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La saga Need for Speed recupera las persecuciones policiales.
La saga "Need for Speed" está viviendo una segunda juventud, gracias principalmente al éxito obtenido por sus dos entregas "Underground". Con ellas, Electronic Arts logró atraer a los seguidores del tuning y las carreras callejeras, un tipo de público que aumenta en número en todo el mundo a pasos agigantados. Si bien el planteamiento general de estos dos juegos de competiciones callejeras no llegó a cuajar entre los hardcore gamers más veteranos, ahora los desarrolladores del juego han demostrado que también piensan en ellos. Sin alejarse demasiado del estilo presentado en "Need for Speed: Underground", esta nueva edición recupera un concepto clásico de la serie: las persecuciones policiales. Tal y como vimos en "Hot Pursuit", en "Need for Speed: Most Wanted" vamos a encontrarnos con unas persecuciones de quitar el hipo.
El hilo argumental de este nuevo lanzamiento no es un alarde de originalidad, pero cumple con su cometido sin ningún problema. Interpretamos a un joven amante de las carreras ilegales y el tuning, que por giros del destino, acaba metido en el circuito de carreras ilegales, comenzando desde abajo. A su lado sólo tiene a la atractiva Mia Townsend, caracterizada por Josie Maran, y una habilidad más que contrastada para lo de conducir y escapar de la policía siempre y cuando sea necesario. En sus manos está el ir subiendo posiciones en el ranking de los más buscados (de ahí el título "Most Wanted"), ganarse el respeto de los demás conductores, y demostrar que conoce como nadie la ciudad en la cual se encuentra.
Jugabilidad
Tras una introducción interactiva de lo más interesante, el juego nos adentra en un modo historia monojugador cargado de emoción. En él, como hemos dicho, será necesario ascender en el ranking de los más buscados compitiendo con otros conductores y participando en distintas pruebas. Para ello, lo primero será poner en nuestro radar la imagen del próximo rival, quien necesitará que demostremos cierta habilidad antes de competir con él. Esto podremos conseguirlo participando en misiones de diferentes tipos, principalmente carreras y persecuciones. A todas ellas accederemos desde un menú de opciones bastante sencillo y claro, donde irán apareciendo distintos retos esperando a ser realizados. Si bien todo se basa en correr a toda velocidad o esquivar a los coches patrulla, en más de una ocasión nos encontraremos con objetivos diferentes. A medida que cumplamos con éxito estas misiones, nos iremos acercando lentamente hacia nuestro próximo rival en la blacklist, a quien retaremos en cuanto él nos lo permita. Si conseguimos derrotarle, obtendremos prestigio, respeto entre los conductores, y el material necesario para sacar provecho a las distintas tiendas repartidas por la ciudad en la que estamos.
Aquí entrará en juego el concepto del tuning y las modificaciones del vehículo, aunque de forma más moderada respecto a lo visto en "Need for Speed: Underground". Una buena noticia para quienes no gustan de esta afición, pero un recorte sustancialmente notable para aquellos fans de la cultura tuning. En esta ocasión, además de haber menos elementos de modificación a disposición del público, cabe decir que la libertad del jugador, principalmente por la escasez de dinero, será menor. Además, algunos elementos sólo aparecerán disponibles a medida que avancemos, así que de primera mano, el abanico de opciones será inferior a lo visto en los exitosos "Underground". De todas maneras, no deja de ser un complemento interesante, dirigido especialmente a los fans de la última subsaga aparecida de "Need for Speed".
En cuanto a las persecuciones, no hay duda que son el núcleo principal del producto, así como su mayor novedad respecto a los últimos dos juegos aparecidos. En ellas los coches de la policía nos perseguirán sin fatigarse, de uno en uno, u organizando emboscadas si su disposición en el escenario lo permite. Para librarnos de ellos, además de nuestra pericia al volante, tenemos la posibilidad de mirar el mapa situado en uno de los lados de la pantalla. En él aparecerán indicadores de elementos importantes, como nuestra posición o la de los policías, pudiendo así elegir rutas de escape seguras por las que el camino esté despejado. Será importante tener cuidado, puesto que hay controles de policía en muchos lugares, y si pasamos por ellos, no dudarán en salir en nuestra persecución. Para escapar de los policías habrá distintas técnicas. Por un lado, lo comentado anteriormente de elegir rutas seguras. Por el otro, el uso de habilidades especiales, como un tiempo bala al estilo "Max Payne" que permitirá salir de situaciones peliagudas. No resulta imprescindible, pero en más de un momento nos vendrá como anillo al dedo para ahorrarnos algún dolor de cabeza. Por si esto fuera poco, también existe la posibilidad de sacar partido a puntos determinados del escenario, que repercutirán en la policía dejándoles parados durante un buen rato.
