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Estrategia bélica en PC de la mano de Intex.
A mediados de 1944 los ejércitos del Reino Unido y los Estados Unidos de América desembarcaban en las playas de Normandía durante el transcurso de la conocida Operación Overlord. El curso de la segunda gran guerra parecía claramente decidido a favor de los aliados, quienes avanzaban con paso firme hacia las fronteras de la Gran Alemania, pero en otoño de ese año Hitler preparaba lo que a la postre resultaría el canto del cisne del tercer reich, la ofensiva de las Ardenas. Durante la navidad de 1944 una Wehrrmacht debilitada lanzó su ataque relámpago sobre las posiciones americanas en Bélgica con el objetivo de llegar a la rivera del Meuse, pero la falta de apoyo aéreo, el desgaste de las tropas y la ausencia de suministros dieron al traste con el último ataque alemán. Evidentemente, cambiar la historia no está en manos de nadie pero Intex, una pequeña desarrolladora especializada en ampliaciones para juegos de la talla de “Sudden Strike”, nos da la oportunidad de vivir estos últimos meses de la Segunda Guerra Mundial en el que es su primer juego propio “1944 Battle of the Bulge”
Jugabilidad
Ratón en mano “1944 BoB” nos ofrece por enésima vez recorrer las tierras de una devastada Europa central para participar en la madre de todas las guerras. Bien, no se puede decir que sea algo sorprendente, pero como era de esperar viniendo de un grupo especializado en expansiones para otros juegos lo que le falta en originalidad “1944 BoB” lo compensa con precisión y documentación histórica. El juego se centra en lo ocurrido entre el final del verano de 1944, con las tropas aliadas avanzando hacia Berlín, y la primavera de 1945, cuando los aliados consiguen superar el infierno de frío y acero que resultó ser el avance hacia el Rin. Así, en el modo campaña comenzamos con unas cuantas misiones de calentamiento que resumen el avance a través de Francia de los aliados y los esfuerzos alemanes por frenarlos. Una vez superada esta pequeña toma de contacto entraremos en el grueso del juego: la batalla del Bulga u ofensiva de las Ardenas, una serie de combates que tuvieron lugar a mediados de diciembre y donde el ejercito alemán agotó sus últimos cartuchos en un desesperado ataque sobre las posiciones americanas. Por último terminaremos participando en los últimos combates del frente oeste, como la operación Nordwind y el paso del Rin. En total una veintena de misiones es lo que nos ofrece el juego que parece cerrar la trilogía de la Segunda Guerra Mundial que nos ha ofrecido la francesa Montecristo en los últimos tiempos.
Y es que “1944 BoB” parece el broche final para una serie que comenzaron los húngaros de Digital Reality con “Afrika Korps vs Desert Rats” y “D-Day”, dos juegos de los que “1944 Bob” bebe sin complejos, pues para algo comparten el mismo motor. Los que hayan disfrutado de los dos juegos anteriores ya no necesitan leer más, si te gustaron “1944 BoB” es la continuación perfecta para tu recorrido por la Segunda Guerra Mundial, si no te gustaron aquí no encontrarás nada nuevo. Si resulta que no los has jugado nunca, vamos a realizar una visita al desarrollo general. En “1944 BoB” siempre comenzamos con un número limitado de unidades y una misión clara: defender o atacar. Dentro de nuestro arsenal contaremos con las mejores armas del momento, tanto para el ejército americano como para el alemán, es decir aviones a reacción ME 262, bestias pesadas como los Sturmtiger, los lanzacohetes Caliope o vehículos de exploración como los M8 Greyhound, acompañados siempre de los clásicos Panzer, Sherman, Tiger y decenas de soldados de infantería. Por tanto, el planteamiento del juego es puramente estratégico, aunque de una manera básica, ya que hemos de vencer a las tropas enemigas con el menor número de bajas posible y sin poder contar con más ayuda que la proporcionada por el terreno.
