|
|
 |
 |
| Mis comienzos consoleros |
29-04-2005 16:05
Por: Reibacs
|
|
 |
 |
|
De cómo empecé en esto de los videojuegos. De mis venturas y desventuras con la pantalla de la tele.
Cuando tenía diez años, es decir, hacia 1990, comenzó mi andadura en el mundo de los ahora conocidísimos videojuegos. En ese año, en el que uno de mis hermanos cumplía seis primaveras (y seis inviernos, seis veranos, etc.), y con motivo de su cumpleaños, nos acercamos con mi madre a un supermercado incipiente en España a principios de la última década del siglo XX. Allí, y con gran regocijo de nuestras infantiles mentes, compramos el primer sistema de entretenimiento de Nintendo, la NES.
Pero remontándome un poquito en el tiempo, antes de que tan singular cachivache entrara en nuestras vidas, no puedo dejar de recordar mis primeras y muy torpes partidillas con un ordenador (más conocido en aquella época como computadora), un Amstrad no sé cuántos. Los juegos venían en cintas (como las de música: Hombres G y todo eso) y hasta que se cargaba pasaban mínimo cinco largos minutos. ¿Alguien conoció un programilla muy simple (entonces, en el mundo cibernético, nada era demasiado complicado) llamado "La Pulga"?. ¡Bueno! Me lo pasaba como un mono de liana en liana con esa chorradilla del bichejo atrapado en una caverna. La mecánica del juego consistía en ir botando y rebotando por las paredes de la cueva hasta encontrar una salida; si no aparecía un dragón que se te zampaba (todo ello acompañado por "la cucaracha" como banda sonora). Más "videojuegos" de entonces: "El doctor Livingston Supongo": de plataformas, "Shinobi": de ninjas, un curioso beat´em up: "Dinamite Duck", protagonizado por...patos, sí señor. Me acuerdo de uno que llevaba la firma de Lucas Arts que era de una especie de fábrica en la que tenías que producir no sé qué antes de que se consumiera una vela. También tuve uno de Garfield al que siempre quise jugar, pero que nunca funcionaba. No me puedo olvidar de esos estuches variados, con juegos de deporte y... ¡Ah! sí, hombre, el de Mortadelo y Filemón, que tenía dos fases: la primera protagonizada por Filemón (Pí) y que trataba de agarrar unas gallinas en un edificio. La de Mortadelo (a la que nunca aprendí a jugar) iba de huir del Super intendente (Vicente) o del jefe, no me acuerdo, disfrazándose hasta llegar a una lancha y escapar. No me debo olvidar de un comecocos que se llamaba algo así como "Mad Max", creo, y "Oh Mummy", en el cual había que rellenar un laberinto de pisadas sin que te cogiera la momia. Hay muchos más, pero ya estoy viejo y la memoria falla.
Volviendo a la NES, nos marchamos del Alcampo con el carro lleno de comida (empanada y esas cosas) y una preciosa caja de cartón que contenía un cacharro que... ¡no supe conectar a la tele!. Tuvimos que esperar al día siguiente para que la conectase mi hermano mayor y así poder "juguetear". ¿Qué traía la caja? pues un armatoste grisáceo, dos rectángulos cableados con dos o tres botoncillos, un cartucho con una "pegata" en la que se podía ver un bicho rojizo vestido de blanco y en donde ponía "Super Mario Bros.", y en la parte inferior del papel adhesivo otro extraño título: "Duck Hunt". Además de todo esto, me sorprendió encontrar lo que parecía un arma: una especie de pistolilla anaranjada y que también llevaba un cable. ¿Con qué juego se usaría?. A la mañana siguiente de la compra, y a horas intempestivas (por el nerviosismo del nuevo e inanimado compañero de piso), los tres hermanos estábamos listos para no separar los ojos del televisor Grundig de la habitación que desde entonces