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Analizamos la última propuesta española para PC en forma de un plataformas con carácter bastante clásico.
"Yume" es el primer juego de la compañía barcelonesa FreakFrog, una desarrolladora derivada de otras empresas, entre ellas Sherwood Media (especialistas en software de entretenimiento multimedia de venta en quioscos) y Planeta DeAgostini Interactive, quien bajo su rama OnGames edita este nuevo título.
La historia del producto puede sernos bastante familiar, puesto que toma elementos de numerosos cuentos clásicos. Un buen día Yin, el protagonista, se despierta dentro del mundo de los sueños, armado con una espada y con una piedra misteriosa en su mano. Mientras se pregunta qué está pasando, observa que se encuentra en un territorio hostil. Tras esto, el héroe deberá defenderse, y resolver el misterio que envuelve al mundo de los sueños.
Jugabilidad
Lo primero que podemos decir de "Yume" es que es el plataformas más clásico al cual hemos podido jugar en cualquier plataforma durante el último año. Como si hubiésemos cogido una máquina del tiempo, "Yume" nos transporta a los tiempos de "Pandemonium" o Klonoa, es decir, productos con una jugabilidad 2D clásica, pero un aspecto más acorde a los tiempos que corren. Como de los gráficos hablaremos más delante, centrémonos ahora en la jugabilidad. "Yume" es un juego sencillo que sólo necesita de un botón de disparo y la cruceta para manejarse, teniendo además la posibilidad de mover el punto de vista de nuestro personaje con otro botón. Un aspecto a destacar del producto es el referente a los controles. Se aprecia un fallo, y es que no se pueden redefinir las teclas, aunque sí existe la opción. Error compensado con la detección automática de un pad USB si está conectado a un puerto, siendo ésta una posibilidad que no aparece indicada ni en el juego ni en las instrucciones (a nosotros nos lo dijeron directamente los chicos de FreakFrog en la entrevista que les hemos realizado, y hemos podido comprobar que funciona).
Una vez nos ponemos a manejar a Yin vemos las opciones que nos ofrece. Podemos realizar ataques normales, golpes altos (útiles para monstruos voladores) y ataques en salto (recuerdan ligeramente al combo en salto del clásico "Golden Axe"). Además, el protagonista tiene capacidad para dar un salto sencillo, uno doble y agarrarse a los salientes. Como veréis, no es ningún exceso de opciones a nivel de movimientos, pero para un plataformas resultan más que suficientes.
Antes de comenzar la partida veremos un mapa donde podremos elegir en qué pantalla nos moveremos. Cada mundo tiene una estructura de varios niveles y un monstruo, y cada nivel, además de los distintos obstáculos que nos encontraremos, dispone de una serie de zonas de salvado que además nos servirán para conservar los sueños logrados anteriormente (algo que nos recuerda mucho al clásico "Nigths" de Sega). Además de los sueños, otros objetos muy importantes son las cartas, las cuales además resultan muy complicadas de conseguir en algunos casos. Éstas nos servirán para revelar algunos secretos, como arte o imágenes de enemigos y compañeros.
Un tema del cual se debe hablar bastante es el de la dificultad. Hay quien opina que no es un juego difícil, pero es muy “retro” en ese aspecto, siendo bastante complicado porque el control no es todo lo fino que debería ser. A ese respecto habría que decir que este juego sufre la falta de un testeo real, puesto que se notan fallos claros que nos obligan a apagar y volver a empezar. Un ejemplo se puede apreciar cuando de repente nuestro personaje empieza a resbalar de manera exagerada, y para poder arreglarlo hay que salir de la pantalla y volver a empezarla. Por suerte, "Yume", a pesar de la dificultad y los fallos del estilo al comentado ahora, cuenta con unas cuantas ayudas al jugador. La primera son los ya mentados puntos de salvado, que no sólo son muy abundantes, sino que puedes moverte de uno a otro ya abierto con una pulsación de la tecla de agacharse. Junto a esto tenemos las vidas infinitas, que nos dejan jugar sin la presión de tener que preocuparnos por las muertes.
