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Probamos el último juego aparecido en PS2 basado en la serie Naruto.
Uno de los animes más comerciales y herederos de la estela que dejó Dragon Ball es “Naruto”. En muy poco tiempo este ninja anaranjado ha conseguido extenderse y triunfar por todo el mundo con su pertinente expansión en el merchandising, objetos de culto para su legión de seguidores. Esta creación de Masashi Kishimoto cuenta ya con una dilatada trayectoria dentro de los videjuegos, perfecto complemento para estas series. En nuestro país no ha llegado todavía ninguno de sus productos, pero la importación y las pocas ganas de esperar están haciéndose cada vez más frecuentes, y no sería extraño que también diera el salto en la línea de “One Piece” o “Saint Seiya”. Desde el 2003 ya acumula cuatro visitas en Game Boy Advance, una en Nintendo DS (“Naruto: Saikyou Ninja Daikesshuu 3”), tres en GameCube como el último “Naruto: Gekitou Ninja Taisen! 3” y otras tantas en PlayStation 2. A todo ello hay que sumar los desarrollos ya anunciados para PSP o “Naruto 4” en el cubo de Nintendo. Hoy nos ocupa “Naruto Uzumaki Ninden”, desarrollado por Cavia y Bandai, que se puso a la venta a mediados del pasado mes de agosto en Japón con casi 100.000 copias vendidas en la primera semana.
El Juego
En “Naruto Uzumaki Ninden” tenemos un único modo de juego basado en la popular historia de Naruto, un joven ninja de la aldea de Konoha que aspira a convertirse en un poderoso guerrero. En su interior aguarda el poder del Zorro de nueve colas, que fue encerrado en su cuerpo cuando sólo era un bebé y que él ignora totalmente. Con esta historia como base, muchos personajes y muchos giros argumentales se desarrolla un juego de acción beat em up centrado en la figura de este protagonista. El centro neurálgico de nuestras partidas es la torre del Hokage, la jefa de la aldea, donde se nos proporcionarán las misiones de ninja correspondientes y avanzará el hilo argumental del juego. Cada una de las misiones tiene un rango determinado que influye en la dificultad y en la recompensa que obtendremos, al principio puede parecer escaso dedicarnos a escoltar un carro a su destino, promocionar una tienda de la aldea o bien encontrar determinados ítems por encargo, sin embargo, sucesivamente nuestras tareas irán creciendo en importancia y con ello la adictividad. Fuera de nuestros encuentros con el Hokage tenemos un mapa en el que se muestran distintas rutas con puntos de encuentro en su interior. Son los caminos que podemos recorrer y que se irán ampliando poco a poco. Mientras avanzamos por ellos (siempre sobre un mapa) se interrumpirá el recorrido para entrar a la acción. En estos momentos se desarrolla el juego en sí: controlamos a Naruto en tercera persona repartiendo golpes a mansalva y deshaciéndose de un incómodo grupo de ninjas. Tendremos dos barras indicadoras en pantalla, una para la salud y la otra para la energía chakra. Para recuperarlas debemos recoger los orbes de colores que dejan los enemigos al morir, aunque en el caso de la energía también se llena poco a poco con el tiempo. La energía es útil para ejecutar los movimientos especiales del personaje que se realizan combinando los botones R1 y R2. Con el primero podemos multiplicar a Naruto con sombras (Kage Bushin no Jutsu) y hacer frente a varios enemigos simultáneamente. Con el segundo haremos un ataque especial (Rasengan). Si presionamos ambos Naruto se convertirá en una belleza rubia (Sexy no Jutsu) que dejará embobados a los rivales. Estas técnicas también dependen del indicador de la parte inferior, el cual está dividido en tres partes y en función del tiempo que lo mantengamos lleno nuestro poder será más o menos efectivo. Cuando Naruto entra en estado de euforia podemos activar el poder del zorro pulsando triángulo y círculo, máxima destrucción pero no tan frecuente como el resto, ya que exige unas condiciones de chakra especiales.
