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Cómo un taxista de Londres se pasa a las carreras clandestinas de coches deportivos.
Team 6 Game Studios es una pequeña desarrolladora que se creó en 2003. Hoy día está localizada en unas oficinas de Assen y ya se ha convertido en una de las compañías holandesas más importantes con varios productos a sus espaldas. Desde luego su objetivo lo tienen bastante claro desde el principio: ofrecer juegos realmente efectivos en cuanto a su propósito y a un precio competitivo en el mercado. Dentro de su catálogo encontramos algunos títulos como “Amsterdam Taxi Madness”, “Taxi Raser”, Thunderbolt II”, “Pizza Dude” o “Glacier”. Estos ya han visto la luz aunque en estos momentos se encuentran desarrollando otros nuevos como “Sunshine Beach Volleyball” o “Bodyline”. Varios de estos lanzamientos se prodigan en el género de la conducción, precisamente como el que hoy nos ocupa y que está disponible desde principios de mes exclusivamente para PC y distribuido por Proein a un precio económico.
En “Taxi 3: Extreme Rush” seremos unos taxistas del centro de Londres enamorados de nuestro vehículo, un clásico de la automoción y característico de la capital inglesa. La mala noticia llega cuando nos roban el taxi inesperadamente y nuestra única solución es adentrarnos en el mundo de las carreras callejeras y el contrabando de vehículos para conseguir averiguar el paradero de nuestro taxi y por supuesto, quién es el responsable de los hechos.
Jugabilidad
Esta simple e insulsa historia nos sirve como excusa para participar en multitud de competiciones clandestinas protagonizadas por coches ‘tuneados’ de gran potencia. Las opciones de juego están bastante delimitadas: modo solitario y multijugador. En el primero de ellos nuestro objetivo será hacernos con una reputación y un respeto entre los pilotos de la calle. Para ello contamos con una cantidad de dinero que iremos apostando cada vez que competimos y que según nuestros resultados puede hacer crecer nuestros fondos de forma notable. La partida termina cuando no tenemos un sólo billete que apostar, lo que nos convierte en el hazmerreír de las carreras. Para dar un desarrollo variado al juego se incluyen distintos tipos de carreras en los que participar. Las carreras de pique se basan en la habilidad que tengamos para manejar el cambio de marcha en nuestro coche. Estaremos obligados a seleccionar la transmisión manual y simplemente es un enfrentamiento con otro piloto por alcanzar la meta en primer lugar regulando la potencia del motor. En el resto de carreras el sistema se centra en los puntos de control, bastante conocidos dentro del género. El circuito urbano está definido por estos puntos del mapa por los que tenemos que pasar para evitar que la cuenta atrás llegue a cero. Este tipo de funcionamiento es la base de otras competiciones como el Torneo del Sr ‘R’, las carreras urbanas o las carreras Lombatti. No todas están a nuestra disposición desde el principio sino que para participar en algunas de ellas será necesario tener una reputación determinada entre nuestros rivales o pagar una cuota de inscripción que en caso de derrota no deberíamos esperar reingresar. Así el juego se asegura unas cuantas partidas antes de avanzar directamente hacia las competiciones más complicadas. El punto negativo es que no es del agrado de todo el mundo tener que completar varias veces la misma carrera antes de pasar a otra, algo que lo hace repetitivo.
Durante el juego tendremos dos obstáculos principales: los rivales y los elementos del circuito. Sobre la Inteligencia Artificial de los primeros no podemos señalar mucho salvo que cometen demasiados errores. También podríamos calificarlos como actuaciones poco razonables ya que algunas veces se concentran más en estorbar nuestra labor que en competir entre ellos. El resultado es que quieren ganar, sí, pero no siempre escogen la mejor opción para ello. En cuanto a los obstáculos el diseño de los circuitos no es demasiado complicado aunque para los momentos difíciles siempre contamos con un mapa en pantalla que nos ayuda a trazar el itinerario hacia el siguiente punto de control. Han sido incluidas un total de 25 rutas por las calles de Londres. Los obstáculos son los objetos cotidianos de un paisaje urbano: farolas, papeleras, carteles publicitarios… no nos van a estropear demasiado la carrera pero un golpe contra la esquina del edificio puede resultar desesperante para nuestros intereses. Así que si queremos podemos llevarnos todo por delante pero siempre que nos mantengamos en el asfalto. Allí encontraremos el tráfico, algo esencial en cualquier circuito urbano pero que se muestra demasiado irregular tanto en cantidad como en calidad por lo que no nos va a sorprender demasiado.