Y es que, aunque podamos recibir 5 golpes por parte de los enemigos antes de perder una vida, morir será algo bastante habitual. Esto se debe al gran número de muertes instantáneas posibles, que de un sólo golpe nos eliminarán, entre ellas caer en los pinchos o al llevar al dragón Mizu, que bajo cualquier golpe nos hará volver a empezar. Si alguien dice que este juego es fácil, que pruebe las pantallas del dragón Mizu, un ser que nos llevará a su lomo y que es lo más parecido que recordamos a las dificultades terribles de los clásicos españoles de Spectrum y demás ordenadores de 8 bits. Es como volver a ver a un viejo amigo.
En resumidas cuentas, nos encontramos con un juego interesante a la par que sencillo, el cual ofrece una jugabilidad muy clásica que no deja de ser válida, además de un nivel de dificultad bastante elevado, puesto que las facilidades concedidas por los puntos de salvado o la vidas infinitas se ven compensadas por un control que no siempre es preciso y un diseño de niveles con mucha mala leche. A todo esto se le debe sumar una generosa cantidad de niveles, con 4 mundos formados por una media de 6 niveles cada uno (unos más, otros menos), además de alguna pantalla secreta y los jefes finales de turno. Tampoco se puede dejar pasar en esta pequeña valoración el buen trabajo realizado en la historia, diseñada de una manera bastante parecida a lo que vendría a ser un cuento clásico.
Gráficos
Desde el primer momento podemos apreciar que este juego no es un título que ofrezca los gráficos más potentes que podamos ver en nuestros ordenadores. Esto tiene sus ventajas, y es que cualquier ordenador capaz de hacer funcionar Direct X podrá manejar a la perfección "Yume". Respecto a puntos positivos, los fondos hechos a mano son realmente bonitos, una especie de canto a favor de la iniciativa “que vuelvan los cielos azules a los videojuegos”. No son gráficos prerenderizados ni cuentan con elementos 3D de ningún tipo, sino que están realizados por varias capas de bitmaps. Lo que sí es 3D son tanto los diferentes personajes como los objetos que forman los niveles. Esta puede que sea la parte más floja del juego, no por su calidad, la cual es bastante digna, sino porque revela en exceso el segmento budget al que pertenece el título. Con todo, los gráficos de "Yume" son muy decentes, pero no espectaculares. Si hay algo que sí llama la atención son los diseños que acompañan tanto las pantallas de transición como las cartas que encontremos, los cuales si bien tienen un toque manga poco original, quedan bastante bien cuando hacen acto de presencia.
Música & Sonido
Llegamos al que es, sin duda, el aspecto más conseguido de "Yume". Aunque el tema principal no está realizado por David Font (él sólo hizo los arreglos), el resto de músicas sí le pertenecen, y son ese tipo de melodías que se meten en tu cabeza, no saliendo así como así. Dentro del mundo de los compositores españoles sólo recordamos que Víctor Vergara, ex músico de Exelweiss, realizase un trabajo así, alejado de la pompa y lujo que suelen acompañar a la mayoría de trabajos actuales. Una muy buena banda sonora, que esperamos mantenga su estilo en el próximo título de Freak Frog.
En cuanto a los efectos de sonido, aquí hay que decir que no están mal realizados, pero tal vez son pocos y no siempre están coordinados con lo que sucede en pantalla. Finalmente, destacar la voz del doblaje, muy bien elegida, y que añade un toque entrañable a la historia, convirtiéndola en una especie de cuento para contar a los niños.
Conclusión
"Yume" tal vez no sea el megahit del año, ni siquiera uno de los mejores juegos que nos hemos encontrado, pero es un producto bastante honesto. Ofrece lo que esperábamos de él, y a su vez tiene algunos momentos muy interesantes. Es una pena que cuente con tantos pequeños errores, aunque aún así, no creemos que defraude a nadie que lo adquiera. Queda ver si en el próximo octubre podemos hablar del nuevo juego de FreakFrog, el cual esperemos siga una progresión notable.
Un último detalle a reseñar, "Yume" es un juego que debe ser destacado entre la mayoría de productos comercializados para PC en la actualidad, ya que permite ser utilizado sin tener el disco dentro del lector mientras estamos jugando. Todo un detalle por parte de los desarrolladores y Planeta DeAgostini Interactive, del que esperemos tomen nota otras compañías.
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