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El personaje de Namco se convierte en el protagonista de un juego de pinball.
Pac-Man es un héroe en forma, un simpático tragón de color amarillo que aguanta el paso de los años manteniendo su carisma y representando el concepto de personaje que todos los diseñadores de videojuegos desearían crear. Si bien últimamente no ha protagonizado ningún éxito (si obviamos el portátil "Pac-Pix")dado el poco interés que le presta la propia Namco, sí hemos tenido ocasión de probar algunos juegos nuevos para Game Boy Advance protagonizados por él mismo. Ayer os ofrecíamos el análisis de "Pac-Man World 2", un juego poco interesante, y hoy ponemos a vuestra disposición similar artículo de "Pac-Man Pinball Advance", otro juego recién lanzado en nuestro mercado. Por suerte, en esta ocasión nos encontramos con un producto más fiel al universo Pac-Man, y aunque su mecánica no es demasiado compleja, ¿acaso lo era la del arcade original que lo llevó a la fama?.
Sus desarrolladores han sido los chicos de Human Soft, expertos en esto de crear juegos para Game Boy Advance, si bien sus anteriores lanzamientos no han tenido mucho éxito. En su currículum encontramos el sencillo y criticado "Elf: The Movie" o la adaptación portátil de "Ace Combat", donde también colaboraron con Namco. Con sede en California, Human Soft trabaja ahora en "Joe", un nuevo juego para PSP y N-Gage que esperemos no decepcione al público.
La historia de "Pac-Man Pinball Advance" (sí, tiene historia) cuenta cómo una tarde el profesor Pac le enseña a Pac-Man su última creación: un sistema para atravesar la ciudad de una forma mucho más rápida, que permitiría encontrar a todos los habitantes con facilidad. Tras ver la máquina, Pac-Man se marcha a su casa (al parecer duerme solo, ¿dónde está la señora Pac-Man?), pero a la mitad de la noche se levanta y encuentra una nota en su casa. En ella los malvados fantasmitas, además de darle besos y abrazos, le informan que han secuestrado a todos los habitantes de Pac-Land. Y cosas de la vida, ahí está el invento del profesor Pac para echarnos una mano.
Jugabilidad
No descubriremos nada si detallamos la mecánica de un juego de pinball, y realmente este producto no tiene mucho más que eso. Pero claro está, hay detalles y pequeños añadidos que lo diferencian ligeramente de otros productos similares aparecidos en la Game Boy Advance de Nintendo. Lo primero es decir que no existe ningún tipo de modo Historia o algo parecido, un gran error, puesto que sin él seguir jugando tras un par de partidas dependerá de las ganas que tengamos. Después de crear una historia como la incluida en la intro, ¿por qué no se ha dotado al producto de un modo consistente donde avancemos a través de niveles y realicemos misiones?, qué gran error, no nos cansaremos de decirlo. En fin, lo dicho, podemos seleccionar tabla entre cuatro distintas, que en realidad sólo son dos en dos versiones diferentes. Al elegir una entraremos en el menú de juego, donde podremos ver la tabla y comenzar a jugar hasta que se nos terminen las cinco bolas con las que contamos.
En cuanto la bola se ponga en movimiento deberemos mover nuestros flippers con maestría para hacer la máxima puntuación posible. Lo conseguiremos golpeando objetos determinados del escenario, comiéndonos bolas amarillas, cazando fantasmas, o rebotando en los bumpers. Cada escenario presentará distintos pequeños objetivos, aunque en su base todos los decorados tendrán los mismos. Por un lado podremos entrar en una zona que provocará la aparición de una fruta en el escenario, la cual si nos la comemos nos aumentará la puntuación de forma considerable. Otro de los retos es activar una diana que, tras impactar en ella, provoca la aparición de una cápsula de poder. Si conseguimos comernos esta cápsula los fantasmas se debilitarán y podremos comérnoslos, como en el arcade clásico de "Pac-Man". Como todos imaginareis, el tiempo durante el cual son débiles sólo durará unos segundos, por lo que será importante afinar la puntería y no dejar ninguno vivo. Tampoco debemos olvidarnos de la posibilidad de activar tres pulsadores pasando por encima, los cuales al brillar simultáneamente nos darán una letra de nuestro nombre (Pac-Man). Al completar todas las letras los bonus se multiplicarán por cuatro, algo muy interesante si vuestro objetivo es conseguir la máxima puntuación posible. A destacar que los pulsadores pueden "moverse" pulsando los botones L o R, así que si la bola se queda cerca de ellos rebotando sólo deberemos ir cambiando de pulsador para activarlos todos de una forma rápida y efectiva. ¿Podemos hacer algo más en la tabla de juego?, por supuesto. Queda la posibilidad de entrar en la tienda, a la que accederemos disparando la bola hacia el edificio en cuestión. Dentro tendremos capacidad para comprar distintos objetos y ayudas, siempre utilizando las cápsulas que hayamos conseguido previamente. Entre los productos disponibles en la tienda destaca la opción de comprar protectores, la de llamar a MS. Pac-Man, o la de acceder a un minijuego de laberinto, donde en un tiempo limitado debemos encontrar la salida (como en un pasatiempo tradicional).
