|
Llega el primer recopilatorio de clásicos Taito en su versión PAL.
Este recopilatorio no ha podido llegar al mercado español en un momento más idóneo, con la reciente adquisición de Taito a manos de un gigante del sector como Square Enix. De esta manera, esta compañía a poner en el mapa del videojuego a una empresa con connotaciones nostálgicas para los que comenzaron en es este mundillo entre finales de los años ochenta y primeros de los noventa. Porque en aquella época Taito fue, con Capcom, Konami o Sega, una de las reinas de los salones recreativos, tan en boga en aquellos tiempos gloriosos de los arcades. Y no sólo se limitaba al mercado callejero, sino que sus conversiones y títulos específicos para las plataformas domésticas eras esperados con gran expectación por los aficionados, sobre todo porque solían tratarse de conversiones muy dignas. Así, título tras título, Taito y su logo fueron convirtiéndose en una señal inequívoca de calidad, mantenida cuando llegó la generación de 16 bits. Pero con la llegada de las máquinas de 32 bits, el brillo de Taito pronto comenzó a menguar. Fue incapaz de adaptarse a unos tiempos donde lo que se imponían eran juegos más complejos que sus sencillos arcades, prestando especial importancia a los productos desarrollados en tres dimensiones. Para colmo, sus intentonas de hacerse con un pequeño mercado de juegos más “tradicionales” no fueron especialmente brillantes y a día de hoy es una sombra de lo que llegó a ser. Sólo sus arcades de puzzles, con el mítico "Puzzle Bobble" a la cabeza, consiguen que la compañía nipona siga teniendo cierto nombre entre la comunidad de aficionados. Así que se agradece la salida de este recopilatorio, con 29 títulos que a las generaciones más jóvenes les sonarán ajenos, pero que deberían probar para comprobar la enorme diversión que eran capaces de proporcionar unos pocos sprites. Y para los más veteranos, sumar este recopilatorio a los de Namco o Capcom y poco a poco ir gestando una auténtica enciclopedia del videojuego.
Jugabilidad
La lista de los juegos seleccionados no ha podido ser escogida con mejor criterio, tanto por la cantidad como por la calidad de los títulos. Prácticamente ninguno de los grandes nombres de la compañía en los arcades se ha quedado ausente de esta cita, a excepción de un monumental clásico de los shoot em up como es "Darius". La lista, por orden cronológico se compone de: Space Invaders (1978), Phoenix (1980), Space Invaders Part 2 (1980), Colony 7 (1981), Electric Yoyo (1982), Jungle Hunt (1982), Zoo Keeper (1982), Elevator Action (1983), Great Swordsman (1984), Return of the Invaders (1985), Bubble Bobble (1986), Gladiator (1986), Tokio (1986), Exzisus (1987), Plump Pop (1987), Operation Wolf (1987), Rainbow Islands (1987), Rastan (1987), Super Qix (1987), New Zealand Story (1988), Operation Thunderbolt (1988), Battle Shark (1989), Continental Circus (1989), Plotting (1989), Volfied (1989), Ninja Kids (1990), Space Gun (1990), Thunderfox (1990) y Tube It (1993). Como, obviamente, es imposible comentarlos todos, mencionaremos los que consideramos los cinco más destacados del recopilatorio.
Space Invaders (1978), Space Invaders Part 2 (1980): El génesis de todos los shoot em up modernos. Todo el mundo, sin excepción, conoce esta saga, basado en el concepto jugable más sencillo posible: disparar en dirección vertical y moviéndonos de izquierda a derecha, a las oleadas de extraterrestres invasores que avanzan lentamente. El uso de enormes bloques que hacen de escudo soportando un número limitado de disparos es el único elemento que aparecerá en pantalla junto a la nave protagonista y sus enemigos. A pesar de los años transcurridos, la adicción que provoca su sencillez sigue vigente y no son pocos los que idolatran esta saga, de la que tenemos en este disco su primera y segunda entrega. Entre una y otra apenas hay cambios, si se exceptúan las obvias mejoras gráficas (la primera entrega es un título en blanco y negro)
Elevator Action: Título menos conocido que el anterior, pero que en su época sí gozó de cierta fama, además de numerosas conversiones para varias consolas. Al igual que muchos títulos de la época , transcurría en una pantalla cerrada. En dicha pantalla la acción se desarrollaba en un edificio de varias plantas, todas con varias puertas conectadas a través de un ascensor. La labor del protagonista es tan sencilla como ir eliminando a los numerosos enemigos que van surgiendo de las puertas, pasando de una planta a otra mediante el ascensor. El juego tuvo varias continuaciones, alguna de ellas incluso con conversión para Saturn, pero ya en su momento (a pesar de su fama) fue tachado por muchos de juego monótono y sin encanto. Si bien es un título mítico, es de los que peor han soportado el paso del tiempo.
