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Scrapland vuelve a las tiendas con una nueva versión para Xbox.
Por fin tenemos la posibilidad de hablar del análisis de "Scrapland" para Xbox. Para quien no haya estado atento últimamente a nuestra zona nacional, diremos que "Scrapland" es un juego desarrollado por los miembros de Mercury Steam, quienes provienen en gran parte de lo que era Rebel Act. A pesar de ser su ópera prima, interesó lo suficiente al resto del mundo no sólo para conseguir editarlo, sino para llamar la atención de uno de los “nombres fuertes” del videojuego estadounidense, American Mc Gee (ex de Id Software, autor de "Alice" y con un par de proyectos en mente, además de cierta obsesión por los cuentos clásicos modificados de manera un tanto psicótica).
"Scrapland" nos pone en los tornillos de D-Tritus, un robot que aterriza en un planeta llamado Scrapland. Scrapland (tierra de chatarra) toma su nombre de cómo la dejaron los humanos, y a partir de ahí cómo los robots consiguieron convertirla en un planeta perfectamente habitable. Al aterrizar, ser desinfectado y grabado en la gran base de datos, D-tritus consigue un trabajo de periodista, y casualmente al poco tiempo de ejercer ocurren una serie de asesinatos que hacen que D-Tritus se vea involucrado en una trama que le supera.
Jugabilidad
Este producto recuerda a numerosos juegos, por mucho que sus autores insistan en que es un juego con personalidad propia. Y esto también es bien cierto, ya que ningún juego de robots está creado de esta manera (así, a bote pronto, recordamos tanto "Metal Arms" como "Rise of the Robots", y no tiene nada que ver), pero sí puede recordar a "Beyond Good & Evil" (por esa trama adulta relacionada con la política y por el trabajo del protagonista), a "Grand Theft Auto" (por la manera de llevar las misiones y por la posibilidad de montar en cualquier nave que encontremos) o a juegos como "Messiah" y "Shadow Forces", puesto que D-Tritus tiene la habilidad de poseer a casi cualquier robot, ganando de paso sus habilidades.
Pero como hemos dicho, "Scrapland" es un juego del cual podemos hablar con entidad propia. Manejamos a un robot que llega en una moto espacial (de la que luego no sabemos nada) a un planeta hecho de chatarra. Después de lo dicho en la introducción, tendremos un mapa donde se nos indicará el próximo lugar al que ir. Una de las características de este juego es que este mapa condiciona muchísimo nuestra partida, pues a pesar de que somos libres de vagabundear por todo el mapeado a nuestro antojo, tener una flecha indicándonos el camino insistentemente al final provoca que vayamos al lugar en cuestión. Y en este juego tenemos siempre esa flecha indicándonos cual es el siguiente paso, por lo que aunque a veces sean 2 los caminos a seguir, primero nos indicarán uno y luego otro.
Hablando de los pasos a seguir, decir que "Scrapland" maneja mucho la fórmula de “misión, recompensa, misión para probar la recompensa…” lo que provoca que pueda engancharnos con gran facilidad. Además, esta versión de Xbox tiene un esquema de control muchísimo mejor que el de PC, lo que redunda en una menor frustración por parte del jugador.
Una de las primeras cosas que haremos en el juego será comprar nuestra nave espacial inicial, y adecentarla a nuestro gusto. Conforme vayamos superando misiones de unos u otros, nos darán planos para conseguir mejores naves, además que siempre podremos coger una cualquiera y llevarla por ahí. Al respecto de las naves, destacar que cada vez que tengamos que usar una habrá un cambio de pantalla, lo cual desembocará en una carga, que no molesta demasiado, pero a todos aquellos que estéis acostumbrados a una “ciudad virtual” tal vez os “cargue” un poco. El modelo de combate es muy sencillo, y a la par completo, ya que permite cualquier movimiento imaginable con la nave, y a la vez es fácil al poder mantener a alguien en nuestra mirilla. En multijugador este es el modo que se ha mantenido, con lo que era fundamental mejorar lo poco pulible de la versión PC.
En cuanto al resto del juego, decir que es muy grande (mirad si es grande que tenemos que ir en “coche” o en metro). Ir por Quimera resolviendo entuertos, hablando con los personajes, interpretando los roles de todos los tipos de robots que podemos manejar (por ejemplo, un banquero roba dinero, un policía puede arrestar, un vigilante señala, ….) y a la vez tener en cuenta que nos pueden cazar, mientras vemos cómo el resto de personajes interactúan entre sí, es una gozada.
En la introducción hemos hablado de “la gran base de datos”. Esta gran base de datos es la que permite que cualquier robot sea reconstruido una vez deja de funcionar, pudiendo conseguir durante la partida estas vidas robándolas por ahí (lo que implica que nos perseguirá la justicia durante un tiempo), o comprándolas a los obispos.
Uno de los mejores detalles de este juego es todo lo que rodea al humor y guión del mismo. Si bien el desarrollo de los personajes no es todo lo profundo que a algunos les hubiese gustado, tiene un humor muy mordaz, y muchísimos detalles repartidos por todo el escenario. Tal vez la formula de jugabilidad abierta que han empleado los chicos de Mercury Steam ha obligado a no meter tanta mano en el guión para dar mayor libertad al jugador, así que habrá quien prefiera esta solución y quien prefiera que les hubiesen contado una historia y ya está.
Gráficos
Pocas veces hemos visto a un director de proyecto tan contento con su juego como en el caso de "Scrapland". Y creemos que si bien no ha sido un juego que haya conseguido pocas ventas, sí es cierto que la ambientación puede haber influido negativamente en estas. Como ya pasó en "Beyond Good & Evil", a veces el público no responde bien a algo que choque con la moda, y eso es algo que le pasa a "Scrapland". Porque una vez nos fijamos en el aspecto técnico y dejamos la estética al margen, observamos el gran tamaño de los escenarios (con algunos detalles muy buenos, como las escaleras que se crean solas de cierta pantalla), que cada uno de los personajes tienen vida propia, a pesar de ser robots, que hay muchos personajes por pantalla, y que el modelado y texturización de todos estos es muy bueno (así como la iluminación, la cual recuerda ligeramente a la vista en juegos como "Doom 3" o "Chronicles of Riddick"). Finalmente, en las batallas entre naves asistiremos a un festín de luces y colores, mientras volamos por escenarios que ya querría la película “El Quinto Elemento”.
Música & Sonido
Una de cal y otra de arena en el aspecto musical. Mientras algunas composiciones son muy buenas (como la de la discoteca del apostador loco), la música que nos acompañará durante el juego es bastante repetitiva (música electrónica de tono bajo y algo monótono). Llega a ser tan agobiante y cansada, que casi dan ganas de montar follones con la policía para cambiar de música.
En cuanto a las voces, eso es otro cantar. Totalmente doblado al español de manera profesional con unas voces que concuerdan bastante a lo que debieran ser (en especial ese tono sobrado de ciertos personajillos). Los sonidos también están muy bien realizados, destacando las explosiones, disparos y golpes que sufriremos durante el juego.
Conclusión
"Scrapland" es una joya que se han encargado de pulir entre unos y otros. Esta versión de Xbox ha tenido la suerte de usar la de PC como campo de pruebas, lo que hace que sea mejor aún, y la aconsejamos abiertamente a todos los públicos (mayores de 12 años según el Pegi).
Así que ya tardáis en darle una oportunidad a D-Tritus y compañía.
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