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Namco nos sorprende con un RPG realmente original.
“Sigma Star Saga” es el último lanzamiento de Namco y Wayforward (creadores del excepcional aunque poco conocido “Shantae” en Game Boy Color) para Game Boy Advance. A primera vista, parece un juego de naves más. Pero en seguida veremos que estamos bastante equivocados. Y es que Sigma “Star Saga” es lo que podríamos llamar un Action RPG, en el que las batallas aleatorias... son pequeñas fases de matamarcianos al más puro estilo “Gradius”.
El escuadrón Sigma Star es la última esperanza de la Tierra frente a la amenaza extraterrestre que suponen los Krill. Estos humanoides morados con orejas con forma de aleta de pez atacaron la Tierra repentinamente hace 60 años, disparando a los océanos y creando enormes olas que barrieron una gran parte del planeta e hicieron desaparecer la vida marítima. Durante los siguientes 50 años, la Tierra se organizó y empezó a estudiar a sus atacantes, logrando entender parte de su idioma, cultura y tecnología. Parecía que todo estaría listo para el momento del regreso... pero no fue así. Ian Recker, el líder del escuadrón, tuvo que enfrentarse junto a su equipo a las fuerzas invasoras, pero fue el único que sobrevivió al ataque. Ahora, se ha ofrecido para hacer de agente doble: debe trabajar para los Krill para descubrir sus secretos desde dentro, comenzando así la mayor aventura de su vida.
Jugando
“La primera fase nos mete de lleno en un escenario rapidísimo con scroll lateral en el que tendremos que lograr sobrevivir a un desafío bastante interesante. Una vez eliminado al primer gran jefe, seremos sorprendidos por una pequeña fase con cámara aérea en la que manejamos directamente a Recker, el protagonista, mientras exploramos la nave. Para no desvelar mucho, diremos que a partir de aquí se alternará este modo de exploración con las batallas aleatorias. Las batallas, como ya hemos dicho antes, son pequeños trozos de shoot em up puro y duro, en el que tendremos que eliminar a un cierto número de enemigos para salir o algún monstruo algo más grande. La destrucción de los enemigos supondrá la aparición de pequeños ítems azules, que nos darán puntos de experiencia necesarios para subir de nivel. Así, según subamos de nivel, nuestra nave será más fuerte y aguantará más disparos. La explicación dada para todo este lío de las batallas aleatorias y la subida de nivel es realmente curiosa y bastante convincente. Una vez nos metamos en el ejercito Krill, nos acoplarán a la cabeza un parásito, una especie de pez gigante y bastante raro, que servirá para que podamos controlar las naves Krill basadas en biotecnología avanzada. Una vez en un planeta, las naves Krill deambularán ellas solas por los alrededores, pero si ven algo sospechoso o que necesitaría la ayuda de un piloto para poder pasar, mandan una señal y teleportan a alguno de los pilotos disponibles gracias al receptor que supone el parásito.
“Además, el parásito también hace de enlace entre nuestra habilidad y la nave, pudiendo cambiar el armamento de la nave con unas cápsulas de datos que podremos encontrar por muchos sitios. Esto quiere decir que cada vez que entremos en una nave para una secuencia de batalla aleatoria iremos a una nave distinta. Por tanto, no siempre iremos en el mismo modelo de nave, pudiendo aparecer en pequeñas naves de exploración o en naves de transporte mucho más grande. Por supuesto, cada una tiene su disparo propio, pero podremos cambiar en cualquier momento a nuestro disparo personalizado. Este disparo se compone de 3 elementos: el disparo en si, el modo de disparar, y el efecto al impactar. A base de combinar los “Gun Data” que encontraremos por el juego en el modo exploración, podremos realizar disparos múltiples, cargados, en varias direcciones, o incluso que exploten al golpear a los enemigos. El juego se sucede así, cumpliendo las misiones que nos imponen los Krill mientras investigan datos importantes en extraños planetas, con una vista cenital muy similar a juegos tipo Zelda explorando la superficie y resolviendo puzzles, con las batallas contra todo tipo de enemigos a bordo de alguna de las naves de guerra. Todo mientras se desarrolla una apasionante trama con varios caminos y finales.
Técnicamente
“Ya todos conocemos la potencia de la GBA para llevar a cabo RPG’s de corte clásico como los vistos en las antiguas consolas de 16 bits. Los gráficos de “Sigma Star Saga” siguen la estética de tantos otros juegos: personajes enormes, animaciones estupendas y un diseño manga que le sienta muy bien al juego. Los escenarios son variados y coloristas, con bastantes detalles tanto en los escenarios exteriores como los interiores. Especialmente bueno es el diseño de los Krill, que lucen armaduras impresionantes, con un aire “galáctico” muy propio del género de los Space Opera. Durante las secuencias de acción, los gráficos son algo más pequeños, pero gozan del mismo colorido y variedad. Lo único que se le puede echar en cara es que estas secuencias acaban haciéndose algo repetitivas ya que nos vamos enfrentando siempre a las mismas oleadas de enemigos cíclicamente.
“El apartado que más sorprende del juego, a pesar de sus coloristas gráficos, es la música. En mi opinión, la banda sonora tiene todas las papeletas para convertirse en un clásico. Las melodías son vibrantes, muy rápidas en los momentos de acción, y más tensas para los momentos de desarrollo de la trama. El juego también incluye algunas voces y una gran variedad de efectos especiales en forma de disparos y explosiones, todo muy propio del género de los shoot em up, pero realmente saca a relucir lo mejor de la pequeña GBA.
Conclusión
“Aunque la mezcla de RPG y Shoot em up es un tanto extraña, la verdad es que el juego es bastante bueno en ambos aspectos. Los puzzles de los mundos exteriores en el modo exploración sirven perfectamente para darnos un respiro entre vuelo y vuelo, y los múltiples secretos y finales prometen muchas horas de diversión. Eso si, hay que dejar bien claro que la parte primordial es la de disparos en la nave, con lo que si el género no nos atrae puede que no terminemos de encajar el juego. Con todo, el desarrollo es realmente absorbente, y el cuidado aspecto gráfico y sonoro completa un título realmente excepcional.
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