Junto con estos espectaculares movimientos tenemos otros más simples similares a los de cualquier beat em up: golpe simple, golpe fuerte, lanzar cuchillos ninja, saltar, esquivar o un sistema de autoapuntar con el que seleccionar y deseleccionar un único enemigo al que atacar. El resultado es el de un control muy sencillo, intuitivo y accesible que tiene su mayor problema en la cámara, que será responsabilidad nuestra. En ocasiones no será fácil mantenernos en posición sin ver dónde se dirigen nuestros movimientos salvo que estemos continuamente pendientes de la perspectiva de la cámara. Esta debilidad está maquillada por la posibilidad de centrarla automáticamente con R3. El otro gran componente en lo que a jugabilidad se refiere está en los personajes secundarios. Se unirán a nosotros en determinadas ocasiones pero no estarán continuamente en pantalla, así que el combate en dúo se reserva para otra ocasión. Para controlar a un secundario tenemos que pulsar L2 y aprovechar hasta que la barra de energía llegue a su fin, momento en el cual volvemos a Naruto. Cada uno de los secundarios tiene sus correspondientes movimientos especiales que nos ayudarán a superar algunas situaciones. Por ejemplo, derribar muros de piedra. Chouji, Kakashi o Gaara son sólo algunos de los que pueden desempeñar esta función, pero como hemos comentado, sólo en las misiones correspondientes que lo permita la Hokage.
De esta manera iremos cumpliendo misiones, aumentando nuestro rango, nuestro poder y recorriendo el mapa. En ocasiones podremos participar en minijuegos del mapa que veremos señalados en color amarillo. Estos retos sólo aparecen en determinados momentos del juego. Por ejemplo, con Jiraya tendremos que eliminar a un número de enemigos utilizando el Harem no Jutsu. Pero el otro aspecto interesante en “Uzumaki Ninden” está en la inclusión del sistema de bloques mágicos personalizables. Estos bloques tendrán que encajarse en una figura a modo de puzzle. Por supuesto, cada uno cuenta con un color y una forma que le confieren unas habilidades al protagonista. Los rojos pueden aumentar nuestro ataque o salud así como defendernos de determinadas armas. Los de color azul influyen en el poder y la magia modificando tu chakra. En cambio, los verdes están dedicados a los movimientos especiales como el Rasengan. Por último si completamos todos los huecos de la plantilla conseguiremos algunas habilidades extra, estando para ello los bloques amarillos, que toman la forma que posiblemente nos falta para ello. La combinación de estos bloques da cierto toque RPG al juego y anima al jugador a equipar su propio Naruto y hacerlo más o menos fuerte en determinados campos.
A Nivel Técnico
Siempre quedará la duda sobre cómo le hubiera sentado un engine gráfico cel-shading a este lanzamiento, pero dadas las complicaciones que tienen las desarrolladoras para aplicarlo de forma decente es mejor no lanzar hipótesis innecesarias. A cambio nos podemos encontrar con una recreación de la serie a base de polígonos que no decepcionará a ninguno de sus fans. Los personajes cuentan con un tamaño considerable, parecido al de la serie “Dynasty Warriors”, además de todos los detalles que podemos ver en sus diseños de la serie. Con los escenarios ocurre exactamente lo mismo, lo suficientemente amplios como para albergar buenas batallas entre varios personajes y con elementos naturales bastante conseguidos como el agua, la vegetación, el viento… Del motor gráfico también sorprenden dos apartados: la buena definición de todos los elementos y la fluidez en el combate, donde no se resiente demasiado de la carga gráfica. Para todos aquellos que echen de menos el aspecto original del manga, las secuencias de vídeo creadas por el motor de juego normal van acompañadas de las caras de los personajes en el anime y que en muchos casos resultan más expresivas que las propias del juego. En resumen, visualmente obtiene unos resultados de gran nivel y más cuidados de lo que se le puede suponer a este tipo de lanzamientos. Por su parte el sonido se mantiene en la línea de otros títulos del género que combinan la banda sonora en función de lo que acontece en pantalla. Los puristas de la serie podrán también apreciar las voces originales en los personajes del juego.
Conclusión
La mejor noticia en “Naruto: Uzumaki Ninden” es que pese a estar respaldado por una licencia comercial de éxito podemos contemplarlo como un juego que no perdería demasiado si lo apartáramos de ella. Obviamente, muchos de los elementos que veremos están justificados en el popular anime, pero también es capaz de confirmarse como un desarrollo sólido sin necesitarlos. A partir de aquí nos encontramos con una adaptación fiel al espíritu de la serie con los personajes y espectaculares escenas que encantarán a sus fans. Por otra parte, los profanos en la historia de Naruto disfrutarán de un beat em up clásico pero entretenido igualmente que sólo plantea dudas en la cantidad de saltos que hay entre niveles de acción y secuencias o paseos por el mapa. Una vez más su llegada a nuestro territorio sigue siendo toda una incógnita, por lo que la importación es la única salida para los impacientes.
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