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Terror, dolor, angustia, deliberaciones y mucha acción se mezclan en la segunda parte de uno de los juegos más explosivos del catalogo de PS2.
Los chicos de Midway vuelven a la carga, y esta vez con las pilas cargadas a tope. “The Suffering: Los lazos que nos unen” supone para ellos el lanzamiento de la secuela de uno de los juegos de miedo y acción que mejor sabor de boca nos han dejado en los últimos años. El juego nos ponía en la piel de Torque (que no tiene nada que ver con la horrorosa película de motos que apareció hace poco), un hombre encarcelado en una prisión de máxima seguridad por un crimen que no sabemos si ha cometido o no: el asesinato de su familia. Sus horas están contadas y debería ser el siguiente en ser ejecutado, pero algo extraño ocurre en la prisión y gracias a una especie de espectros y criaturas malignas su libertad se convierte en una compleja realidad. Con una historia demasiado típica y un guión incapaz de sorprender a mucha gente el juego fue todo un acierto, la palabra sufrimiento tomaba un rumbo distinto, un rumbo macabro pero tremendamente divertido, un sufrimiento con nombre único, “The Suffering”. El próximo otoño podrás disfrutar de la secuela, de la cual os ofrecemos nuestras impresiones después de jugar a la beta.
El Juego
Englobar este producto en un único género sería una labor bastante difícil y costosa. “The Suffering: Los lazos que nos unen” capta la mejor esencia de los juegos de acción en primera y tercera persona, puesto que durante la partida podremos cambiar a nuestro antojo la posición de la cámara las veces que queramos. También consigue presentar la mejor ambientación de los grandes “survival horrors” (sólo la ambientación, porque los puzzles del juego no son nada del otro mundo). El juego empieza en donde acaba su primera parte, pero ahora la acción no solamente se desarrolla en una prisión, sino también en una cuidad tras escapar de entre rejas.
Desde el primer menú que aparece en el juego nos damos cuenta de que estamos ante algo de gran calidad, simples pero con una cantidad de detalles que son toda una gozada. En ellos podremos cambiar, como en la mayoría de este estilo de productos, el sistema de control del personaje o el nivel de voces y sonido. También podremos consultar una serie de diarios que nos darán información valiosa que luego puede servirnos en la partida. Por último, además de poder seleccionar la opción de créditos, tenemos el modo de juego para un jugador que es el principal y único de todo el producto. Una vez empiezas a jugar y tras una pequeñísima presentación a cargo del propio motor del juego (en la que pudimos encontrar algún pequeño error tipográfico en los créditos iniciales que esperemos no salga en la versión final), te llama la atención la expresión facial del protagonista, muy conseguida, al igual que la de los demás personajes que aparecen en el juego, aunque sea en un menor nivel de detalle. Seguidamente la jugabilidad está muy bien ajustada, te sientes muy cómodo manejando a Torque, nuestro protagonista, que presenta cierto desorden mental, y los escenarios están modelados y diseñados de una forma muy detallada, y a la vez que presentan muchos elementos en pantalla, todos ellos son interactuables con el personaje: teléfonos, taquillas, extintores, monitores de vigilancia, neveras o interruptores de la luz entre otros. La sangre también será un elemento muy importante durante el desarrollo de toda la aventura, y es que, desde el primer nivel, nos damos cuenta de que el gore está muy bien realizado mediante un sistema de fluidos muy detallado e impresionante, sobre todo cuando ves cómo la sangre salpica contra las paredes o contra nuestro propio personaje. Por su parte, la ambientación está muy conseguida, flashbacks y pesadillas mentales rondarán durante todo el juego provocando que veamos todo tipo de visiones macabras sobre muerte o suicidio. Uno de los aspectos que dotan a este “The Suffering: Los lazos que nos unen” de una distintivo especial es la posibilidad de poder convertirnos en ocasiones en un monstruo realmente grande, dotado de unas poderosas garras capaz de eliminar a los más de 15 modelos distintos de enemigos que poblará los escenarios. Lugares, donde cómo no, la sangre vuela a diestro y siniestro ante los ojos del espectador. Escenas que emplean cámara lenta también se dan cita en el juego, y aquí es donde observamos principalmente que las animaciones de nuestro protagonista están detalladas hasta el último detalle, sobre todo al recargar las armas. El arsenal a nuestra disposición es amplio, contando con la posibilidad de llevar un misma arma por partida doble en cada uno de nuestros brazos multiplicando de este modo la fiesta roja en la que se convierten las escenas de acción llenas de enemigos que no te dejan respirar.