se consagraría para rendir pleitesía al "artefacto divino". ¿Qué era eso?, un tipejo en peto rojo que caminaba y saltaba, pero que moría con extremada facilidad en nuestras pueriles manazas; armados hasta los dientes, aparecía un perro olisqueando, saltaba en la maleza y empezaban a salir graznantes patos. ¡PAM! ¡PAM! ¡Cayó uno! ¡Cayó uno! Level 1-1: Game Over... ¿Mario?, ¡¿Luigi?! Con el tiempo le cogimos el tranquillo, que llevó aparejado la compra de nuevos juegos: "Duck Tales", "Tetris", "Rolo II", "Super Mario Bros. 3", "World Cup". ¡Qué tiempos! (Suspiro). Era ésta una época en la que el préstamo entre amigos se hacía con asiduidad, de hecho el "Super Mario Bros. 2" nos lo dejó un amigo de mi hermano mayor. Antes de que esto ocurriera, y con motivo de un viaje a tierras galas, conocí este juego en un local de un pueblecito del País Vasco francés. El ver a Toad (el champiñón parlante que en "Super Mario Bros." siempre decía: Thank you Mario! But our princess is in another castle) en movimiento, conmocionó de tal manera mi poco desarrollado cerebro que a mi vuelta a casa me pasé días y días dibujando las pocas imágenes que pude ver. Pasado algo de tiempo, pero aún con la exclusividad y el monopolio caseros de nuestra Nintendo Entertaiment System, llegó a mis manos un cartucho de oro (o eso creí yo). Tenía por nombre algo así como "The Legend of Zelda". Me resultó muy curioso y complejo, y a lo máximo que aspiré con ese juego fue a morir y ver cómo una especie de cerdo humanoide se me reía en las narices (si alguien sabe de lo que hablo).
Mis malvados padres nos hicieron una faena grande... ¡Le regalaron la NES a un primillo nuestro!. Hay que decir que por aquel entonces, ya avanzada la década de los noventa y con unos cuantos especiales de Noche Vieja de Martes y Trece a las espaldas, ya no éramos simples exploradores del creciente mundo del juego electrónico, nos estábamos graduando, y con honores. He de reconocer que he sido un niño muy afortunado y todas las navidades iban a casa de mis abuelos (por parte de padre) los Reyes Magos (o eso creíamos todos los rapaces congregados en ese bendito piso de la Gran Vía). En una de esas ocasiones en las que el trío mágico se dejaba caer, mi hermano pequeño (sí, él de nuevo) recibió una caja, esta vez más pequeña, pero que sin embargo auguraba algo que debía de ser muy bueno, o eso me quería hacer creer el nerviosismo. Era nada más y nada menos que una Game Boy (sí, otra vez Nintendo). Fue una ilusión tremenda el poder jugar en la cama, en la calle, en el baño mientras hacía...ejem. El primer juego venía en una caja muy pequeña, y que parecía estar garabateada por todas partes. El dibujo era inconfundible: un tipo bigotudo, con gorra y enfundado en el mono de trabajo. Más adelante me di cuenta de que nos habían comprado la versión japonesa del juego, que tenía una cajilla más pequeña y que claramente tenía las instrucciones en caligrafía del país de los samuráis (o del sol naciente), pero curiosamente funcionaba a la perfección. Naturalmente, ese no fue el único juego, de hecho Nintendo fue tan prolífica con su portátil primigenia que todavía conservo el catálogo de juegos más extenso de toda mi colección de videojuegos y consolas, que han sido muchas y muy variadas. Así, a bote pronto, disfrutamos juegos como "Las Tortugas Ninja", "Krusty´s Fun House", "Kwirck" (el tomatito), "Kirby´s Dream Land", "Super Mario Land 2" (en donde apareció uno de mis personajes favoritos del mundillo: Wario), "Wario Land", etc. Esto es sólo una pequéñísima parte de los juegos que aún conservo.
