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Vuelve el popular personaje creado por Krome.
En 2002 veía la luz “Ty: El Tigre de Tasmania”, un lanzamiento que pasó discretamente en nuestro territorio por distintas consolas, pero que no perdió la esperanza y volvió a ver la luz a principios de este año con la salida de su secuela también en consolas. El resultado fue interesante, por su intención de combinar varios elementos dentro del género de las plataformas y la acción. Ahora ya se han vendido más de dos millones de copias de la saga en todo el mundo y sus creadores, Krome Studios, están respaldados. Tanto es así que vuelven a atacar con una tercera entrega titulada “Ty 3: Night of the Quinkan” y lo hace abriendo una nueva etapa con Activision tras el fin de la relación con Electronic Arts, que hasta ahora se ocupaba de la distribución y localización del título. En Estados Unidos se ha puesto a la venta recientemente y en Europa debería desembarcar en un futuro, pese a que de momento no se han dado demasiadas noticias de él. Por ahora os ofrecemos nuestras impresiones de su versión para Game Boy Advance.
El Juego
‘Ty 3’ vuelve a reunir a los miembros de la patrulla de Rescate Agreste para combatir a un nuevo enemigo común: Quinkan, responsable de una invasión que pone en peligro el mundo del protagonista. Esta es la previsible historia que veremos desarrollarse a través de las escenas y diálogos entre los personajes del juego. Ty mantiene de nuevo una fórmula base de plataformas añadiendo ciertos toques de acción y componentes variados que alarguen la vida del juego y lo hagan más atractivo. Normalmente la aventura se desarrolla en niveles de perspectiva lateral en los que tomamos el control del protagonista.
Ty puede saltar, atacar con su boomerang, atacar de un mordisco en las distancias cortas, escalar y planear con su flequillo para retrasar su caída en un salto. Como podemos apreciar, no se trata de ninguna revolución. Lo que hay que destacar es el esfuerzo de Krome por adaptar la libertad de acción que vemos en las grandes plataformas a la pequeña GBA. Por eso en los niveles que se desarrollan en el cuartel general, por ejemplo, simplemente conversaremos con el resto de personajes o iremos de compras a mejorar nuestro equipamiento. En el resto de casos sí responde al esquema salto-salto-golpe tan visitado en estos lanzamientos. Para evitar excesiva linealidad en el desarrollo de la aventura contamos con un índice de misiones para la patrulla de rescate que podremos ir completando a nuestro gusto siempre que nos sea posible. Para acceder a una u otra misión nos movemos sobre los ríos y carreteras de un mapa de la zona a los mandos del Crabmersible, un vehículo todoterreno de Ty y una buena manera de hacerlo más entretenido. No es el único vehículo que controlaremos, porque también habrá, por ejemplo, un helicóptero. Con él deberemos recoger los huevos Quinkan desperdigados por el desierto e ir recargando la gasolina hasta haberlos reunido todos.
Si alguna vez hemos jugado a las aventuras de este personaje, conoceremos la importancia que tiene conseguir el mayor número de ópalos para comprar mejoras en la tienda. El principal instrumento para adquirir son los ‘rangs’. Los ‘Rangs’ son versiones modernas de boomerangs con utilidades diversas. Podemos comprar el Flamerang (quema enemigos y abre zonas secretas), Frostyrang (congela), Lasharang (ayuda a escalar), Zappyrang (electricidad), Deadlyrang (para enemigos poderosos) e Infrarang (que revela objetos escondidos). A todos ellos añadir por supuesto el boomerang clásico de madera con el que arranca el juego. En cualquier momento de la partida podemos cambiar de arma, así que nos encontraremos rápidamente con varios tipos de puzzles que exigen el uso de uno u otro para avanzar, si aún no lo hemos comprado, habrá que ahorrar o ir adelantando en otra misión. Al igual que los ‘rangs’, también pueden comprarse otras mejoras como misiles, cañones de fuego y agua, escudos nucleares, etc.
A Nivel Técnico
Pocos secretos encierran hoy día los plataformas bidimensionales en Game Boy Advance. “Ty 3” apuesta por muchos recursos que conviertan a este formato el mundo 3D al que normalmente nos tiene acostumbrados. El modelado de los personajes durante la partida no tiene contornos muy definidos, sino que intenta conseguir volúmenes mediante el uso de distintas tonalidades del color. Así al menos parece que la figura ocupa cierto lugar en el espacio más allá de la sensación que proporciona una silueta de perfil. Con los escenarios ocurre exactamente lo mismo, en especial con el primer plano que reúne los elementos indispensables del nivel. El resto de planos se superponen para reflejar cierta profanidad, un recurso muy común en este tipo de desarrollos.
Por lo demás destaca la variedad, porque en un lanzamiento de estas características cabía esperar mucho colorido y aspecto de dibujo animado. Esto se cumple, pero tampoco tiene problemas en desarrollar zonas del juego más oscuras, según la ambientación. Por último destacar que resuelve bien las distintas situaciones gráficas, como la prueba del helicóptero o los trayectos en Crabmersible. Como detalle, a través del menú de opciones podemos seleccionar determinadas configuraciones de pantalla según juguemos en GBA, GBA SP y Game Boy Player. Por el lado del sonido todo es mucho más simple. Multitud de efectos comunes y correctos enmarcados en una banda sonora bastante machacona y de poco gancho que puede llegar a incomodarnos. Poco relevante para nuestros oídos.
Conclusión
“Ty 3: Night of the Quinkan” es un título que responde perfectamente a las expectativas que podamos depositar en él. Esto quiere decir que cumple, pero también que es bastante previsible. En el catálogo de GBA ya hay bastante competencia para los plataformas de dos dimensiones y Ty viene a engrosarlo una vez más. Para alejarse de estos estereotipos incluye algunos niveles de diferente desarrollo además de la posibilidad de ir completando misiones con cierta libertad. Sin duda le añade frescura y mayor atractivo a un desarrollo que podría haber resultado demasiado tedioso si sólo apostase por la sucesión de niveles. En resumen: exclusivamente para fans del personaje, de la saga y por supuesto, del género.
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