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Plataformas, shooters, coches, ovnis, y un pollo muy pequeño.
Otro año, otra película animada de Disney. Como viene siendo habitual desde hace décadas, la productora de cine de animación es fiel a su cita anual con las carteleras y nos presenta su última creación "Chicken Little". Pero no debemos olvidar que el mundo del entretenimiento y la comunicación audiovisual ya no es lo que era, y que cualquier producción que se precie, especialmente si va dirigida a un público infantil, suele ir acompañada de multitud de merchandising... camisetas, muñecos, pósters, y cómo no, lo que ahora nos ocupa: videojuegos.
Chicken Little tiene como protagonista a un pequeño pollo adolescente con algunos problemas. En especial desde que decide alertar a todo su pueblo al grito de “El cielo se cae”. Algo, con bastante poca lógica para los habitantes de Oakey Oaks, por lo que desde ese momento es relegado al grupo de los “pringaos” de su instituto, y muy a su pesar considerado “bicho raro oficial” del pueblo. En resumen, "Chicken Little" es una fábula en la que se refleja uno de los tópicos argumentales más manidos en el cine infantil: “chico inadaptado, triunfa y consigue el respeto de sus detractores”.
Aunque en un principio pudiera parecer que la película en la que se basa no se aleja mucho de los anteriores trabajos de Disney, existe una diferencia fundamental, y que sin duda se manifiesta en el juego. Chicken Little es la primera película de animación 3D de Disney que realiza por sus propios medios. Es decir, en esta ocasión la veterana Pixar, que le diera títulos como “Toy Story” o la reciente “Los Increíbles” no participa en el proyecto, y eso se deja notar. Por un lado en el estilo gráfico extremadamente colorista, siendo casi una versión tridimensional de la estética de los cortos clásicos de Disney, y por otro en un guión total y absolutamente dirigido hacia los más pequeños, el cual tendrá su equivalente en cierta medida en su versión jugable.
Jugabilidad
Lo más característico de "Chicken Little" en este apartado es probablemente la variedad de situaciones en las que podremos tomar el control, ya que los 24 niveles en los que se divide el juego intercalan las plataformas clásicas con fases inspiradas en otros géneros. Las fases “plataformeras” beben directamente de la experiencia de los desarrolladores, Avalanche Software, en títulos similares, como la saga "Tak". Controlaremos a nuestro pollo de una forma bastante estándar: un stick para movimiento, otro para la cámara, y algunos botones destinados a saltar, atacar y colgarnos por cuerdas. A lo largo de estos niveles tendremos que resolver distintos objetivos, por lo general recoger una serie de objetos por el mapeado, o simplemente avanzar solventando pequeños puzzles. Chicken Little se deslizará por tuberías, trepará por palos, o usará su yoyó como un gancho para alcanzar posiciones lejanas.
Además, también podremos controlar al resto de personajes, cada uno de los cuales se presentará con características personalizadas. Desgraciadamente, la respuesta de Chicken Little a nuestras órdenes es una de las peores que el género de las plataformas 3D ha dado en los últimos tiempos, lo que unido a una cámara que en ocasiones nos entorpecerá en vez de ayudarnos hace que jugar este tipo de niveles sea especialmente tedioso, obligándonos a repetir demasiados saltos en demasiadas ocasiones. En general resultarán tremendamente monótonos y aburridos a cualquiera que haya jugado a los grandes de éste género.
or otro lado, se da una paradoja totalmente incompresible teniendo en cuenta el tipo de público al cual va dirigido el juego, y es que la dificultad puede resultar algo excesiva para sus principales compradores en potencia, los niños. Esto es así, ya que ni el control es tan simple y efectivo como debiera, ni las fases poseen un diseño adecuado a las edades a las que va destinado. Por ejemplo, encontrar algunos de los objetos que se nos requieren, o descubrir cómo seguir avanzando podría ocasionar algunos quebraderos de cabeza a más de un jovencito.
A continuación llegamos a la parte “menos mala” del juego, los niveles que aparecen entre la fases anteriormente comentadas. Éstos niveles sí que se acercan más a una jugabilidad apropiada para los niños. Su mecánica es bastante sencilla en la mayoría de ocasiones, aunque será difícil que algunos logren superarlos en un sólo intento. Algunas de estas fases son:
- Volar: Propulsados por una botella de gaseosa: mientras el escenario avanza hacia nosotros deberemos esquivar todos los obstáculos contra los que podamos chocar.
- Balón prisionero: una reproducción desde un punto de vista cenital del famoso “deporte” americano.
- Huir de enemigos: Cuando algún enemigo nos persiga tendremos que, mediante el salto y el control horizontal, esquivar todo lo que no estorbe.
- Baseball: deporte resuelto de una manera muy similar a juegos musicales como “Parappa the Rapper”. Deberemos pulsar botones al tiempo para lograr hacer un "home-round".
- Crazy Taxi: controlaremos al cerdo Runt a manos de un coche con el que será vital recoger distintos paquetes por el mapeado del pueblo.
- Naves: durante el juego habrá dos tipos de situaciones que impliquen el control de naves espaciales. Por un lado fases con una perspectiva y jugabilidad en la línea del clásico “Star Fox” (cámara trasera, esquivando meteoritos y acabando con enemigos), y por otro niveles con una perspectiva más cercana a los mata-marcianos de toda la vida.
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