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El conocido personaje de Osamu Tezuka aterriza en Game Boy Advance con un juego de gran calidad.
Si hay alguien que sea considerado “el Dios del manga” ese es Osamu Tezuka. Cada una de sus creaciones tiene una magia diferente, ya sea personajes como el doctor Black Jack, la historia de Buda, o el robot llamado Astro Boy (entre sus muchísimos mangas). Precisamente de este último se ha hecho cargo una compañía de videojuegos que consigue convertir la mayoría de los títulos que realiza en clásicos legendarios, debido también a esa “magia diferente” que son capaces de aportar a un puñado de 0’s y 1’s bien puestos. Algunas de sus creaciones más notables son juegos como "Dynamite Headdy", "Gunstar Heroes", "Guardian Heroes" o matamarcianos del estilo de "Radiant Silvergun", "Ikaruga" o "Gradius V". También han hecho juegos no tan dignos como el protagonizado por Mc Donalds para Megadrive o el reciente "Dragon Drive" de GameCube, pero casos como estos son raros de ver.
"En Astro Boy: Omega Factor" tenemos la oportunidad de presenciar el nacimiento de un robot con una diferencia fundamental respecto a todas las creaciones anteriores: tiene sentimientos. Este joven robot, que en origen iba destinado a suplantar al difunto Tobío, hijo del Dr Tenma, se cría bajo la batuta del doctor O’Shay, al ser marginado por su padre inicial. Durante la historia planteada en la aventura tendremos ocasión de seguir al joven y simpático Astro Boy en su lucha contra numerosos peligros que acechan al mundo.
Jugabilidad
“Astro Boy: The Omega Factor” es básicamente un juego de acción con alguna plataforma que otra, adronado siempre de una gran variedad de objetivos. Recuerda más que ligeramente a otros grandes juegos de Treasure como "Dynamite Headdy", "Mischief Makers" o "Silhouette Mirage". Así, Astro Boy contará con un buen puñado de habilidades para avanzar entre tantas dificultades. Entre ellas se encuentra la capacidad para atacar cuerpo a cuerpo, activar sus cohetes con el objetivo de saltar o desplazarse, atacar con láseres, o tener 3 tipos diferentes de ataques especiales, dos que afectan a toda la pantalla, y otro que es un láser concentrado que recuerda mucho a una magia de "Guardian Heroes".
Una de los defectos de este juego es su pesadez a la hora de ofrecernos enemigos. Básicamente, en todas las pantallas tendremos los 4 mismos tipos de oponentes, léase, uno que ataca de cerca, otro de lejos, otro que se abalanza a por ti y otro que tira misiles teledirigidos. Por suerte, veremos cómo en cada fase el sprite es totalmente diferente (no así su manera de atacar), pero dentro de cada una nos enfrentaremos con el mismo enemigo, tamaño original, pequeño, grande y extragrande. Además, cada cierto tiempo nos tocará vaciar de la pantalla una pléyade de rivales comparable a cualquier matamarcianos que se precie. Esos momentos son bastante angustiosos, ya que parece que por mucho que golpees la pantalla sigue llena (y cuando decimos llena es llena) de enemigos. Por suerte hay 3 niveles de dificultad.
Una de las mejores características de "Astro Boy: Omega Factor" es que cada vez que nos encontremos con algún personaje importante (incluyendo más de un cameo de personajes de Tezuka de otros cómics, como Black Jack o la Princesa Caballero) se nos otorgará un punto más en la característica que seleccionemos (puñetazos, láser, disparo, jet, vida o sensores ) siendo algunas tan simples como disparar más fuerte, hasta otras que sólo aprovecharemos en determinadas circunstancias (como los sensores).
En cuanto al modo del juego, de vez en cuando se convertirá en un curioso shoot em up (género que también domina a la perfección Treasure) donde podremos hacer uso de todos nuestros ataques menos los puñetazos.
Pero la grandeza de este juego no es sólo el diseño de las pantallas en sí, sino el hilo conductor, léase, la magnífica historia del robot con alma humana. Cada vez que tengamos que realizar alguna misión , todo estará perfectamente justificado desde el punto de vista del guión, incluyendo más de una pregunta que podría sacudir nuestro interior, como el porqué dejamos de lado a alguien por ser diferente a nosotros. Un juego que no sólo puede jugarse por todos los públicos (tiene código PEGI +3), sino que es aconsejable para cualquier que quiera tener una educación completa (no estaría de más aconsejar este juego a nuestra querida Iciar Bollaín, pero claro, ella no los juega…).
Algo en lo que también se muestra el saber hacer de Treasure es en los magníficos jefes finales, que si bien no son demasiado difíciles sí que nos recordarán tiempos en los que los enfrentamientos con estos grandes enemigos eran un punto de inflexión en todos los juegos donde había monstruos finales de nivel. Por desgracia, ni estos enfrentamientos impiden que este producto sea ligeramente corto (en 4 horas o menos habréis acabado con él), aunque eso sí, divertido hasta cotas insospechadas.
Gráficos
Lo primero que veremos de este juego será la gran urbe de Astro Boy magníficamente realizada mediante multitud de planos en parallax. Una demostración de saber hacer que recuerda al trabajo realizado en "Gunstar Heroes" (uno de esos juegos inolvidables para quien los han jugado, y que la industria-crítica del videojuego ha obviado con el tiempo). Conforme avanzamos en el juego observamos que además de tener unos escenarios espectaculares la animación es muy buena, que los sprites están bien realizados, y que los efectos especiales están entre lo mejorcito que se ha visto en un juego de Game Boy Advance. Por suerte, aquí no acaba el espectáculo gráfico, puesto que el juego está plagado de escenas creadas mediante dibujos y mezcladas con el engine del juego que dan un toque de dibujo animado muy notable.
En cuanto a puntos negativos, sólo decir que tal vez se haya aprovechado demasiado lo realizado anteriormente en otros juegos de Treasure, pero en este caso se puede decir que eso es una ventaja más que un inconveniente.
Música & Sonido
La banda sonora cumple perfectamente con lo establecido por el guión del juego, siendo rápida cuando debe, épica cuando la ocasión lo merece y hasta simpática si se encuentra el momento. Esta realizada por compositores de contrastada experiencia como Tsuyoshi Kaneko y Non, y se nota, ya que en más de un momento nos veremos sobresaltados como si de una película se tratase. En cuantos a los efectos especiales, ruidos, explosiones, lásers y demás disparos están magníficamente realizados, mientras que las voces cumplen, pero son algo más escasas de lo que nos podríamos esperar dado el calibre del juego y de la magnífica realización de este en todos los apartados. Por suerte el juego está completamente traducido al castellano y de una manera notable.
Conclusión
"Astro Boy: Omega Factor" se posiciona como una de las mejores conversiones de manga-anime al mundo de los videojuegos, la cual esperemos pronto reciba la competencia en Europa del esperado "Dragon Ball Adventures". Si fuera algo más largo y menos repetitivo en algunas partes, este producto estaría en los altares del videojuego, al lado de las principales obras maestras de Treasure. Se queda en un juego excelente, que no es mala cosa, y en un lanzamiento muy recomendado para todo aquel que quiera disfrutar de la historia de Astro Boy en su consola.
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