Hacía ya algún tiempo que salió a la venta en quioscos y tiendas especializadas una revista. Supe de su surgimiento por la tele (esa caja que atonta, a veces). En el anuncio salía dicha publicación mostrando su portada, y de entre sus páginas surgían correteando personajes que ya conocía, como Mario o Sonic. En cuanto ví la fugaz aparición no tardé en acercarme a la tienda de "chuches" de mi barrio y comprar aquel objeto que hablaba de mis más íntimos deseos. No recuerdo si fue en el primer número, el segundo, o el tercero, en el que había una imagen de Milikito presentando en España el "Cerebro de la bestia". La verdad es que en las líneas mecanografiadas decía Super Nintendo, pero es que se puso bastante de moda eso de la masa gris del bichejo. Mi hermano mayor la llamaba "Super Famicom", pero a mí me gustaba lo de Super Nintendo. Aquéllo fue demasiado para mi esponjil cerebro, que lo absorbía todo (lo bueno y lo malo, aunque eso era bueno, sin duda), y desde entonces vivía sin vivir en mí por convencer a mis reticentes padres de una futura adquisición. Tengo que decir que la ayuda fraternal fue grande (igual que sus deseos por poseer la máquina de sueños). Una vez más, la primera vez que probamos la consola fue en el extranjero, donde viven los vecinos gabachos (no despectivamente). Esas partidas nos dejaron la miel en los labios y pesadillas por lo querido, pero no tenido. Como siempre, tres pueden más que dos, aunque ni sumando nuestras edades llegásemos a la de ninguno de nuestros progenitores. De esta manera, llegaron las navidades (una vez más) y allí estaba una caja, a la que el envoltorio de regalo no le duró un suspiro. Un aparato bastante más estilizado que el anterior de sobremesa, unos mandos redondeados y... ¡Dos cartuchos! Sin que tuvieramos ningún grifo roto, ni el váter atascado, un fontanero volvió a entrar en nuestras vidas. Era de padres japoneses de nacimiento, pero italiano de adopción. Eso era lo de menos. Acompañaban al trabajador unos tipos muy duros, luchadores de la calle. Lo has adivinado, eran "Super Mario World" y "Street Fighter". Aquella noche fue muy corta, pero no porque durmiéramos apaciblemente, ya que teníamos los ojos muy abiertos, y pegados a una pantalla. A partir de este momento, la expansión del, considerado por muchos (sobre todo por los que estaban dentro), octavo arte fue irrefrenable. En mi caso apareció un rito en el sistema de juego: llegaba una caja en forma de regalo, se admiraba con ojos como platos, después se procedía a la lectura minuciosa de los manuales (desde el "gracias por haber adquirido tal y tal", hasta "notas" o "cuando la duda te ronde, ya sabes, Club Nintendo responde") y en última instancia se le sacaba el jugo al programa hasta el punto de llegar a odiarlo. Qué te voy a contar: "Cool Spot", "Super Adventure Island", "Donkey Kong Country", "Bubsy the Bobcat", "Yoshi´s Island",... Cómo pudimos aguantar semejante aluvión de entretenimiento; supongo que éramos jóvenes y con toda la vida por delante.
Eran tiempos de rivalidades entre seguidores de una y otra marca (Sega o Nintendo); Mario y Sonic "se llevaban a matar", y yo era un simple tránsfuga, que se colaba en casa del vecino a cometer todo tipo de sacrilegios en forma de erizo azulado. Pasados los años, una nueva generación de potentes consolas (dejando atrás Super Nintendos, Mega Drives, Master Systems, Game Gears, incluso Neo Geos o accidentados Jaguares) venía a enterrar unos decrépitos sistemas reinantes. ¿Decrépitos digo? pues esto es como lo de Jesucristo, que resucita, si no mirad Game Boy Advance (mi única consola actualmente, a la espera de cacharros de pantalla doble y con funciones táctiles). Me regalaron una pasada Mega Drive 2 (qué cosas, ¿verdad?) y pude disfrutar en casa de los "enemigos". Asustado por el cambio generacional, inminente y sin vuelta de hoja, me refugié en los clásicos, aunque mi personalidad voluble me llevó, en poco tiempo, a la adquisición de un aparato que leía CD´s, que era gris, se recalentaba, y que firmaba Sony. Poco duró en mis manos, se la vendí a un amigo y volví a los orígenes, me hice con una Nintendo 64. Poco puedo contar ya que no sepas: "Super Mario 64" (que ya tiene una versión portátil mejorada), el selvático "Turok", "ISS 64". ¡Ah!, por esta época me aficioné a la música y aprendí a tocar la ocarina. Más tarde me aficioné a las caretas y también a los osos melosos que llevan pájaros rojos en la mochila y "shorts" amarillos (además tocaban el "Banjo"). No pude resistirme a los vecinos y recompré una PlayStation (estoy loco, ¿no crees?).
