|
Guerra por tierra, mar y aire… ¿será tuya la victoria final?.
Uno de los temas más uitilizados en el mundo de los videojuegos es la Segunda Guerra Mundial, donde inevitablemente casi todos los títulos son siempre de acción en primera persona o de estrategia en tiempo real. El nuevo juego que nos llega de manos de Planeta DeAgostini Interactive pertenece a la última división citada en la línea anterior, pero pretende ir mucho más allá que cualquier clon de “Commandos”. Desarrollado íntegramente por Black Bean, y con un precio de salida muy por debajo de la media, “World At War” pretende convertirse en un ejemplo a seguir para los fans acérrimos a la estrategia pura y dura, es decir, a la estrategia que más se acerca a un juego de tablero que a un videojuego propiamente dicho.
El nuevo juego de Gary Cribsby’s promete mucho desde su primera puesta en escena, pero ojo… si no eres paciente o realmente la estrategia por turnos, lenta, pausada y con millones de opciones disponibles no es lo tuyo, sentimos mucho comunicarte que tendrás que buscarte una alternativa que llene más tus expectativas bélicas.
Jugabilidad
Como bien hemos dicho, desde la primera toma de contacto con el jugador, nos encontramos con un título que pretende sentar unas buenas base en la estrategia pura y dura del mercado. Serán varios los países que podremos controlar (en su defecto lo hará la máquina), como por ejemplo: Alemania con Hitler en pleno auge, la Unión Soviética, el imperio Japonés, China, y los Aliados Occidentales más temibles. Una vez seleccionado nuestro bando, en el menú principal podremos variar una gran multitud de opciones en función de nuestras preferencias personales. Si deseamos controlar únicamente las acciones bélicas de nuestras tropas, con sus movimientos e interacciones, sólo deberemos activar los campos en concreto que nos propondrá otro simple menú, mientras que si se nos dan mejor las labores de intendencia y producción de materiales armamentísticos y recursos, tendremos la posibilidad de elegir estos campos sin ningún problema. Como no podía ser de otra manera, también podremos realizar todas las acciones al mismo tiempo, incrementando de esta forma, tanto la duración del turno de cada partida, como la posibilidad de acciones a controlar y el nivel de dificultad, el cual se verá incrementado sustancialmente.
Además de este tipo de selección, dispondremos de otro menú de opciones alternativo, en el cual habrá posibilidad de alterar los tiempos y velocidades de desplazamientos de nuestras tropas, la duración de los mensajes y ventanas emergentes, la duración de las animaciones, y un montón de opciones que en número ascienden a casi la veintena (con el fin de optimizar o alargar según nuestra visión particular la experiencia de juego que se nos propone). Una vez terminado este laborioso proceso, deberemos seleccionar una de las cuatro campañas bélicas diferentes: la primavera de 1940, verano de 1941, primavera de 1942, y por último, el verano de 1943. Cada una de ellas nos propondrá un tablero diferente, así como también cambiará el factor de los territorios conquistados, el cual será diferente en cada evento.
Aquí comienza la partida. Cada uno de los jugadores, seamos nosotros, un amigo a través de internet, o la computadora, dispondrá de un turno especifico donde desarrollar todas las actividades que desee (al mismo tiempo que tendrá la posibilidad de volver atrás y cambiar alguna cosa que no ha dado el resultado que se pretendía). Un gran mapa del mundo, como si el tablero del mismísimo Risk se tratase toma acto de presencia, pudiendo en él observar las tropas de cada nación en forma de cuadrículas en las cuales se divide todo el tablero (otra vez como si del Risk se tratase, y con colores distintos para cada jugador). En la parte superior de la pantalla tendremos a nuestra disposición una serie de botones que nos llevarán a otros submenús en donde controlaremos cada uno de los factores que nos intente llevar a la victoria final.
Tomaremos el control de las fuerzas militares, consultaremos los datos acerca de las mismas, acudiremos a la pantalla de producción, investigación y reparación de nuestras unidades, pediremos préstamos, obtendremos información regional, consultaremos nuestra situación política, y echaremos una ojeada para ver qué tal funciona la infraestructura interna. Vamos, que como podéis ver con vuestros propios ojos, la cantidad de situaciones está servida, y además resultan el ser plato fuerte del juego. A la hora de visionar las batallas, no podremos interactuar en ellas, y el tablero inicial dará paso a unos horribles gráficos en dos dimensiones que representarán la “crudeza” de la guerra (aunque esto ya lo veremos en el apartado gráfico próximo) de una forma poco vistosa. En definitiva, “World At War” nos propone algo atractivo, de calidad y a un precio inmejorable, ¿crees que tu perfil es el adecuado? Entonces corre a por uno y ya verás cómo se une a la lista de tus juegos preferidos.
|