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Diversión y originalidad en este lanzamiento de Xbox.
Hace no demasiado Jowood se atrevió a lanzar un juego para Pc llamado “Un vecino infernal”. En este título, al más puro estilo ‘Spy Vs Spy’ de First Star Software, se nos proponía cabrear solemnemente a nuestro vecino a base de gracias varias. El juego no ha sido ningún gran éxito, pero ha tenido su público, en gran parte debido a la originalidad de su propuesta. Así que hubo una secuela, y ahora una conversión para consolas (en este caso Xbox).
En "Un vecino infernal" nosotros somos Paco (o Woody en inglés), y nuestra misión es hacerle todo tipo de perrerías a nuestro querido vecino (también llamado Rottweiler). La razón por las que las hacemos, una mezcla de mala leche, lo mal que nos cae (el, su perro, su querida, su madre y el lucero del alba) y que encima nos va a reportar pingües beneficios.
Jugabilidad
En esta ocasión el juego lo manejamos con el pad de la Xbox, que se adapta perfectamente a nuestras necesidades. Un sistema de control muy intuitivo, aunque al principio no entenderemos del todo que es lo que tenemos que hacer. Básicamente deberemos encontrar objetos con los que fastidiar a nuestro vecino, mediante la exploración de todo el decorado, mientras tenemos un ojo puesto en lo que hace este. Gracias al stick derecho ver al señor Rottweiler es algo fácil y sencillo, ya que con él manejaremos la cámara de manera que podremos ver en todo momento lo que está haciendo. La cámara está más cerca que en su versión pc, pero igualmente es lateral (similar a la de "Little Computer People", un clásico de Commodore 64), y gracias al stick derecho veremos, en todo momento, a nuestro protagonista y su sufrido vecino. Al inicio de la partida, nuestro protagonista se adentrará en casa del vecino, y deberá darse cuenta qué objetos pueden sernos útiles, mientras vigila con mucha atención los movimientos del vecino para que no se dé cuenta que estamos allanando su morada. El vecino siempre gasta la misma rutina, y una vez hayamos visto qué acciones realiza durante ese episodio (el juego está organizado como una serie, en capítulos), será el momento de ponernos manos a la obra, y colocar nuestras trampas. Por ejemplo, podremos mezclarle la cerveza con unos laxantes, o el clásico del sillón y la bolsa de aire, con consecuencias catastróficas para la salud del vecino (y la nuestra como nos coja después).
Pero no todo va a ser tan fácil, ya que el vecino está acompañado por todo tipo de animales, como loros, cerdos o incluso su fiel perro, lo cual, nos obligará a emular a Solid Snake para pasar al lado de estos animales sin que den la voz de alarma. En esta ocasión se ve acompañado de personajes secundarios, como pueda ser su madre o su querida Olga, que involuntariamente pueden ayudarnos en nuestras argucias. Entre las ayudas que contamos para realizar con éxito las misiones, se encuentra la habilidad de leer la mente del vecino (mediante un bocadillo encima de su cabeza), que nos indicará qué quiere hacer el señor Rottweiler. Si conseguimos hacerle caer en una trampa, un medidor nos indicará el tiempo que le queda para desenfadarse, algo que nos será muy útil porque si mientras está enfadado cae en otra trampa, realizaremos un combo, con lo que la audiencia subirá de manera espectacular. La inteligencia artificial del vecino es otra ayuda, puesto que tampoco nos pondrá las cosas demasiado difíciles, él va a su aire, y salvo que nos encontremos con él en la misma habitación (y a veces incluso encontrándonoslo), no recibiremos ningún tipo de castigo. Esta mecánica se repite a lo largo de los 24 episodios de los que se compone el juego, que no se hacen muy largos, aunque eso sí, todos ellos son muy divertidos (lo bueno si breve dos veces bueno). La única queja que podemos tener respecto a la jugabilidad es que puede hacerse bastante repetitivo, porque los 3 modos de juego son muy parecidos, y su rejugabilidad es bastante baja. Pero mientras disfrutaremos de realizar todo tipo de gamberradas a nuestro sufrido vecino, siempre que tengamos la suficiente habilidad y gracia para colocarlas como y donde toca.
Gráficos
Si bien no llaman en demasía la atención en un mercado sobresaturado de gráficos grandilocuentes, están creados con todo lujo de detalles, y son de lo más original que tenemos actualmente. Los fondos están realizados en una mezcla de dos y tres dimensiones, y son bastante más variados que en la primera versión para PC (por fin podemos salir de la casa del vecino, ya que se usan los decorados de la segunda parte). Pero si en algo destaca es en los personajes, realizados de manera que recuerdan a la plastelina (al estilo de "Celebrity Deadmatch" o similares), y están animados perfectamente, con muchísimos gags, movimientos disparatados y todo tipo de explosiones o demás efectos.
Música & Sonido
Este juego nos pone en el papel de un personaje que está protagonizando un programa de televisión, con lo que no nos extraña que durante toda la partida sintamos lo mismo que lo que hemos visto en multitud de programas, como sus risas prefabricadas, aplausos y demás efectos de todo este tipo de shows. La música tiene una carga evidentemente humorística, usando composiciones rápidas y dinámicas que casan como anillo al dedo con la acción que transcurre en pantalla. En cuanto a las voces, debemos agradecer a Nobilis Ibérica que este juego esté localizado al castellano, ya que se han doblando las voces necesarias (que son pocas), y presentando una traducción muy bien realizada. El resto de efectos (que en este juego son muchos) están muy bien realizados.
Conclusión
Jugar a “Un vecino infernal” es como disfrutar de un programa de humor. Es algo que se debe realizar cada cierto tiempo, cuando tengamos un rato libre. Por eso y su gran originalidad, este juego tiene un hueco en casi todas las colecciones de los usuarios de Xbox, ya que pocos títulos pueden presumir de lo mismo. Eso si, una vez os lo hayáis pasado, pocas cosas os quedarán por hacer.
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