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La saga Medal of Honor vuelve a Xbox con novedades.
Gracias a varias entregas cargadas de acción, un fondo histórico de calidad, y un sistema de juego atractivo, la serie "Medal of Honor" se ha convertido en una conocida saga dentro del mundo de los videojuegos. Su paso por las consolas ha permitido a los usuarios de GameCube, Playstation 2 y Xbox disfrutar de emocionantes conflictos bélicos, en los que la valentía sólo era uno de los pocos factores que necesitábamos para vencer a multitud de tropas enemigas. Para esta nueva entrega Electronic Arts escuchó las peticiones de los usuarios, convirtiendo al último episodio de la serie en un producto donde la exploración y la libertad de movimientos caracterizaría el desarrollo de las misiones. Así, este nuevo enfrentamiento contra los nazis, permitiría a los fans de "Medal of Honor" disfrutar con un concepto de juego más abierto, en el cual las submisiones irían apareciendo poco a poco, aumentando el ritmo de los niveles de manera importante. Si bien los chicos de EA Los Ángeles no han conseguido una obra maestra, ni sorprender al público de forma notable, tampoco se trata de un mal juego.
La historia nos pone en la piel de William Holt, un soldado americano elegido por William "Will Bill" Donovan para ser el primer agente de la recién formada Oficina de Servicios Estratégicos, la OSS. Desde este puesto, Holt deberá hacer frente a misiones clasificadas, situadas todas ellas en la Europa de la Segunda Guerra Mundial, lugar donde los aliados se juegan buena parte de la posible victoria ante los nazis. Entre las tareas del soldado destacará la de detener la producción de misiles y energía atómica por parte de Alemania, además de acabar con prototipos de tanques y otras instalaciones vitales. Su misión le llevará a través de St. Nazaire, el Norte de África, Estalingrado o la conocida Batalla del Bulgo.
El hilo argumental, narrado a través de vídeos de la época, y con un narrador estilo producción cinematográfica, ha sido escrito por John Milius, guionista, entre otras cosas, de la película "Conan, el Bárbaro" o la serie de televisión "Corrupción en Miami".
Jugabilidad
Como hemos dicho, los seguidores de anteriores entregas habían pedido a Electronic Arts unos escenarios más amplios, en los que se pudiera explorar para realizar determinadas tareas. Pues bien, los desarrolladores escucharon al público, cambiando drásticamente el sistema de juego de su nuevo producto. El detalle más relevante ha sido la incorporación de objetivos secundarios, que podremos cumplir o no, según nuestro gusto, pero que serán necesarios para completar al 100% todos los niveles. Si bien normalmente comenzaremos con un objetivo principal y quizá alguno secundario, será durante la partida y mientras estamos jugándonos la vida, cuando el comandante nos encargue nuevas tareas. Habrá que estar atento, ya que aparecerán indicadas en pantalla (si no sabéis inglés será mejor que leáis todo lo que pone), y a continuación pasarán a tener una señal en el mapa. Podremos ir directamente a estas submisiones, seguir con nuestro camino hacia el objetivo principal, o no pensar demasiado y avanzar por el lugar donde haya nazis con vida. Además de ser imprescindibles para conseguir las medallas de oro y terminar los niveles totalmente, las submisiones tendrán otro incentivo: la recolección de "reanimaciones", unos objetos que nos permitirán resucitar cuando nos quedemos sin vida. Aunque cuidado, no todas las submisiones nos recompensan con este objeto tan preciado.
Si bien la incorporación de las submisiones aporta un poco más de emoción y variedad a los niveles, todo se viene abajo cuando descubrimos la salvaje dificultad con la cual se ha dotado al producto. No sabemos en qué pensaban los chicos de EA Games cuando desarrollaban el juego, pero diseñar niveles de más de 40 minutos donde no existen los checkpoints es una auténtica locura. Terminar un nivel con el primer intento será más bien una misión imposible, por lo que si tenéis suerte y llegáis al final, pero termináis acribillados en los últimos momentos, os veréis obligados a comenzar de nuevo desde el principio. Esto, como todos os imaginaréis, sienta como un jarro de agua fría en pleno invierno. Primero, porque la dificultad no es moco de pavo, y las reanimaciones se terminan rápido, y segundo, porque los niveles son extensos y complejos. Quizá estáis realizando todas las submisiones para conseguir una buena medalla, os quedáis sin munición (no será nada raro) y un alemán con ganas de molestar os acribilla por la espalda. Entonces todo lo que hayáis hecho la última media hora se irá al garete. Divertido ¿no?. Los checkpoints han sido substituidos por las citadas reanimaciones, algo que sorprende y deja fríos a los seguidores de la serie. Y es que ambos elementos podrían haber sido añadidos juntos sin problemas, ya que las reanimaciones se gastarán tan rápido que apenas nos daremos cuenta. Debido a esto, la adicción del producto bajo hasta cotas drásticas, obligándonos a repetir cada nivel un mínimo de 5 veces (si eres habilidoso) para atravesarlo con éxito. Como es lógico, los primeros niveles serán sencillos, pero posteriormente, y cuando nos adentremos en las fases situadas en Rusia, vamos a descubrir la mala leche de los diseñadores de juego.