Las carreras no ofrecen un planteamiento novedoso, basándose en conceptos ya vistos anteriormente en el universo "Need for Speed". Habrá carreras normales, de sprint, de eliminación... estilos que, en general, quienes hayan disfrutado de "Underground" conocerán a la perfección. Pero cabe destacar, que durante las carreras no estaremos a salvo de la policía, así que si nos pillan con las manos en la masa, también habrá que prestarles atención a ellos. Con esto aumenta la dificultad por dos, siendo necesario competir con los rivales de la carrera y además esquivar los coches patrullas sin ser detenidos por el camino.
A nivel de complementos en cuanto a modalidades, tenemos desde distintas competiciones a modo de reto, desbloqueadas al comienzo de la partida, hasta carreras rápidas. Sin duda, lo suficiente para tener enganchados a los seguidores de "Need for Speed" durante un buen tiempo. Eso sin olvidar la posibilidad de conectarnos a Xbox Live para sacar partido de sus funciones compatibles.
Respecto a los controles, nadie se puede quejar, puesto que, sin llegar al espíritu arcade de "Burnout", son bastante sencillos. Desde el primer momento podremos conducir de maravilla los distintos vehículos a nuestra disposición, y si los menos expertos tienen algún problema en curvas peligrosas, siempre podrán hacer uso del tiempo bala. Una herramienta de lo más interesante en un juego de este estilo, que demuestra que al recurso de la cámara lenta todavía le queda mucho por enseñar en el futuro.
Gráficos
Lo primero que llama la atención del producto, no sólo por ser el elemento que nos dará la bienvenida al conectar el juego, será el estilo gráfico de las secuencias creadas para el mismo. Una atractiva representación virtual bajo un efectivo filtro nos irá guiando en todo momento, dejándonos con la boca abierta y la baba cayendo en más de una ocasión. Estas secuencias, aunque en momentos pecan de contar con actores demasiado forzados, dotan al juego de una ambientación a la altura de las circunstancias. Respecto al juego en si, el apartado técnico no se queda atrás, con una ciudad de gran tamaño llena de distintos elementos por donde conducir. Diferentes caminos, puentes, elevaciones, interiores, exteriores, todo se unirá a la perfección para que nosotros campemos a nuestras anchas mientras conducimos.
El efecto de bullet time, junto a la sensación de velocidad, chispas y otros detalles gráficos, da en general al producto un aspecto de nivel. No se quedan atrás el modelado de los vehículos, muy cuidado, o los escenarios, con un aspecto real de muy buen gusto. Por si esto fuera poco, podemos estar satisfechos, puesto que las carreras no sólo se realizarán de noche, como ocurría en "Underground", sino que habrá competiciones y niveles en todos los momentos del día y con distintos efectos climatológicos.
Música & Sonido
Electronic Arts ha vuelto a echar mano de su EA Trax para ofrecer a los usuarios de este "Need for Speed: Most Wanted" un abanico de canciones muy conocido. Quizá algunos temas no son muy apropiados para un juego que necesita más "caña" sonora, pero lo cierto es que se trata de grupos con popularidad, y en mayor o menor medida sonarán al público. Se acompañan por un abanico de efectos sonoros muy cuidado, donde brillan especialmente los motores de los diferentes coches con los que nos encontraremos. Por fortuna o por desgracia, esta versión se encuentra en inglés, salvo el manual, por lo que el doblaje incluido en las ediciones de PS2 o PC no hace acto de presencia. Un problema quizá para quienes no dominen el inglés, puesto que los textos tampoco han sido traducidos a nuestro idioma.
Conclusión
Los seguidores más veteranos del universo de "Need for Speed" agradecerán la vuelta de ciertos elementos, como las persecuciones policiales, y seguramente quedarán agradecidos con la disminución del factor tuning respecto a lo visto en "Underground". Aún así, los fans más acérrimos del tuning verán su cultura reducida en este producto, por lo que quizá se sienten un poco perdidos. De todas maneras, una cosa está clara: "Need for Speed: Most Wanted" ha llegado presentándose como una gran entrega de la saga, superior a las dos últimas, y fiel respecto a la serie, dada la inclusión de las persecuciones policiales.
Quien no tenga Xbox 360 para adquirir la versión de esta plataforma, no debería dudar en hacerse con este lanzamiento.
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