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Los componentes de Nerlaska vuelven a las tiendas con Billy Blade & The Temple of Time.
Cada juego realizado en España implica el sentir una gran alegría y regocijo por parte de los miembros de Ojgames. Ver como esta pequeña industria (como diría Gonzo “aún no hay industria”) va poco a poco dando sus frutos es algo que nos llena de felicidad. Y si además son los chicos de Nerlaska, que tuvieron el detalle de concedernos una entrevista al principio de nuestra andadura, pues la alegría es doble. Y es que después de títulos como “Codename: Silver” y “Wanted Guns”, el equipo liderado por Alberto del Hoyo ha seguido trabajando con Iridon, para ofrecernos un título como este.
Historia
En este juego encarnamos a Billy Blade, un experto espadachín y buscador de tesoros, que en su camino por encontrar el palacio del tiempo y robar los cristales de las eras (unas piedras capaces de abrir portales temporales), comete el error de atrapar a su amigo Kong, un simpático chimpancé. Para salvar a Kong, Billy debe resolver el misterio del templo y derrotar a los guardianes del tiempo. Para ello tendrá que recorrer parajes helados en la edad del hielo, luchar contra los mejores guerreros de la antigua Persia, y no rendir su acero ante los mejores piratas del caribe.
El Juego
Como veréis, Persia está entre los lugares que visitará el bueno de Billy en la búsqueda de Kong. Esto hace que mucha gente haya comparado a “Billy Blade” con la última iteración de la obra de Jordan Mechner. Nada más lejos de la realidad, ya que “Billy Blade & The Temple of time” es un juego con aspiraciones mucho menores y directas, pues se trata más bien de un juego de acción con algo de plataformeo. Al empezar la partida nos encontraremos dentro del Palacio del Tiempo, que cual castillo de “Mario 64” nos permitirá elegir qué pantalla es la que escogemos para iniciar nuestra búsqueda. Cada una de las localizaciones (Persia, la Edad del Hielo y el Caribe) está representada en forma de una habitación que nos ofrece una entrada (un portal) a cualquiera de estos parajes. Una vez vayamos superando fases dentro de cada escenario se nos abrirán nuevos portales que nos permitirán enfrentarnos finalmente al guardián del tiempo correspondiente para lograr liberar a Kong.
Como hemos dicho, “Billy Blade” es básicamente un juego de acción. En cada uno de los momentos espacio-temporales en los que estemos, Billy adquirirá una vestimenta relacionada con el lugar donde nos encontremos (por ejemplo, en la edad del hielo llevará un abrigo de pieles, mientras que en el caribe aparecerá con un parche cual buen pirata). Pero lo que no varía son sus dos fieles espadas. Con ellas logrará derribar a los enemigos gracias a sencillos combos, que podrán verse potenciados si conseguimos mejoras. Entre las mejoras más habituales nos encontramos las bolas de fuego, que si bien tienen una sensibilidad demasiado elevada (lo que implica que hay que apuntar muy bien para acertar) ayudarán al permitirnos atacar a distancia, y también las espadas rápidas, que harán que nuestro ataque sea mucho más veloz.
Por desgracia para Billy, este tipo de mejoras no son gratuitas, sino que implican el tener que usar los cristales que lograremos al derrotar a los enemigos, abrir determinados cofres o romper algunos barriles.
Además de tener que enfrentarse a rivales de entidad, como momias, genios, piratas, lobos o cavernícolas, nuestro protagonista también deberá resolver sencillos puzzles, esquivar ingeniosas trampas o lidiar con complicados saltos, pero en menor medida que lo visto en títulos como “Prince of Persia” (cualquiera de sus encarnaciones).
A nivel Técnico
“Billy Blade” cumple con su cometido de representar una aventura “de dibujos animados”. Desde la intro, hasta las pantallas de carga, pasando por las texturas de los personajes, todo tiene un aspecto muy “toon”. Esto no quita que los escenarios estén un tanto vacíos, o que la distancia de dibujado no sea demasiado elevada, pero en ningún caso se trata de un juego que tenga un aspecto técnico deficiente, sino más bien algo sencillo.
En lo que no puede haber queja alguna es en el sonido. Desde la banda sonora, a cargo del mismo equipo que nos deleitó en “Wanted Guns”, hasta las voces o sonidos del juego, todo está muy bien realizado. Destacar la banda sonora del caribe, con reminiscencias a cierta película de la Disney estrenada hace poco tiempo.
En cuanto a jugabilidad, decir que el juego se maneja de una forma tanto extraña. No hay manera de controlar la cámara, y la inclusión de un botón de rodar no acaba de mejorar la cosa. Pero de nuevo la simplicidad del juego se pone a su favor, no poniendo las cosas demasiado difícil.
Conclusión
Mayo ha sido el mes elegido por Proein para traernos este juego a nuestras tiendas. Su precio es realmente atractivo (9,95 euros) lo que hace que podamos acercarnos a él sin miedo a salir escarmentados. Aún así, os ofreceremos un análisis completo con toda la información sobre el producto cuando llegue a las tiendas.
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