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El mundo del graffiti se pone de moda en la negra de Sony a ritmo de hip hop.
Ya han pasado muchos años desde la primera puesta en escena de la primera parte de la franquicia “Grand Theft Auto” en la consola gris de Sony, PlayStation. El lanzamiento del juego simbolizó a su vez el nacimiento de un nuevo concepto, idolatrado por unos y odiado por otros muchos, en donde tan sólo los mayores de 18 años serían capaces de ponerse al mando de las violentas situaciones que acontecían la acción. Ahora, con una cantidad ingente de este tipo de títulos en el mercado, nos llega “Getting Up: Contents Under Pressure”, un producto que nos ofrece los ingredientes más picantes de los anteriormente citados, junto a un nuevo toque añadido en el que nos meteremos de lleno en el mundo del graffiti más cañero.
Programado íntegramente por los chicos de The Collective (con títulos en su carrera como “Star Wars Episode III”, “Buffy the Vampire Slayer” o “Men In Black”) y distribuido de manera oficial por Atari Ibérica, este juego convierte al primer trimestre del año próximo en un momento muy jugoso para la 128 bits de Sony. Dentro de un ambiente puramente urbano repleto de suburbios comienza la historia, con elementos característicos propios de "GTA" y alguna que otra pizca de "Manhut" de una forma menos densa. Buenos gráficos, música de calidad y amplia libertad de acción son los primeros detalles que más nos han gustado del juego en su fase preliminar. Os contamos nuestras impresiones después de jugar durante varias horas a dicha versión no definitiva.
El Juego
“Getting Up: Contents Under Pressure” nos sitúa al borde de una sociedad algo desequilibrada, en un ambiente urbano repleto de matones y tipos duros que se rigen por la ley del más fuerte. En esta sociedad hay muchas bandas de “graffiteros”, las cuales tienen cierto prestigio y una gran reputación ganada con el fruto de su trabajo. Nuestra principal labor en el juego es la de comenzar siendo un joven pájaro sin experiencia (como vulgarmente recibe el nombre en este mundillo, “toy”) llamado Trane, e ir ganando poco a poco el terreno a nuestros rivales más próximos hasta llegar a lo más alto y obtener un puesto de prestigio. Con estas premisas comenzamos, y desde el primer nivel a modo de tutorial todo indica que estamos delante de un gran juego. Un factor muy a tener en cuenta es su capacidad de sorpresa, y es que, a medida que pasan las misiones encontramos pequeños matices que a la larga suman grandes puntos en el resultado final del producto. Situado en el género de la tercera persona, “Getting Up: Contents Under Pressure” nos propone varios tipos de acción a lo largo de las misiones, tales como la exploración, el sigilo, el combate y el graffiti.
Las misiones serán muy variadas, desde contactar con una persona o salvarla de algún peligro que le acecha, a subirse a las vigas del tranvía para pintar allí nuestro nombre, pasando por adentrarnos en pleno parque de una banda rival y dejar nuestro sello en las paredes, o campar a nuestras anchas por la ciudad pintando las paredes de la calle sin que nos pillen las cámaras de vigilancia que la rodean. A lo largo de estas misiones deberemos luchar contra adversarios peligrosos, los cuales resultarán difíciles de batir, y que gracias a un sistema de combate muy simple podremos eliminar sin problemas. También deberemos pintar en las paredes desde pequeños grafittis a grandes murales, e incluso pegar pegatinas por doquier con nuestra marca característica. Sea cual sea nuestra labor, la forma en la que se desenvuelve es brillante, ya sea en los combates cuerpo a cuerpo donde un pequeño efecto “matrix” se da cita, como en el momento en el que pintemos y adornemos la ciudad con nuestros sprays, donde deberemos calcular exactamente el modo de pintura para que el graffiti no goteé ni tardemos mucho en pintarlo. Este último nos servirá para ganar puntos y respeto entre las bandas rivales.
Son varios los sistemas de juego que se nos plantean para la ocasión, ya que cada acción a realizar en los combates, en el modo de exploración, o en la gestión de pintar los graffitis, es distinta y particular.
Todas ellas responden de forma adecuada, aunque quizás sea en el modo exploración donde más errores jugables encontremos (sin llegar a ser excesivos), ya sea en el salto de nuestro personaje un tanto impreciso, como en el posicionamiento del mismo a la hora de hacer una pintada en las paredes. Por lo demás, un gran apartado, muy variado y de una extensión que a priori nos parece suficiente, totalmente localizado a nuestro idioma con la pertinente jerga del mundillo, y con un montón de extras a desbloquear, tales como vídeos y graffitis nuevos para los más exigentes. Estaremos atentos a la salida oficial para echarle el guante, puesto que todavía se esperan mejoras respecto a esta versión.
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