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El desarrollador de videojuegos Archer Maclean apuesta por PSP con Mercury.
PSP aterrizó en las tiendas americanas y japonesas con un abanico de juegos no demasiado original, caracterizado por conversiones y productos que venían a demostrar el potencial técnico de la nueva plataforma. Por suerte, poco a poco están comenzándose a lanzar juegos que, en mayor o menor medida, hacen gala de mecánicas originales, a la vez que aprovechan las posibilidades de esta portátil de Sony. Entre estos productos encontramos "Archer Maclean's Mercury", una original propuesta del género de los puzzles y la inteligencia creada por un famoso y veterano desarrollador de videojuegos. Su lanzamiento se presenciará en septiembre de la mano de Virgin Play, pero por el momento os dejamos este avance con nuestras primeras impresiones, ya que hemos podido probar el producto gracias a su distribuidora.
Lo primero, y antes de realizar un breve repaso a la biografía del poco conocido en España Archer Maclean, será definir el juego para los más despistados. Se trata de un juego de puzzles e inteligencia, en el cual debemos controlar una masa líquida de mercurio a través de complicados niveles llenos de obstáculos. El objetivo puede ser diverso, pero se basará siempre en llegar de un punto a otro determinado del mapa, en más o menos tiempo, o con mayor cantidad de mercurio en la masa. Puede parecer sencillo, y lo es, e ahí la principal gracia del producto, su sencillez y adicción, elementos vitales en cualquier producción que quiera conquistar al público de forma sincera.
Archer Maclean
Tras este nombre se esconde un desarrollador inglés de gran currículum, experto en la creación de juegos sencillos pero adictivos, y amante de la cultura retro. Su fama se remonta a los años 80, cuando él solito dio vida a numerosos juegos, haciéndose cargo de la programación, los gráficos e incluso de la música. Entre sus primeras creaciones podemos destacar productos del estilo de "Dropzone", "International Karate" o "Jimmy Whites Whirlwind Snooker". Su afición por el snooker le ha permitido triunfar con varios juegos del tema, pero no ha sido hasta el lanzamiento de "Mercury" cuando ha recuperado toda su fama a nivel internacional. Y lo ha hecho al lado de su compañía Awesome Studios, fundada por él mismo, y con la cual ya ha creado versiones para Game Boy Advance de juegos como "Dropzone" o "International Karate".
El futuro de Maclean se torna esperanzador, puesto que tiene buena mano para crear juegos, y en su cabeza se mantiene intacto el concepto de los 80 de cómo debe ser un juego. Sencillez, adicción, y si a todo esto le puedes sumar unos gráficos bonitos, bienvenidos sean.
Mercurio por doquier
Como hemos dicho, la mecánica de este producto se basa en guiar una "bola" de mercurio a través de múltiples decorados. Al primer vistazo puede recordarnos a otros productos del estilo, entre los que podemos nombrar sin problemas "Marble Madness" o el más reciente "Super Monkey Ball". En su base tienen algunas características similares: movemos una bola (aunque al ser de mercurio líquido puede dividirse), tenemos que llegar a una meta, y de vez en cuando encontraremos obstáculos. Pero "Archer Maclean's Mercury" tiene muchos elementos que convierten su sistema de juego en algo diferente. Los controles son sencillos. Con el stick digital de PSP movemos la bola, mientras que los botones los utilizaremos siempre para hacer zooms o girar las cámaras. Será importante saber para qué sirve cada botón, puesto que mientras estemos moviendo la pelota de mercurio no habrá margen de error posible. En total, "Archer Maclean's Mercury" incorpora tres variantes de juego: por tiempo, por porcentaje y de inteligencia máxima. Cada "mundo" cuenta con tres recorridos, uno de cada variante, que deberemos completar al 100% para poder acceder al siguiente mundo. En las de tiempo (race) tendremos que llegar al final de la pantalla antes de ver cómo el reloj llega a 0. Podemos hacerlo con cualquier cantidad de mercurio, lo importante será tocar la meta con el tiempo necesario. Por su parte, en por porcentaje (percentage) tendremos que alcanzar el final de la pantalla teniendo en nuestro control determinada cantidad de mercurio. Si perdemos mucho líquido por golpearnos o acercarnos a lugares peligrosos, y no lo recuperamos, la computadora detendrá la partida de forma automática, obligándonos a comenzar de nuevo. En último lugar tenemos los niveles de inteligencia (task), en los que se nos pondrán retos varios a solucionar mientras controlamos a la masa de mercurio. Por lo general, estos retos se basarán en complicarnos el camino en el nivel, para que sólo podamos avanzar realizando una acción determinada. No será nada extraño descomponer tu bola de mercurio en dos distintas, mezclar colores para abrir las puertas necesarias, o hacer malabarismos para no unir dos bolas diferentes. La mezcla de las tres variantes da un juego variado, que sorprende con el diseño de sus niveles, y donde la adicción y la dificultad son elementos imprescindibles.
Los únicos problemas que hemos encontrado a la hora de jugar han sido el sistema de salvado, que te obliga siempre a volver al menú de selección de nivel (sin guardado automático), y las cargas, demoledoras a la hora de romper el ritmo de la partida. De todas maneras, las cargas son un problema frecuente en la mayoría de juegos de PSP, por lo que no lo citaremos como algo determinante en este producto de Archer Maclean.
La magia de la división
Archer Maclean puede estar satisfecho con el apartado técnico de su creación, puesto que cumple con creces con lo que necesita un juego tan adictivo como este. De primeras nos situamos en un universo futurista, extraño y algo psicodélico, compuesto por tonalidades oscuras y muchos objetos metalizados. No sabemos dónde estamos, ni qué representan las secuencias que podemos ver entre mundos, pero están muy bien realizadas. La pantalla de juego tampoco está nada mal, tratándose de un escenario 3D flotando dentro de un escenario psicodélico como los antes mencionados. Cada nivel se basa en un tablero que podremos ver desde todos los ángulos posibles, haciendo zooms, girando la pantalla, o poniendo la vista donde mejor nos convenga. Todas las tablas incluyen elementos interactivos, como obstáculos destinados a destrozar nuestra bola de mercurio, o interruptores que deberemos tocar para seguir avanzando. Pero lo que sin duda destaca es la propia bola de mercurio, la cual se mueve como si fuera una masa sin forma, capaz de dividirse al chocar contra una pared, o de colarse por un fino agujero si no tenemos buena mano a la hora de controlarla. Si bien no tiene efectos de luces destacables, ni algo que sorprenda demasiado si quitamos el movimiento y la división, es remarcable la posibilidad de mezclar bolas de distintos colores para crear otras nuevas.
Los demás campos del juego también ofrecen buena calidad, como el sonido, con canciones que ambientarán sin problemas un apartado gráfico tan psicodélico. No será la banda sonora de vuestra vida, ni siquiera apetecerá escuchar las canciones sin estar jugando a la consola, pero cumplirán con su objetivo.
Conclusión
Después de jugar con tantas conversiones y juegos poco originales, se agradece que gente como Archer Maclean y su compañía Awesome Studios lancen juegos como este, en el cual se busca la diversión fácil, con un concepto rápido y sencillo. En Estados Unidos está realizando un buen papel, por lo que todo apunta a que su lanzamiento en Europa también se cerrará con éxito para Maclean y su gente. Si estáis buscando un juego de puzzles e inteligencia que acompañe a vuestra PSP en sus primeros días, este producto será una opción más que interesante.
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