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Junto a la modalidad principal de historia, tenemos el modo combates libres, con varias posibilidades. Para un sólo jugador encontramos varios edificios especiales durante la historia: el monte batalla, 100 combates seguidos para demostrar que somos los mejores y con premios en forma de pokémon únicos; y la torre colosal, con combates virtuales y el bingo de pokémon. También podemos usar la opción combate rápido, con pokémon preseleccionados de un nivel determinado.
A nivel de opciones multijugador existe la posibilidad de realizar combates de distintos tipos, aunque tan sólo un jugador podrá usar el mando de GameCube con los pokémon de nuestra partida del modo historia. Los demás tendrán que utilizar cables de conexión para traer sus pokémon de cualquiera de las ediciones de GBA, y así luchar entre todos.
Por último, mencionar que si acabamos el modo historia se nos permitirá intercambiar pokémon entre el juego y las versiones portátiles.
Gráficos
No son nada malos, pero tampoco representan una gran mejoría con respecto a "Pokémon Colosseum". Durante la historia, los gráficos no están nada mal. Los personajes se muestran bien modelados, todos con un estilo muy cercano al manga y con un toque infantil clásico de pokémon. Eso sí, esta vez todo el juego parece bastante menos siniestro que en Colosseum, donde el protagonista llevaba unas pintas bastante... raras.
Sin embargo, la estrella son los combates pokémon, aunque también es el aspecto que más cansa. Los combates son numerosos, estando todos ellos llenos de animaciones con los ataques de cada criatura. El problema es que estas animaciones puede hacerse algo largas, pudiendo acabar aburriendo al más pintado. Al menos queda el consuelo de ver moverse a nuestros pokémon favoritos en 3D, y la verdad es que son tal y como han aparecido en las diversas series de animación.
Música & Sonido
Sin duda alguna, un paso adelante con respecto a las versiones portátiles. La música por fin es algo más variada, más propia de un RPG, y dando el salto respecto a lo que se conoce como simplemente “música pokémon”. Nos acompańan varias melodías a lo largo del juego, bastante apropiadas para sus momentos, aunque tampoco estamos hablando de clásicos excepcionales. Algunos de los temas musicales proceden de anteriores productos de la saga, como el típico tono de recuperación de pokémon.
El aspecto de los sonidos es ambiguo cuando menos. Algunos efectos especiales no son malos, pero los gritos de los pokémon siguen siendo tan horribles como de costumbre. Es decir, está muy bien que en las ediciones portátiles los pokémon hagan esos chirridos famosos a los que estamos acostumbrados, pero para estas versiones de mayor potencia podían cambiarlos y poner sonidos más agradables, como las voces de la serie.
Conclusión
Sin ser un mal juego, "Pokémon XD: Tempestad Oscura" no es la gran maravilla que todos los fans de Pokémon esperaban. Incluye algunas mejoras con respecto a "Pokémon Colosseum", y por fin podremos capturar más pokémon salvajes, pero la experiencia en conjunto se queda algo corta. Podría haber sido mejor, aunque al menos no es un juego atroz ni una mala conversión de las entregas portátiles. Además, la importancia del modo monojugador lo hace incluso más recomendable que los primeros "Pokémon Stadium". En definitiva, un buen juego, con una longitud aceptable y especialmente recomendable para los seguidores de Pokémon, puesto que cuenta con una estética bastante más propia de este mundo que la vista en "Pokémon Colosseum".
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