Un total de diez modelos distintos de coches pueden ser elegidos antes de cada carrera. En principio sólo arrancamos con cuatro de ellos pero poco a poco iremos recibiendo el resto. Cada uno cuenta con unas especificaciones respecto a la velocidad y aceleración en carrera por lo que adecuaremos su uso a un tipo de prueba u otra. Quizá se echa de menos una mayor personalización del automóvil, algo que sigue estando lejos de lo visto en otros lanzamientos del estilo. El control de todos ellos es común aunque las mencionadas especificaciones son las que dan un punto de diferencia entre ellos. Contamos con la posibilidad de utilizar cambio manual y automático, los clásicos acelerar y frenar, girar el volante y otras acciones menos útiles como encender o apagar los faros o bien hacer sonar el claxon. Lo importante es que incluso con teclado es lo suficientemente sensible como para pilotar el coche sin problemas. Por último, recordamos la opción multijugador para hasta cuatro participantes que bien podrá ser de modo cooperativo o en competición similar a la vista en solitario.
Gráficos
El apartado visual del juego destaca principalmente por el esfuerzo que se ha invertido en él pese a que no se ha conseguido perfeccionar todo lo que quisiéramos. La sensación de velocidad durante el juego está bien conseguida y no plantea demasiados problemas de fluidez siempre que cumplamos con unos requisitos mínimos en nuestra tarjeta gráfica. En cualquier caso se pueden personalizar la cantidad y calidad de elementos en pantalla para evitar situaciones indeseadas. La ciudad ha sido recreada sin demasiado rigor topográfico y aunque están representados lugares londinenses no se trata de un paseo exhaustivo al estilo “The Getaway” sino todo lo contrario. El resultado es bastante aceptable aunque pierde credibilidad principalmente por su modelado plano y la sensación de poca vida que tiene. La ausencia de tráfico lógico y de elementos vivos en las calles potencia la sensación de ‘pasillo’ cubierto de texturas. En cuanto a los efectos visuales tienen un nivel correcto pero se pueden sonrojar si los comparamos con otros casos. Ejemplo de ello son las chispas en los roces, el efecto borroso al utilizar el nitro o el destello blanco de los alerones que se pueden confundir con una línea del asfalto. Por suerte incorpora un motor de colisiones bastante satisfactorio que irá destrozando por partes nuestro vehículo y que cada vez tiene mayor importancia en los seguidores del género. Ya que el desarrollo argumental del juego no da para demasiado, las secuencias de vídeo entre carreras se centran en imágenes de la parrilla de salida con el objetivo de ambientar y calentar la carrera antes de su comienzo. No son precisamente espectaculares pero una muestra del gusto que se le ha querido dar al programa. En definitiva, un apartado con buenas intenciones pero algunos desequilibrios y bugs que empañan la labor realizada en otros elementos.
Música & Sonido
Posiblemente sea aquí donde encontremos el aspecto más débil del juego. En muchos lanzamientos económicos vemos como se descuida la importancia que tiene la música como elemento artístico del desarrollo. Por suerte en este caso no es así aunque la otra opción ha sido la de cumplir con lo mínimo. Una banda sonora compuesta por temas a medias entre el house y el dance sirve de marco para los efectos sonoros típicos de las carreras. Acelerones, rugido del motor, golpes, frenazos, colisiones… No es de lo mejor que hemos escuchado ni escucharemos pero cubre el expediente y ambienta lo justo como para no dejar de tomarnos en serio la competición. Quizá se echan de menos algunas voces en las secuencias de vídeo, que quedan demasiado vacías acompañadas únicamente por los subtítulos, eso sí, en perfecto castellano.
Conclusión
Nos encontramos ante un producto de serie económica que se ve afectado por todas las limitaciones que ello supone. A favor tiene un buen puñado de componentes y modos de juego capaces de mantenernos entretenidos durante un buen tiempo con la excusa de participar continuamente en carreras. La principal pega está en que si no somos apasionados de la conducción podemos hartarnos fácilmente de este sistema de competición. Por otra parte no tiene la suficiente calidad (ni pretende) como para competir de tú a tú a series del estilo “Need for Speed Underground” que se pueden permitir el lujo de ofertar más modelos, más circuitos o bien amplias opciones de modificación ‘tuning’ sobre nuestro vehículo. Por lo tanto “Taxi 3 Extreme Rush” es un producto de notable relación de calidad-precio pese a sus carencias, algo que deben conocer todos sus clientes potenciales antes de adquirirlo.
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| Desarrolladora |
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Team 6 |
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| Distribuidora |
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Proein |
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| Lo mejor |
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Interesante opciones para un título económico. |
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| Lo peor |
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El margen de mejora sigue siendo amplio. |
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| Resumen |
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Un título de conducción con buena relación calidad-precio. |
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| NOTA OJGAMES |
63 |
| NOTA LECTORES |
40 |
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