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Bond… James Bond… otra vez.
Nada más y nada menos que 43 años han pasado desde que James Bond empezara a deambular por las pantallas de cine del mundo. Estos años han dado para una veintena de películas y multitud de videojuegos basados en sus peripecias. A lo largo de todo este tiempo cinco han sido los actores encargados de dar vida y rostro al personaje. Ahora cuando el sexto afortunado está al caer con la próxima “Casino Royale”, Electronic Arts vuelve a los inicios, al Bond más autentico, al Bond de los 60, a Sean Connery.
Y es que seamos sinceros, cualquiera con una mínima edad y algunas tardes de domingo viendo TVE1 al momento asociará el apellido “Bond” con la imagen de Connery. Es este tirón el que posiblemente haya llevado a los creativos de EA a olvidar al inmaculado y algo soso Pierce Brosnan y ponerse manos a la obra con la adaptación consolera de la segunda intervención de Sean Connery en la serie: la película de 1963 “Desde Rusia con amor”.
Electronic Arts no es precisamente una novata en lo que refiere al tema, y sólo en la actual generación de consolas “Desde Rusia con amor” es ya el cuarto título que publican con un malo malísimo y cientos de “inocentes” y pobres esbirros listos morir. Supuestamente de alguna manera hay que rentabilizar los sin ninguna duda más que elevados derechos que pagaron por la franquicia.
En esta ocasión el agente 007 es enviado a Estambul para hacerse con un dispositivo de encriptación ruso conocido como Lektor de manos de Tatiana Romanova, una desertora de la Unión Soviética. Sin embargo la realidad es algo más complicada, ya que todo forma parte de un plan de la organización Octopus para vengarse de la muerte del Dr.No a manos de Bond en su anterior misión y de paso hacerse con la máquina para sus “malignos” fines.
Este es en resumen el argumento que sirve de base a todo un homenaje a los inicios de la saga y a una época totalmente mítica para los fans del personaje de Ian Fleming. La música, el ambiente, la arquitectura, los coches, los movimientos, la moda…todo esto y mucho más ha sido recuperado con una increíble atención al detalle directamente desde los 60´s e incorporado a uno de los juegos de la saga que más justicia hace al estilo cinematográfico del espía inglés.
Jugabilidad
Los juegos basados en las peripecias del agente Bond a pesar de sus diferencias siempre tienden a tener un punto en común, y es el combinar distintas mecánicas. Por ejemplo en la última tanda encontrábamos juegos como “007 Nightlife” que a pesar de ser esencialmente un shooter en primera persona incluía fases de conducción. Con “007: Everything or Nothing”, la penúltima aparición de Bond en consolas volvía ocurrir lo mismo con la salvedad de que el shooter en primera persona había mutado hacia la tercera. “EoN” sin ser espectacular sí podríamos decir que consiguió bastante bien su objetivo, recibiendo buenas críticas y ventas, es por eso que parece lógico que EA se haya decantado por repetir y ampliar su formula con algunos matices. Por tanto podríamos decir que “Desde Rusia con amor” es ante todo un shooter en tercera persona, aunque intercaladas con los niveles de este tipo también encontraremos fases de conducción por las calles de Estambul e incluso ocasiones en las que nuestro medio de transporte será una lancha. En total 14 niveles en los que se representan algunas de las escenas más importantes de la película original junto con situaciones creadas específicamente para el juego.
En cuanto a los niveles tipo shooter, realmente no se puede decir que sean algo novedoso. Las fases de este tipo suelen estar ambientadas principalmente en interiores, en los que tendremos que acabar con todos los enemigos que se pongan a tiro a la vez que realizamos pequeñas misiones como desactivar o colocar bombas, rescatar rehenes, etc. Para ello contaremos con un completo arsenal compuesto por diversas armas de la época y algunos gadgets como un reloj láser, un maletín con una ametralladora a lo Aliens, un gancho para hacer rapel, o el Q-Coptero, un pequeño helicóptero teledirigido que nos servirá para desbloquear puertas o atacar enemigos desde posiciones más seguras.
El control en esta ocasión vuelve a lo que ya ha funcionado en otros juegos: controlaremos a Bond con el stick izquierdo, mientras que usando los gatillos podremos apuntar automáticamente a los enemigos y disparar. A su vez con el stick derecho podremos elegir que objetivo queremos atacar y rotar la cámara. Bond puede además entrar en un modo “sigiloso” para atacar sin ser detectado, modo en el cual el botón X puede resultar muy útil ya que la imagen del enemigo que tengamos seleccionado en ese momento se acercará y podremos aprovechar la ocasión para hacer disparos a la cabeza o directamente a los puntos débiles que aparecerán marcados. Por otro lado contamos con un botón contextual, A, que nos permitirá abrir puertas, activar palancas y usar algunos objetos del escenario para cubrirnos, por ejemplo volcando mesas.
Pero un Bond que se precie no puede depender exclusivamente de sus armas, por tanto EA ha introducido algo parecido al sistema que ya vimos en juegos como “God of War” para resolver las peleas cuerpo a cuerpo. De este modo, cuando nos encontremos cerca de un enemigo irán apareciendo sobre éste los botones del pad a pulsar para realizar llaves y golpes y de paso ahorrar alguna que otra bala. Finalmente en algunas fases tendremos la ocasión de manejar un Jetpack, aunque en la práctica no supondrá un gran cambio sobre el resto de situaciones. Algo que podría echársele en cara a la jugabilidad en este tipo de fases es lo desaprovechadas que están las posibilidades de infiltración que el juego plantea puesto que la mayoría de los niveles exigen enfrentamientos directos. En cuanto a los gadgets, al final del juego dan la impresión de que han sido incorporados simplemente porque James Bond “necesita” gadgets, pero no se les da mucho uso ni protagonismo en realidad. Respecto al mapeado en sí, será esencialmente linear, con algunos desvíos obligatorios para abrir puertas o recoger objetos.
El siguiente reto al que nos enfrentaremos será el ponernos al volante del mítico Aston Martin de James. En general este tipo de escenas se desarrollaran en las calles de Estambul, por otro lado totalmente infestadas de enemigos en coche que intentarán atacarnos mientras realizamos el objetivo principal de este tipo de misiones: llegar del punto A al punto B. Nuestro Aston Martin, como cualquier coche Bond que se precie tiene algunos juguetitos aunque el más práctico será la ametralladora “con inteligencia artificial”, que “increíblemente” apunta por sí sola al coche enemigo más cercano, por lo que la dificultad será realmente baja en esta ocasión. El último tipo de niveles serán aquellos en los que a bordo de una lancha manejemos su ametralladora. En esta ocasión el desarrollo será básicamente igual a cualquier “Rail-shooter” como por ejemplo la serie “House of the Dead”, aunque sustituyendo los viejos zombies por más esbirros, lanchas, y algún que otro helicóptero. En otro orden de cosas “Desde Rusia con amor” posee también un modo multijugador a pantalla dividida, con algunos de los modos de juego clásicos: deatchmatch, capturar la bandera, etc… pero ninguno especialmente destacable, si los comparamos con la oferta disponible hoy día.
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