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Probamos el debut de la famosa saga en el género de los Action RPG.
Al igual que hizo Square con su saga más famosa ("Final Fantasy"), Konami ha decidido dar una vuelta de tuerca a su RPG más popular y brindar a los fans un spin off de componente estratégico. Una decisión que parece acertada, teniendo en cuenta que se trata de una compañía con un precedente tan brillante como la serie "Vandal Hearts", lo cual a la larga debería suponer una garantía de calidad, y más fusionándose con una saga de tanto prestigio como "Suikoden". Sin embargo, parece que se ha quedado a mitad de camino e la hora de trasladar la magia de ambas franquicias.
Enmarcada en el mismo lugar que "Suikoden IV", la trama de este spin-off pone al jugador en la piel de Kyril, un joven que años atrás perdió a su padre, el cual investigaba el proceso de creación de unas armas ya conocidas por los fans de la saga: los cañones de runas. Según apuntaban sus pesquisas, éstas armas eran responsables de transformar a seres humanos corrientes en monstruosos y agresivos sirenios, lo cual empujó al progenitor del protagonista a investigar, con el resultado antes mencionado. Tres años después de tamaña desgracia, Kyril parte en busca de pistas que le ayuden a acometer su ansiada venganza. Por el camino irá encontrando compañeros que le ayudarán en su empresa, y se sucederán los giros de argumento tan clásicos en la saga. Todo ello formando una historia bastante tópica, sin capacidad de mucha sorpresa, con abundante diálogo, pero pocos personajes carismáticos. Un lastre en un subgénero como el de los RPG tácticos (Strategic RPG), en el que tan de moda están las tramas complejas a raíz del tremendo éxito de crítica que supuso "Final Fantasy Tactics".
El Juego
Tras varias horas de juego, es fácil comprobar que "Suikoden Tactics" no está concebido para gente con mucha experiencia en este género. Especialmente por su tremenda sencillez, y porque sigue al pie de la letra las principales máximas de los RPG Tácticos, por lo que se convierte en una opción óptima para iniciarse. Básicamente, el desarrollo es de corte clásico: batallas sobre un enorme escenario, en las que por turnos el jugador dispone los combatientes con los que cuenta e indica las acciones que desea que acometan, ya sea sólo moverse, atacar o hacer uso de la magia u objetos.
Por fortuna, sí que se han introducido algunas novedades, para insuflarle cierto carácter propio al juego. La más destacada de ellas es la de la asociación de los personajes y el terreno con alguno de los cinco elementos. Cada personaje está asociado a algún elemento, y lo mismo puede hacerse con el terreno en el que se desarrollan los combates, lo cual puede ser aprovechado tanto a la hora de cobrar ventaja para los luchadores del bando protagonista como para restar habilidades al contrario. Esto se debe a que se sigue la máxima de la supremacía de un elemento sobre otro, suponiendo que si ataca un soldado con un determinado elemento a otro asociado con un elemento inferior, el daño será mayor. Y en caso de que se esté sobre un terreno asociado al elemento propio, las cualidades suben, mientras que estar sobre uno que derrota al elemento al que se esté asociado tendrá repercusiones negativas. Dominar este concepto es básico si se desea salir victorioso, y especial atención se deberá poner a la posibilidades de cambiar el elemento al que está asociado el terreno gracias a hechizos diversos.
En cuanto a la formación del ejército que acompañará al protagonista en su campaña, a la hora de reclutarlo no existen grandes diferencias con sus hermanos mayores de la saga. El deber del jugador, si quiere completar el juego al 100%, es reclutar a las 108 estrellas del destino de la clásica leyenda china, entre las que se encuentran personajes de todo tipo, desde guerreros a magos, pasando por curanderos. Además, si se conserva una partida de "Suikoden IV" con los 108 personajes, se abre la posibilidad de acceder a dos personajes más provenientes de dicho título, y cuyas habilidades destacan de sobremanera por encima de la media. También existe, como en otros juegos similares, la posibilidad de ir en monturas, con las opciones de ataque y defensa que de ello derivan, además de un mayor radio de alcance en los desplazamientos.
A la hora de equipar a los personajes, debe señalarse que todo es configurable, excepto el arma que portan, quedando sólo la posibilidad de mejorarlas tras sucesivas forjas. El resto, ya sea equipo u objetos que puedan utilizarse, queda a gusto del jugador. El ámbito de las magias depende de las runas, piedras que dotan de ciertos atributos a los personajes y que se encuentran repartidas por el juego. Cada personaje puede portar un máximo de un par de ellas, y aunque la mayoría le brindará la posibilidad de ejecutar magias elementales, otras le agregarán características, del tipo aumentar su defensa o su ataque.
En lo que a desarrollo de los combatientes propias se refiere, cada vez que un personaje sube de nivel se le otorgan puntos que deberá repartir según como quiera ir desarrollando diversas habilidades que cada uno tiene atribuidas. Así, a medida que se van distribuyendo estos puntos, las habilidades ven incrementados sus efectos, siendo especialmente útil cuando se refiere a ataques o uso de magias. Por desgracia, al inicio del juego, el número de habilidades que pueden equiparse está muy limitado, pero a medida que se avanza la cantidad sube y una buena combinación puede ser decisiva en la batalla. Tampoco faltan los habituales ataques combinados, determinados por la empatía entre dos personajes. Se ha introducido la posibilidad de desarrollar la amistad entre los miembros del ejército, pudiéndose mantener conversaciones durante la batalla, y a medida que se acumula su número, la relación entre ambos va estrechándose, siendo más fácil que se ayuden mutuamente en combate sin necesidad de que el jugador intervenga.
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