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Vuelve a Playstation 2 la famosa saga de Koei.
Como era de esperar, Koei no ha dejado escapar la oportunidad de traer a Europa la versión especial de la última entrega de su saga más famosa. Una política que debe ser rentable, pues no son pocas las ediciones con las que cuenta esta serie, presente desde los primeros tiempos de la consola de Sony. "Dynasty Warriors" ha sabido ganarse amigos y enemigos debido a su mecánica, aunque es indiscutible su fama y los réditos que ha proporcionado a la compañía, siendo encomiable el afán de Koei por ofrecer un momento de la historia que tanto se ignora en Occidente.
Más que una historia propiamente dicha, lo que se narra en esta nueva entrega de esta ya veterana saga son las vivencias de 48 personajes durante las habituales luchas de poder entre distintas facciones de lo que hoy conocemos como China. Cada uno de ellos contará con las correspondientes secuencias cinemáticas en las que se verá su implicación tanto en el contexto histórico como el desarrollo de sus propias vidas personales y las motivaciones que les han empujado a intervenir a favor de la facción a la cual pertenecen.
Jugabilidad
Era más que previsible que en su política de exprimir la gallina de los huevos de oro hasta la saciedad, Koei no incorporaría ninguna novedad digna de mención en esta nueva ampliación de unos de sus títulos. Básicamente se trata de unos cuantos añadidos al juego básico que convierten al producto en una opción muy interesante si no se ha jugado previamente al original, pero que hará que los que ya lo posean se lo piensen más de una vez, a menos que sean devotos fans de la saga. Puede que empezar con esta aclaración sea un poco duro, pero más que una crítica al juego en si, se trata de una advertencia sobre una característica que no afecta a la calidad jugable y técnica del producto.
"Dynasty Warriors 5 Xtreme Legends" sigue siendo el mismo juego que ha encandilado a tantos y que también se ha ganado tantos detractores. Se escoge un personaje y su labor es lograr salir victorioso de batallas en forma de beat em up en zonas amplísimas, mientras se interponen en su camino de forma continua legiones de soldados enemigos. Para defenderse sólo contarán con sus propias habilidades, así que el jugador deberá conocer las técnicas de las que dispone su luchador en combate para hacer frente a los enormes grupos de contrincantes. Para imprimirle un toque de variedad a un sistema excesivamente repetitivo y que puede agotar incluso al más paciente, se incluyen los ataques musou, que podrían traducirse como los tradicionales especiales de toda la vida en este género. La primera posibilidad es la recolección de los musou repartidos a lo largo del escenario, y cuando se llegue a una determinada cantidad tanto el poder ofensivo como el defensivo del personaje se incrementan durante un tiempo limitado. Hay otras dos variaciones de estos ataques, que son los “doble” y los “true”, además de la posibilidad de los combos “evolution”, que dependen de las armas que el luchador porte en ese momento. Estos combos, correctamente ejecutados, son capaces hacer morder el polvo a cualquier enemigo. Para encontrar estas armas, deberá explorarse el escenario o derrotar al enemigo que las lleve. A partir de entonces, con su uso se incrementará la afinidad del luchador hacia estas, logrando aprender por el camino nuevas técnicas exclusivas de cada arma. Esta característica es muy importante, pues el jugador no deberá prestar atención sólo al nivel del arma, sino que su capacidad de infligir daño dependerá mucho de su dominio de las técnicas que su uso implica. Tampoco deberá olvidar su peso, puesto que dependiendo de cuanto pese y de las características físicas del personaje logrará moverla con mayor o menor soltura.
Para que los ataques no caigan en la monotonía del hack & slash, también se puede hacer uso de arcos o armas de asalto. Pero sobre todo destacan los animales sobre los que se puede ir montado. Los más comunes son los caballos y los elefantes, pero los más espectaculares son los tigres. Especialmente porque también pueden ser utilizados por el enemigo, así que el jugador no puede olvidar de su tremenda fuerza y deberá estar muy atento para que su control no caiga en manos equivocadas.
El personaje principal no estará solo en el campo de batalla, ya que contará a su lado con una legión de soldados protectores. A medida que se avanza en el juego su número aumentará, y teniendo como tienen cada uno de ellos habilidades especiales estás irán evolucionando cuanta más experiencia sigan acumulando. Unas serán ofensivas, otras defensivas y el resto van enfocadas a necesidades como la curación o encontrar objetos con mayor facilidad. Respecto a los items, hay que recordar que las fuerzas enemigas se dividen en ofensivas, defensivas y suministros, y de esta clasificación dependen los objetos que de ellas se obtienen.
Para el final queda la gran novedad de esta ampliación: el modo Destino. Este no es más que un tradicional editor de personajes, donde el jugador crea uno a su gusto, escogiendo desde el sexo hasta la vestimenta y el equipo, pasando por los atributos físicos. Una vez hecho, deberemos elegir a uno de los 48 personajes principales como su general. A partir de aquí no difiere mucho del modo historia, consistiendo en una serie de misiones en las que se asignarán órdenes antes y durante la batalla. La labor del personaje será la de ir al lado de su general y apoyarle y obedecerle en todo momento. El principal objetivo será el de subir el nivel del personaje, aumentando su ataque y defensa y añadiendo nuevas habilidades, para así lograr salir del pozo de los soldados rasos y convertirse en oficial. Por motivos de guión se le ofrecerá la posibilidad de cambiar de bando en algunas ocasiones, quedando en manos del jugador la elección. Tampoco puede olvidarse que el desarrollo del juego dependerá de a quién se ha escogido como superior. Aparte de este modo y unos pocos items, pocas novedades más podrá encontrar el jugador.
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