Siempre estoy a vueltas con Nintendo, pero antes de cambiar de generación de nuevo, quise probar algo de transición y me agencié una Dreamcast (bueno, más bien mi hermano). Pasado el "ínterin", compré una GameCube y jugué con Luigi, Fox Mc Cloud, Chris Redfield y Jill Valentine, Mario, la familia Roivas y algunos personajes más. Por entonces me entró la murria y probé los emuladores (Super Nes, Mega Drive, etc.).
Ahora sólo tengo una Game Boy Advance SP (¡con lo que he sido!). Debe ser que los españoles somos así, de tener enormes Imperios a no tener nada, pero con suficientes pelotas como para remontar el vuelo y ponernos a la altura de los mejores.
Y ahora Nintendo DS y el futuro. ¿Qué será de mí? a lo mejor te lo cuento algún día. ¡Hasta la vista!
|
| |
| |
|
|
|
|
 |
|
|
|
| Volver al artículo Mis comienzos consoleros |
 |
|
Somos muchos con historias similares |
|
|
28-08-2006 23:33 |
|
Historias muy similares a la tuya se repitieron en todo el mundo... como es mi caso... en Chile :P
claro q no te paso lo que a mi... me regalaron mi nintendo la misma navidad que mi game gear... no se como no mori de un infarto
|
|
|
EXCELENTE, NADA MAS |
|
|
09-09-2005 18:07 |
|
Gran articulo , se nota que te has esforzado...
|
|
|
Como no e leido esto antes?? |
|
|
04-09-2005 17:04 |
|
Eso me pregunto yo. Reibacs, pedazo de historia xD ,muy buena.
|
|
|
Como no e leido esto antes?? |
|
|
04-09-2005 17:05 |
|
Eso me pregunto yo. Reibacs, pedazo de historia xD ,muy buena.
|
|
|
Muchas gracias, luisbo |
|
|
05-09-2005 00:04 |
Es un placer tenerte por los foros.
Y yo sigo empeñado en leer un retro análisis tuyo del Alex Kidd
|
|
|
Tus principios consoleros |
|
|
14-05-2005 11:06 |
|
¡Parece que a ti te van las Nintendo! Hay consolas de otras marcas,¿sabes? Cuando salga la PlayStation 3 las Nintendo se van a quedar cortas... ¿O ya eres mayorcito para los videojuegos?
|
|
|
tu lo que eres es un gilipollas |
|
|
01-11-2005 19:36 |
|
dejale que tenga cuantas mas consolas,que daño te hace?
No lo entiendo,supongo que te metes para meter cizaña,dejale que disfrute,yo tengo la psp,la xbox y la ds,y tengo 25 años,y para nada los considero infantiles,no se,porque lo que es a ti,parece que te haga daño la vista,ala a cascarla,y te estas mejor callao con la boca cerrada.
|
|
|
Tus principios consoleros |
|
|
06-09-2005 11:20 |
|
cada uno opta por su consola favorita, sino todos tendriamos las mismas.
Muy buena histroia Reibacs.
|
|
|
RE: Tus principios consoleros |
|
|
06-09-2005 11:19 |
|
cada uno opta por su consola favorita, sino todos tendriamos las mismas.
Muy buena histroia Reibacs.
|
|
|
RE: Tus principios consoleros |
|
|
06-09-2005 11:16 |
|
cada uno opta por su consola favorita, sino todos tendriamos lasmismas. Buena historia Reibacs
|
|
|
recuerdos |
|
|
06-05-2005 09:01 |
Una historia muy divertida
|
|
|
|
|
 |
|