A todo esto le sumamos la posibilidad de acceder en determinados momentos de la partida a unos minijuegos de lo más atractivos. Son tan divertidos que, en ocasiones, nos divertirán más que el propio juego en sí, por lo menos por su originalidad. Uno de ellos mostrará una habitación cerrada llena de pastillas amarillas que nos deberemos ir comiendo mientras lanzamos a Pac-Man golpeando con los flippers. Este tipo de nivel recuerda a los incluidos anteriormente en "Super Mario Ball", por lo que no sorprende demasiado. Otro de los bonus, sin duda el más divertido, muestra una pantalla de scroll vertical donde vamos avanzando moviendo con la cruceta al propio Pac-Man. La pantalla avanza de forma automática, aunque nosotros también podemos ir hacia arriba, abajo, izquierda o derecha, apareciendo fantasmas y pastillas amarillas. El objetivo es comerse tantas pastillas como podamos, lograr tragarnos una cápsula de poder y con ella comernos a todos los fantasmas que aparezcan delante de nosotros. La dificultad es progresiva, moviéndose los fantasmas cada vez más para darnos caza.
Sobre el juego en sí poco más podemos decir, es tan divertido como cualquier otro pinball, pero la incorporación de un modo Historia o de algo más de chicha, hubiera ayudado a que enganchara durante mucho más tiempo. En el siguiente apartado hablaremos de la física de la bola o del diseño de los escenarios, donde hay mucho que decir.
Gráficos
Cuatro tablas de juego pueden saber a poco, y más cuando dos de ellas tan sólo son variaciones de las básicas. Los decorados incorporados en cada una de las tablas se muestran apropiados para un juego de pinball, pero no cuentan con demasiados elementos que justifiquen el estar dentro de Pac-Land. Tan sólo la imagen de Pac-Man dibujada en el suelo al lado de su nombre, o la aparición de los fantasmas, nos recuerda a qué producto estamos jugando. Por lo menos, los desarrolladores se han dado el gusto de incluir tres Pookas de "Dig Dug" en forma de bumper, lo cual hará gracia a los seguidores de Namco y del retro en general. Cambiando de tercio, las tablas cuentan con otro pequeño problema: la mala distribución de los elementos. La mayoría de lugares importantes a los que deberemos dirigirnos con nuestro Pac-Man estarán situados en esquinas escondidas y sitios realmente difíciles de alcanzar, provocando la desesperación en el jugador cada dos por tres. Por si esto fuera poco, la física no presenta una gran calidad, siendo muy complicado el lanzar a Pac-Man al lugar donde estamos deseando que se dirija. Un problema, puesto que sólo con algunos rebotes conseguiremos llegar por suerte a determinados sitios inalcanzables a primera vista.
Música & Sonido
En este apartado apreciaremos el buen trabajo realizado por la gente de Human Soft en cuanto a preservar el espíritu del clásico original. Si bien la banda sonora deja mucho que desear, ya que son todo melodías poco relevantes que meramente acompañan a la partida, los efectos de sonido sí cumplen con creces. Todos los ruidos incluidos en la recreativa original se encuentran representados en este cartucho de Game Boy Advance. Desde el efecto que sonará al comernos las pastillas amarillas, hasta el cual oiremos cuando nos comamos a los fantasmas. Tampoco faltará la sintonía de inicio de nivel del arcade. Los rebotes de la bola y demás sonidos se muestran similares a los de cualquier juego de pinball, por lo que no hay problema alguno.
Conclusión
No pasará a la historia de juegos protagonizados por el personaje de Namco, pero "Pac-Man Pinball Advance" es un juego de lo más recomendable para quien busca un pinball rápido con el cual pasar pequeños momentos de ocio. Si los desarrolladores hubieran incluido un modo Historia sería un producto muy diferente, pero nos tenemos que conformar con poder disfrutar de partidas poco trascendentales durante algunos minutos. La física tampoco es gran cosa, y los diseños de las tablas no sorprenden en absoluto, pero el conjunto general, gracias a los sonidos o los minijuegos, provoca que le demos una oportunidad siempre y cuando seamos fans del personaje.
Por otro lado, ya está anunciado el futuro lanzamiento de "Super Pac-Man Pinball" para Nintendo DS, en el cual tenemos depositadas muchas esperanzas.
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