Bubble Bobble, Rainbow Islands: Mito, sin más. No hay otra forma de calificar el que sin lugar a dudas es el estandarte de la compañía. Dos jóvenes, convertidos en dragones que lanzan burbujas, 99 pantallas, y una melodía encantadora. Una receta perfecta de diversión, basada en introducir a los enemigos en las burbujas para reventarlas con ellos dentro. Un título que conoció toda clase de conversiones para sistemas domésticos y que ha visto versiones mejoradas, pero nunca con una mínima parte del encanto del original. "Rainbow Islands" fue otro mito en su momento, destacando que, a pesar de ser una secuela, no tenía nada que ver con su predecesor en cuanto a jugabilidad. Básicamente, su historia consistía en que, una vez libres de la maldición que los había convertido en dragones, los protagonistas de "Bubble Bobble" pasaron a salvar las islas Arco iris. La jugabilidad cambiaba sustancialmente. Ahora se trataba de subir sin parar pantallas de scroll vertical, pobladas de enemigos (destacando la diferente ambientación y contrincantes según la isla) y evitando tardar mucho para no ahogarse por acción de la subida de la marea. Para lograr su objetivo, los protagonistas lanzaban arco iris que podían ser potenciados. Un título que maravilló en su momento por su espectacular colorido.
Operation Wolf: La madre y el padre de todos los juegos de disparo con pistola. Scroll horizontal, estética de película de Chuck Norris y mucha acción, sin contar con balas ilimitadas como en los títulos actuales. Tuvo muchas conversiones, pero solo la de PC Engine logró conseguir ser casi un calco de la recreativa original.
Rastan: A falta de Conan, Rastan cumplió con creces el cometido de sustituirle en un hack & slash de los que estaban tan de moda por entonces. Aunque no optó por la formula beat ‘em up como "Golden Axe", sino que lo hizo por una combinación de acción con plataformas. Su estética, su ajustada dificultad y un sobresaliente apartado técnico le hicieron destacar en un género en el que la originalidad no era el fuerte de ninguno de los títulos. Conoció numerosas y excelentes secuelas, pero en la memoria de los aficionados estará siempre la gran conversión que hizo Taito para Master System.
New Zealand History: Un clásico plataformas de la época que se ganó el aprecio de muchos gracias a su jugabilidad y peculiar estética. Controlando a un kiwi que debía salvar a sus congéneres lanzando flechas a sus enemigos, sus intrincadas fases, su sentido del humor y la posibilidad de montar diferentes globos lo convirtieron en sinónimo de diversión. Conoció conversiones a Master System, NES y PC Engine, siendo un extraño caso en el que todas gozaron de una calidad sobresaliente.
Para seleccionar el título deseado, el jugador cuenta en la pantalla de inicio con un menú muy sencillo e intuitivo. Todos los títulos están dispuestos en línea, en forma de recreativa con la pantalla inicial del juego. Una vez se entra en el menú del juego seleccionado, en el se puede leer una breve descripción del título en cuestión o los records de puntos de jugadores previos, modificar aspectos como la dificultad o ver los posibles extras desbloqueables. También se han incluido, mostrando su el valor histórico de este recopilatorio, entrevistas con los creadores de los juegos . Una vez el jugador ha elegido a qué juego jugar, basta con que introduzca dinero virtual con el select, seleccione cuántos jugadores van a jugar y de ahí puede ponerse a jugar. A la hora de jugar el control se ajusta perfectamente al Dual Shock, aunque tampoco existe mucha complicación con productos que nunca han necesitado más que un mando direccional y un par de botones.
Gráficos
Como también ocurre en el apartado sonoro, no podemos decir mucho sobre el recopilatorio en cuanto a gráficos. Taito ha logrado trasladar a la perfección el aspecto original de los arcades, por lo que quienes recuerden estos juegos de su infancia no se sentirán decepcionados. A nivel de menús, ya lo hemos comentado, se presentan de una forma sencilla, en los cuales será muy fácil moverse a través de las distintas opciones. El menú principal nos mostrará una imagen del mueble original del arcade que tengamos seleccionado, pudiendo cambiar de máquina pulsando simplemente las flechas de dirección. Al entrar en un juego aparecerá otro menú, donde tendremos la posibilidad de elegir varias opciones, entre ellas la de comenzar partida. Como opciones a nivel de vídeo, el producto incorpora la de mostrar el inicio original del arcade, activar la relación del aspecto original, o ajustar la pantalla a nuestro gusto.
Música & Sonido
Taito siempre se ha caracterizado por acompañar sus arcades y juegos domésticos con unas bandas sonoras de gran calidad. En esta ocasión podremos disfrutar de tantas y tantas canciones míticas, que escucharemos con la calidad con la cual se presentaron en los arcades originales. Durante nuestro paseo por los menús nos podrán acompañar dos canciones distintas, las cuales sólo se diferencian en una pequeña variación del ritmo, protagonizada por la melodía de caída de invasores en "Space Invaders". El resto de sonidos que iremos escuchando en los menús serán agradables, puesto que proceden de algunos de los propios juegos incluidos en la recopilación.
Conclusión
Esta generación ha sido especialmente pródiga en recopilatorios de esta clase, quizás debido a que en unos tiempos tan obsesionados con el fotorealismo, los viejos jugadores gustan de recuperar aquellos títulos cuyo único baluarte es la diversión. Taito se une así a Capcom, Atari o Activision, con una fabulosa y numerosa recopilación, a la que sólo puede reprochársele unos extras más abundantes. Momento más adecuado no ha podido escoger, ante la amenaza de que su personalidad se diluya en el gigante que la ha adquirido.
|