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Apaga fuegos en este juego de estrategia.
A lo largo de la historia, la humanidad ha pasado por miles de momentos cruciales: la invasión de Polonia por los nazis, el invento del motor de explosión, la conservación de alimentos, la polvora, la agricultura,... Pero si hubiésemos de hacer una lista con los más importantes el descubrimiento y control del fuego estaría entre los más significativos hitos de nuestra especie. Y es que no es cosa baladí, algo a priori tan simple como la mezcla de calor, oxígeno y un combustible nos ha fascinado desde tiempos inmemoriales tanto por su utilidad como por su poder destructivo, sobre todo por esto último. Pero esta vez lejos de ponernos un lanzallamas entre las manos, Montecristo nos pone una manguera, unos cuantos camiones y una buena cantidad de hombres para hacer frente a esta fuerza de la naturaleza. Con "Fire Captain" tendremos nuestra oportunidad para demostrar que aparte de crear desastres somos capaces de repararlos y hacer algo de labor social, sin que esto tenga que dejar de ser divertido.
Jugabilidad
Evidentemente, al tratarse de un juego de estrategia no vamos a ser un bombero solitario al estilo de "Firefighter FD18", si no que la propuesta de "Fire Captain" es hacernos cargo de todo un departamento de bomberos para luchar contra el fuego en incidentes cada vez más graves que amenazan en convertir la ciudad en una barbacoa gigante. Pero ojo, que no por tratarse de algo estratégico estamos hablando de un juego lento, el desarrollo de "Fire Captain" es trepidante y en más de una ocasión tendremos que dejar el juego con dolor de cabeza ante la avalancha de problemas que se nos presentan.
Básicamente en cada misión se nos presentará un problema, ya sea una fabrica de fuegos artificiales en apuros o un bosque ardiendo de cabo a rabo, obtendremos unos medios y se nos dará un puñado de misiones y submisiones para resolver. Pero el fuego es un animal vivo y sus reacciones, aunque lógicas, siempre pueden pillarnos desprevenidos, con lo que el goteo de nuevos problemas es constante. Afortunadamente, el juego no se basa en el azar, sino en el conocimiento de nuestro enemigo, y con un poco de práctica empezaremos a distinguir lugares tranquilos de trampas mortales, qué elementos son los que avivan o detienen el avance del fuego, y cuáles han de ser nuestras prioridades a la hora de rescatar a las múltiples vícitmas que pueblan el mapa.
Bueno, un poco de práctica tal vez sea un eufemismo, ya que al principio "Fire Captain" resulta un juego al que es difícil aproximarse. El manejo resulta algo complejo durante las primeras partidas y el interfaz no se muestra especialmente intuitivo, con lo que es normal que la frustración nos embargue durante nuestras primeras partidas. Pero una vez superado el escollo del desconocimiento los problemas de "Fire Captain" no son especialmente abundantes, aunque sí bastante típicos de juegos de esta compañía, como por ejemplo la baja IA de los vehículos y su tendencia a atascarse en el lugar más inoportuno, algunos fallos en el reconocimiento de los objetos o que el juego se haga inevitablemente algo corto.
Afortunadamente "Fire Captain" no termina con sus 15 escenarios, si no que también tenemos a nuestra disposición una entretenida opción multijugador. Pero que nadie piense en pirómanos contra bomberos, aquí se trata de apagar fuegos, con lo que para disfrutar en red contamos con dos opciones cooperativas aparentemente muy similares, pero que en la práctica resultan bastante diferentes. Por una parte tenemos el modo "Compartir unidades" donde los jugadores ser reparten las unidades del mapa sin que ninguna sea exclusiva de un jugador, de forma que se necesita mucha coordinación para no entorpecerse los unos a los otros. La otra opción es jugar en el modo "Cooperativo" normal, donde cada uno cuenta con unas unidades bajo su mando y debe controlar una zona del incendio más determinada, ya que los jugadores comienzan alejados unos de otros.
Gráficos
A pesar de que su precio nos podría hacer pensar en un apartado técnico un tanto descuidado, "Fire Captain" sorprende con una representación más que cuidada de la realidad. Con una perspectiva a caballo entre las 2 y las 3 dimensiones el juego está cargado de pequeños detalles que son los que hacen grande la experiencia. Cuando entremos en unas oficinas en llamas encontraremos escritorios, papeles por el suelo, ficheros, cualquier cosa que esperásemos ver en un lugar acechado por el fuego está representado en el juego. Evidentemente en un juego de bomberos el fuego debe estar bien representado y esta no es la excepción, tal vez podríamos haber pedido unas llamas algo más realistas, al menos para los ordenadores con más potencia, puesto que el producto habría ganado bastante con sombras dinámicas, pero teniendo en cuenta que el juego se ejecuta sin problemas en cualquier ordenador que no sea de última generación podemos perdonar ese detalle.
Música & Sonido
En la línea de muchos otros juegos "Fire Captain" es un título que no cuenta con banda sonora durante las partidas. Aparte de las melodías de victoria o derrota el apartado musical brilla por su ausencia durante todo el juego. Para compensarlo los efectos de sonido y las voces son una constante. Radios que no paran de sonar, sirenas, gritos, explosiones, todo perfectamente recreado para conseguir meternos en el cuerpo la sensación de caos que se vive ante una situación tan imprevisible como un incendio de grandes dimensiones. El único pero que se le puede poner es que las voces están completamente en inglés, con lo que son un tanto inútiles para facilitarnos el desarrollo, pero a cambio quedan muy "peliculeras" y casan a la perfección con la acción.
Conclusión
Continuando el campo que abrió la propia Montecristo con "Fire Department", "Fire Captain" apuesta por el realismo y la acción en un juego que supera con creces a su antecesor y demuestra que hay vida más allá de la consturcción de tropas y gestión de recursos. Si algo podemos pedirle al juego es una curva de dificultad más ajustada, ya que los inicios son duros hasta que te haces con los enrevesados controles, y un poco más de duración, puesto que una vez habituados las 15 misiones se pasan en un suspiro. Poco más podemos desear de un título que, sin entrar a competir con los grandes, ofrece unas buenas horas de diversión además de un entretenimiento educativo.
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