A nivel de posibilidades generales, nuestro soldado cuenta con todo lo habitual. Puede agacharse, tirarse al suelo, caminar (a una velocidad bastante reducida, todo sea dicho), saltar, lanzar granadas y disparar con su arma. Si con el arma en las manos pulsamos el botón L, la cámara se acercará, permitiéndonos disparar a distancia con un zoom que ayudará a eliminar enemigos de una forma más sencilla. La elección de las armas en el nivel no será tarea del jugador. Cada fase cuenta con su armamento predefinido, pudiendo llevar siempre un máximo de dos armas, y apareciendo en cada misión una media de tres distintas. Por ello es mejor no depender demasiado de un arma en especial, como por ejemplo del rifle de francotirador, puesto que posiblemente en el siguiente nivel ya no podamos utilizarlo. Entre el armamento disponible hay un poco de todo, a razón del lugar donde nos encontremos, desde ametralladoras a escopetas, rifles o incluso bazookas. Todas las armas cuentan con un gasto de munición realista, cargadores dispensados por el escenario, o que también aparecerán al eliminar enemigos, y una carga de munición que nos dejará vendidos durante varios segundos. Por lo general, las armas responden de buena forma a nuestros disparos, aunque en más de un caso observaremos que nuestros enemigos son más resistentes de lo debido a los disparos de algunas en especial.
Otro de los detalles a tener en cuenta es que durante la mayor parte del juego estaremos acompañados por varios soldados de apoyo. Podrán ser desde militares de nuestro ejército, hasta prisioneros a los que hemos rescatado, pasando por guerrilleros rusos de malas pulgas. Su papel debería ser el de echarnos una mano para acabar con los nazis, pero salvo contadas ocasiones no hacen mucho para ayudarnos en el campo de batalla. En la mayor parte de los casos se dejan atrapar por el fuego enemigo, o simplemente se esconden y esperan en la retaguardia mientras nosotros hacemos el trabajo sucio. Lo peor de todo es cuando estás en tu escondite de francotirador, y uno de los soldados de apoyo, con toda la simpatía del mundo, se te coloca delante, tapándote la visión. Suena a chiste, pero será más habitual de lo que pensemos. Otros momentos, por el contrario, observaremos cómo los soldados de apoyo avanzan a lo loco hacia el enemigo, alarmándoles de nuestra presencia y provocando una mortífera lluvia de disparos. Si bien en algunos casos no viene mal su presencia, no habría estado de más dotarles de una inteligencia artificial un poco más cuidada. Los enemigos tampoco se quedan atrás, tenemos desde los que atacan en grupo de forma inteligente, hasta los que se quedan a tu lado esperando a ser acribillados. Quienes atacan en grupo van directamente a hacer daño, disparando para cubrir un amplio radio con su fuego, y escondiéndose si la situación está demasiado complicada. Pero no todo será tanta inteligencia, también veremos suicidas que se abalanzarán hacia nosotros disparando como auténticos locos, sorprendiéndonos en algún momento por su inesperada aparición. Destacan, asimismo, algunos jefes de nivel, a los que deberemos disparar numerosas veces para acabar con ellos, puesto que tienen un tubo de vida similar al nuestro. En la mayor parte de los casos cuentan con una inteligencia superior a la de los soldados normales, pero otras veces también nos dejarán sorprendidos por su escaso sentido de la supervivencia, quedándose escondidos mientras les lanzamos todo tipo de granadas. En general, la dificultad es muy elevada, pero no sólo por la inteligencia de los nazis, sino porque hay una gran cantidad de enemigos, muchos de ellos escondidos, en torretas disparando, montados en tanques, o atacando sin ser vistos desde la niebla. Y nosotros sólo tenemos nuestras armas, poco más.
