puede desconcertar y dar el mal rollo de pensar si en algún momento en que se supone que nos debemos de apoyar en un elemento sólido, lo vamos a atravesar o no, fastidiando el combo. Después de ver diferentes versiones, da la sensación de que el juego ha sido diseñado para PS2, y que después se han hecho modificaciones diferentes a partir de las otras plataformas existentes en el mercado para adaptarlo, y punto.
Música & Sonido
Una vez más, uno de los fuertes indispensables de la saga, que le han caracterizado a lo largo de su existencia, y que vuelve a sorprendernos agradablemente una vez más. No sólo tenemos melodías y canciones de siempre, que nos sonarán sin saber el nombre del grupo o de la canción, sino que además, y en mayor medida, volvemos a escuchar nuevos tracks de grupos punk actuales. Después ya tenemos un conjunto de canciones de grupos hip-hop y american rock de carácter underground, lo cual no es malo, es más, muchas veces nos hemos llevado más de alguna agradable sorpresa con ellas. En cuanto a los efectos de sonido, no se aprecia mucha innovación con respecto a lo escuchado en títulos anteriores, pero sigue siendo atractivo al oído, pues existen muchos sonidos pregrabados en directo durante sesiones reales de skating.
Conclusión
Un título que presenta pocas novedades para una consola con un gran potencial gráfico, aspecto que primero se valora de los títulos para Xbox 360. El juego, en contenidos y profundidad, posee un montón de alicientes para los amantes del skateboarding, quienes pueden estar entretenidos durante muchas horas de juego offline y online. Incluso el modo Historia puede presentarse desde un lado positivo por servir de tutorial para todo novato en esta saga. Aun así, la ambientación es la característica de las series Tony Hawk, aunque avanza unos pasos de calidad al mezclar con éxito la jugabilidad clásica con una historia interesante, si bien corta a todo efecto. La gran falta que le retira puntos para una mejor nota es la cantidad de fallos gráficos y la poca diferencia que se observa con respecto a otras plataformas, lo cual hace dudar bastante del grado de dedicación de Neversoft a la nueva consola de Microsoft.
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