Ante un desarrollo como este es normal esperar un juego rico en detalles, y así es. En “1944 BoB” nuestras tropas podrán ocultarse en los edificios, reducir a cenizas un bosque, cavar trincheras, ocupar vehículos enemigos, arrasar un pueblo y casi todo lo que podemos esperar de un entorno bien recreado. Además, cada unidad tiene sus propias estadísticas de potencia de fuego, blindaje y visión bien diferenciadas, con lo que utilizar nuestros recursos con lógica es la clave del éxito. Y por si esto fuera poco, la cantidad de soldados que estén al cargo de un vehículo variará las características de este, un dato más a tener en cuenta durante la batalla. Con todas estas opciones y peculiaridades tal vez alguno se pregunte a santo de qué viene lo de “de manera básica” que comentábamos en el párrafo anterior, pero es que a la hora de la verdad el juego tiene un par de problemas graves que lo alejan de ser una gran experiencia estratégica. El primero de estos es la ausencia de formaciones que podamos asignar a nuestros contingentes, lo cual hace que constantemente tengamos que rectificar las posiciones de nuestras tropas. Aparentemente el problema queda solucionado gracias al botón de avanzar en formación, pero esta opción se pierde cada vez que hacemos un movimiento, con lo que hemos de estar activándola constantemente.
Por si esto no nos diera suficientes dolores de cabeza nos encontramos con una IA realmente deficiente a la hora de desplazarse de un punto a otro del escenario. Y es que a lo largo de las horas que pasemos delante del juego no serán una ni dos las veces que nos tiremos de los pelos porque nuestro grupo de blindados ha decidido que la mejor manera de avanzar de A a B es a través de un frondoso bosque en vez de por el más lógico camino de tierra. Esto unido a la ausencia de formaciones hace que nos pasemos más tiempo del deseable colocando cada unidad en el lugar exacto, siendo imposible dar un mínimo de confianza a nuestras tropas y perdiendo la paciencia para sacar un par de tanques de entre los árboles mientras machacan alguna de nuestras posiciones. Para más inri este es un problema que se arrastra desde los juegos anteriores, con lo que ha habido tiempo más que suficiente para solucionarlo. Para compensarlo el juego ofrece aparte de la campaña la posibilidad de rejugar los escenarios ya superados, y el siempre divertido modo multijugador, en donde además de encontrarnos con un adversario que sufre los mismos problemas que nosotros podremos disfrutar de diez mapas exclusivos para este modo, lo cual amplia la vida de un juego que en el modo para un jugador se hace excesivamente corto.
Gráficos
Para estar dentro de un género al que le ha costado bastante tiempo dar el salto a las 3D de forma masiva, “1944 BoB” cuenta con un motor gráfico bastante maduro y cuidado. Pero esto no es suficiente, hay que saber usarlo, y en Intex han hecho un buen trabajo a la hora de recrear todo tipo de maquinaria bélica así como paisajes, pinturas y uniformes distintivos de cada ejército. De todo el conjunto destaca especialmente la ambientación de las diferentes misiones que hemos de cumplir, con preciosos pueblos nevados, minuciosas reproducciones de elementos tan simples como una empalizada y variados efectos metereológicos. Si hemos de señalar algún punto negativo destacamos que en determinadas ocasiones el desplazamiento por el mapa no es todo lo suave que podría ser, aunque es un fallo menor dentro de un buen conjunto. No estamos ante lo último y más avanzado, pero sí ante un apartado que cumple su trabajo con creces.
Música & Sonido
Como diría Dogbert “¿Cómo escribir un libro cuando lo puedes resumir todo en una frase?” Pues este es el problema del sonido en “1944 BoB”. No es que esté mal, simplemente es un apartado en el cual el juego no destaca especialmente, ya que aunque las melodías de corte militarista no estén mal, resulta que son calcadas a las de “Africa Korps vs Desert Rats”. Por lo demás los efectos de sonido son contundentes y ambientan a la perfección cada una de las acciones que suceden en el juego, mientras que las voces, aunque poco variadas, mantienen el idioma original de cada uno de los bandos y realzan la sensación de estar en pleno combate.
Conclusión
La pretensión de “1944 BoB” es ser un juego que atraiga a los que disfrutaron con “Africa Korps vs Desert Rats” o “D-Day”, y hay que reconocer que lo consigue. Es más, los aficionados a la estrategia militar que no conozcan las anteriores entregas también pueden encontrar en él un juego de disfrute rápido y sencillo. Para los demás el juego sufre de un par de problemas que parecen cosa de sus programadores, puesto que desde un primer momento tenemos la sensación de encontrarnos ante poco más que un pack de misiones. Y al igual que estos, la duración es bastante limitada y no se aporta gran cosa sobre el juego original. En conclusión, “1944 BoB” es un buen juego para estrategas, tal vez un poco corto y poco innovador, pero no por ello menos entretenido.
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