Para nuestra alegría, durante los niveles podremos conseguir botiquines (verdes) y cápsulas de vida (rojas) que nos rellenarán la energía de forma instantánea. Los botiquines se utilizarán pulsando triángulo, pudiendo usarse tanto en nuestro personaje como en los soldados de apoyo. Aún así, y menos en contadas ocasiones, será mejor guardarse las curaciones para nosotros, porque total, más de una vez estaremos mejor en la soledad. Por si esto fuera poco, tendremos otra ventaja en nuestra mano: la adrenalina. Será un tubo de energía que se irá llenando a medida que disparemos y acabemos con los enemigos. Al llenarse podremos activarla, entrando entonces en un estado alterado donde todo irá a semi-cámara lenta, pudiendo acabar con los oponentes de forma eficaz y disparando con una mayor precisión. Por desgracia, el tubo de adrenalina se vacía cuando utilizamos una reanimación, por lo que en más de una ocasión veremos cómo los perdemos por haber muerto de repente en un momento poco apropiado.
Gráficos
Los decorados a través de los cuales nos moveremos serán amplios, y no notaremos cargas durante la pantalla (sólo al entrar en los menús de pausa), pero tampoco veremos nada sorprendente. Ciudades, desiertos, bases militares, una Rusia nevada y llena de niebla..., un poco lo habitual del género. Desgraciadamente, y si bien los decorados son amplios, no aportarán una gran libertad al jugador. Esto puede comprobarse en las ciudades, donde no podremos movernos por donde nos apetezca, sino por los lugares predefinidos por la computadora. Es decir, si queremos saltar por una ventana amplia no será posible si la máquina no lo desea, teniendo que dar un largo rodeo caminando para llegar al otro lado de la ventana. También se puede apreciar cuando nuestras balas no destruyen maderas que en otros lugares sí pueden destrozarse, o puertas de madera que, misteriosamente, son impenetrables por nuestras balas. En todos los decorados donde existe algún tipo de elevación o habitaciones comunicadas ocurre lo mismo, lo cual es una pena, puesto que limita de buena manera los movimientos del jugador. A nivel artístico los escenarios no son un alarde de originalidad, con edificaciones y diseños muy propios del género, que sólo destacan en contadas ocasiones. Los enemigos tampoco harán gala de excesivas variantes, aunque las distintas animaciones que pondrán en escena al ser impactados por nuestros disparos serán de alabar. Les veremos arrodillándose con dolor, con la cabeza cortada, tirados en el suelo, o dando un giro peliculero mientras se desvanecen. En cuanto a los cadáveres, desaparecerán de forma automática, dejando a veces en su lugar algún objeto de interés para el jugador.
Las armas están bien representadas, con efectos variados y explosiones, así como los tanques enemigos, que nos darán más de un problema. Destaca la incorporación a los decorados de zonas secundarias a las que podremos ir o no, que aumentarán la variedad y emoción de los niveles.
Por último, brillan con luz propia las distintas secuencias de vídeo que podremos ver antes de las pantallas, con escenas históricas utilizadas a modo de introducción para centrarnos en la historia de Holt.
Música & Sonido
"Medal of Honor: European Assault" no cuenta con una banda sonora muy representativa, pasando desapercibida en la mayor parte de los momentos. En algunos niveles, como en el primero de Rusia, situado en Estalingrado, podremos escuchar atractivas canciones, pero serán casos aislados. Donde sí luce el apartado sonoro es en los efectos, con numerosas frases y gritos para el ejército nazi, quienes hablarán entre ellos para alertarse de nuestra presencia. Frases no les faltarán, incluso avisándose de cuando hemos lanzado una granada, para después salir corriendo con el objetivo de huir de la explosión. Nuestros compañeros también hablarán, aunque menos. Todos los diálogos generales, así como las órdenes que se nos irán dando, o las escenas de vídeo entre niveles, están doblados al inglés, por lo que será imprescindible leer los subtítulos. Por desgracia, en el fragor de la batalla será complicado estar atento de los subtítulos, ya que los enemigos no nos darán un segundo de respiro para leerlos.
Conclusión
Varios puntos han provocado que este lanzamiento no se convierta en la versión más importante de la saga "Medal of Honor" en consolas. Primero, la extrema dificultad, segundo, la inexistencia de checkpoints, tercero, la inteligencia artificial general, y cuarto, la ausencia de modo online. Por otro lado, cuenta con algunos aspectos positivos, como la incorporación de submisiones, o la aparición de los soldados de apoyo, quienes sólo en algunos casos serán una gran ayuda para nosotros. Si estas novedades se unieran con los elementos que los desarrolladores han dejado en segundo plano, nos encontraríamos con un juego muy atractivo. Hasta el próximo "Medal of Honor" nos queda este, recomendado a los amantes del género que buscan auténticos retos para expertos.
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