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La ladrona Anya Romanov tiene trabajo, y tú puedes echarle una mano.
“Stolen” es el primer juego de la compañía inglesa Blue 52, y el último, porque cerraron al poco de distribuirse este título, mientras el núcleo de la plantilla formaba un nuevo equipo de desarrollo llamado Curve Games Studio. Si continuarán o no su prometedor “Deadlight” es un misterio a resolver, ya que aún no tenemos noticias de los planes del nuevo estudio.
El juego nos pone en la piel de una amiga de lo ajeno, Anya Romanov, una profesional del latrocinio capaz de hacer saltar las más sofisticadas trampas de los más seguros centros de seguridad con tal de lograr sus objetivos. Además, cuenta con la inestimable colaboración del genio de la tecnología Louis Palmer, que le surtirá de todo tipo de gadgets. A estos dos personajes debemos añadir la existencia de otros no menos enigmáticos, como el alcalde de Forge City, el señor Morgan, el empresario Killian, o la misteriosa Breeze.
Jugabilidad
La verdad es que uno empieza a preguntarse el porqué de tanto juego de sigilo. Vale que “Metal Gear Solid” sea una obra maestra, pero no era sólo por la posibilidad de esconderse de los enemigos, sino también por su historia, su apartado técnico, sus detalles, etc…
En fin, que nos encontramos en un juego orientado totalmente al sigilo, cual “Splinter Cell” (un juego que sino fuera por su excepcional acabado técnico no estaría donde está). De hecho, de este producto toma bastantes cosas “prestadas”, como la manera de detectar si somos visibles o no (mediante una barra que aumenta o disminuye según la luz que reflejemos, la distancia del enemigo o el ruido que hacemos), y la espectacular cantidad de gadgets. Entre estos instrumentos podremos encontrar cosas como rastreadores informáticos para piratear sistemas, botiquines, señuelos sonoros, cables, gafas de visión nocturna o inhibidores de elementos electrónicos. Pero entre estos inventos destacan especialmente varios. El primero, y más común, es nuestro rastreador básico, que permitirá saber dónde están y qué están viendo tanto cámaras como guardias. El segundo elemento es más sorprendente, ya que estamos hablando de una “visión sónar”, gracias a la cual emularemos a Daredevil e incluso podremos detectar qué se encuentra detrás de una puerta (lo que nos evita tener que mirar por el ojo de la cerradura).
El juego se desarrolla en misiones, contando cada una de ellas con varios objetivos que deberemos superar para lograr avanzar en la partida. Todos los objetivos acaban desembocando en superar una serie de sistemas de seguridad o encontrar piezas para lograr el robo de la joya (o similares) de turno. Entre las tareas que deberemos realizar para conseguir nuestro objetivo se encuentra la apertura de puertas gracias a nuestra colección de ganzúas, siendo la mecánica la de girar y encajar varias piezas para hacer saltar la sección circular de la cerradura. Como buena ladrona que es, Anya es físicamente más ágil que fuerte, lo que implica que sus habilidades de pelea cuerpo a cuerpo sean limitadas. Tenemos la posibilidad de dejar a nuestros enemigos inconscientes durante un tiempo finito o estrangularlos al atacarles por la espalda. A pesar de esto, no debe preocuparnos demasiado que los guardias nos vean o no siempre que el medidor indique lo contrario, ya que la inteligencia artificial de este juego brilla por su ausencia.
Como hemos comentado al inicio de este apartado de jugabilidad, “Stolen” es un juego muy pesado. Salvo que seas un verdadero fan de la infiltración (algo que realmente todavía no ha sido bien reproducido en el mundo del videojuego por todo lo que conlleva), este producto se te hará pesado, al tener que repetir siempre el mismo esquema de juego. Por si esto fuera poco, los fallos antes comentados en el apartado de inteligencia artificial provocan que encima las partidas sean de todo menos realistas. Podemos decir que es un juego que se ha editado con algo de prisa y que la ambición de sus creadores ha superado lo que realmente podían ofrecer, además de resultar ligeramente denso para todos aquellos que busquen sencillamente un juego de exploración o de acción. En cambio, los fans de los juegos de infiltración (si los hay) podrán jugar a un título que no acaba de cumplir con lo que promete, puesto que no ofrece dificultades “reales”.
Gráficos
“Stolen” es un juego de luces y sombras (chiste fácil). En algunos aspectos raya a una gran altura, mientras que en otros apartados está situado entre lo peor para Xbox. Por ejemplo, muchas texturas son bastante pobres, y los escenarios son muy oscuros y repetitivos, lo que hace que la impresión no sea del todo buena. Porque a diferencia de lo visto en los escenarios, el modelado de los personajes sí que cumple bastante bien con su cometido, incluyendo un interesante diseño de los personajes principales y unas animaciones muy decentes. Y como guinda, los efectos de luz, que si bien no llegan a los niveles de “Splinter Cell”, sí sorprenden bastante por su calidad, incluyendo sombras dinámicas. Todo esto desarrollado con una fluidez constante, ya que en ningún momento pone al límite los recursos de la consola.
Finalmente, decir que los vídeos y la imaginería del juego consiguen meterte mejor en situación, ayudando a sentirte dentro de una película.
Música & Sonido
La música de este lanzamiento es adecuada para el tipo de juego que representa, pues consigue meternos en ambiente con gran facilidad. Temas muy peliculeros, incluyendo algunos grandilocuentes y otros más bien cargados de suspense. El tema de los efectos también está bien resuelto, con muchos sonidos para los mil y un cacharros de Anya. No son la bomba, pero cumplen.
Y donde Virgin Play ha demostrado su nivel como distribuidora es en el doblaje, donde ha hecho un trabajo muy profesional, con unos actores bien elegidos y que realmente pegan con los personajes que interpretan. Hay que felicitarles por ello, puesto que es de lo mejor del juego.
Conclusión
“Stolen” es un juego curioso. La idea de sus creadores era ciertamente de hacer historia, pero no ha podido ser. En gran parte porque no han sabido cumplir todo aquello que han querido ofrecer, y también porque su ambición ha sido muy alta. No es un mal juego, pero para todos aquellos que quieran “juegos de sigilo” ya hay títulos mejores y más realistas, y los que no quieran un juego de sigilo ni se acercarán a él. Al menos en Xbox no está el zorro Sly, que si no sus posibilidades de encandilar al público serían aún menores.
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