El control del personaje es muy sencillo e intuitivo, aunque como hemos dicho al principio podremos elegir la configuración predefinida que más se adapte a nuestras preferencias. Con los sticks o palancas analógicas moveremos a Torque por el escenario, ya sea en versión humana o versión monstruosa, con los gatillos R y L realizaremos acciones como disparar, agacharnos para no ser vistos, o recargar el arma. La cruceta direccional nos servirá a la hora de cambiar la vista del jugador, de primera a tercera persona en todo momento y viceversa.
A Nivel Técnico
Los principales defectos que encontramos en la primera entrega de esta nueva saga de Midway se basaron en el aspecto gráfico. Animaciones pobres, texturas flojas y detalles no muy trabajados, sobretodo los elementos del juego que no era el personaje principal, eran algunos de los elementos que no convirtieron a "The Suffering" en todo un éxito de ventas. Ahora en este nuevo título nada de eso ocurre, los escenarios muestran unas texturas con una calidad asombrosa, tanto el personaje principal como otros secundarios disponen de un amplio abanico de posibilidades, un modelado muy sobresaliente, y unas animaciones geniales propias para cada uno. Además, los movimientos son fluidos, y lo más impresionante de todo, las expresiones faciales tan completas que dotan a estos durante el transcurso de la partida. Las explosiones y el efecto fuego que podemos encontrar en la mayor parte de los variadísimos decorados son de lo mejorcito que hemos visto y el efecto “gore” que se luce de gala de principio a fin es de categoría. Paredes llenas de sangre y cuerpos mutilados en tiempo real muestran un sistema de fluidos y partículas muy cuidado, el cual impregnará a lo largo de toda la partida a nuestro personaje. Los tiempos de carga son la única pega que hemos encontrado de momento, demasiado largos, aunque la carga gráfica lo merece. En lo que se refiere al sonido, todo es absolutamente genial, con muy buenos efectos de sonido que nos acompañarán en todas las visiones y deliberaciones que sufre nuestro protagonista durante el juego, música frenética para que nuestra adrenalina se dispare en los momentos de acción y música mas calmada con la misión de meternos el miedo en el cuerpo cuando sea necesario. Por último, los chicos de Midway nos han sorprendido y han contado para la ocasión con voces muy conocidas en el mundo del cine para su actuación en este producto: Michael Clark Duncan ("La Milla Verde", "La Isla", "Sin City") y Rachel Griffith ("A Dos Metros Bajo Tierra").
Conclusión
“The Suffering: Los lazos que nos unen” se ha convertido de golpe y porrazo en uno de los juegos más esperados dentro del catalogo de Midway. Los novedades incluidas, los nuevos movimientos y los retoques en la jugabilidad respecto al título anterior, así como una mayor carga a nivel tanto gráfico como sonoro, nos proporcionan una experiencia única, “gore” y salvaje, que solamente los mayores de 18 años podrán disfrutar como se merece. La mezcla de lo mejor de cada género es todo un acierto, complaciendo a jugadores de ambos estilos, y aunque tenga algunos puntos negativos, como sus inocentes puzzles, cuenta con suficientes virtudes como para engancharnos durante un largo tiempo. Su fecha de lanzamiento se encuentra fijada en el día 14 de octubre, apareciendo totalmente en castellano, lo cual puede convertirlo en una opción de compra muy recomendable para navidades y los meses previos a las mismas.
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