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El próximo mes de marzo UbiSoft prepara el lanzamiento de un juego dirigido a los más pequeños de la casa.
Siempre hemos reclamado un trato justo al universo de los videojuegos, un trato similar al que reciben otras industrias del ocio como, por ejemplo, el cine. En consecuencia, lo lógico es encontrar títulos de todo tipo y dirigidos a varios perfiles de público objetivo, no sólo de ‘Grand Theft Auto’ y ‘Metal Gear Solid’ vive una consola. Bajo esta idea se prepara el lanzamiento en PlayStation 2 y GameCube de “Winnie the Pooh: Rumbly Tumbly Adventures”, una licencia infantil de Disney Interactive desarrollada por Phoenix Studios y que será distribuida en nuestro país por UbiSoft a partir del próximo día 3 de marzo a un precio recomendado de 29,95 Euros. Además, Winnie también tendrá una adaptación portátil para Game Boy Advance que se lanzará simultáneamente a las anteriores. Este oso es uno de los protagonistas más tiernos de los cuentos infantiles de la factoría Disney. Tanto es así que décadas más tarde de su nacimiento sigue siendo uno de los iconos favoritos de los niños. En OJGames hemos podido hacernos con una copia de importación desde Estados Unidos y estas han sido algunas de nuestras impresiones.
Un poco de historia
Winnie the Pooh está basado en una historia escrita por A. A. Milne, autor nacido en 1882 clásico de la literatura británica. En agosto de 1914, el teniente Colebourn compró una cría huérfana de oso negro a la que llamó Winnie en honor a su localidad natal: Winnipeg. A su paso por Londres dejó al cachorro al cuidado del zoo hasta el final de su viaje. Su fama creció poco a poco y el público se rendía ante el encanto del animal, lo que llevó a su dueño a donarlo indefinidamente al recinto. Un buen día, el oso recibió la visita de un niño llamado Christopher Robin Milne, con el que congenió tanto que hasta podía meterse en su jaula a jugar. Fue la inspiración para que su padre dedicase un poema a tan peculiar amistad. El bosque en el que la familia Milne vivía pasó a ser imaginativamente ‘El bosque de los cien acres’ y el peluche de oso que Christopher tenía en sus brazos cambió su nombre por el de Winnie the pooh como homenaje a su amigo del zoológico. Un cuento mágico que no escapó de la adaptación animada de Disney.
El Juego
“Winnie the pooh: Rumbly Tumbly Adventures” contará con tres modos de juego principales: la aventura, los minijuegos y el modo junior. El principal es, lógicamente, el modo aventura en el que tomaremos el control de Pooh que azotado por el hambre y siguiendo el consejo de su amigo Christopher, decide recordar los cumpleaños de todos sus amigos para pasar el rato. A lo largo de cada uno de los niveles, recordaremos las peripecias de toda la pandilla preparando el gran festín. En lugar de un menú tendremos un claro del bosque para elegir en un álbum de fotos que refresca la memoria de Winnie cuál de los cumpleaños queremos revivir. Una vez nos hayamos decidido tendremos que avanzar por el mapa ayudando a todos los personajes a tener a punto la celebración. El mapa se divide en estancias rectangulares en las que se entra por un lado y se sale por otro, así de simple. En cada una de ellas hay varios elementos interactivos que nos ayudarán a recoger ítems útiles para alcanzar el éxito: notas musicales (que desbloquean la banda sonora de Disney), cajas, tarros de miel para entretener a las abejas… La mecánica será la siguiente: en la zona del bosque en que nos encontramos hay algo que nos impide avanzar algo como “hay un puente roto”, “hay que cazar mariposas”, “he perdido mi escoba”, o “busca a Rito”. Si resolvemos el puzzle correctamente, seguiremos avanzando en el nivel.
Pero además, encontraremos algunos enemigos en el camino. Sí, enemigos que en lugar de eliminar a base de combos y golpes, tendrán que desaparecer cuando hacemos explotar un globo, por ejemplo, en el caso de los héfalumps y fluzos. En cuanto al resto de modos, los minijuegos son aptos para uno o dos jugadores. Al igual que el resto del título son muy sencillos, se basan en pequeños retos del estilo ‘Laberinto de Galletas’ o ‘Consigue el tarro de miel’. En total serán cinco de los cuales dos están de inicio bloqueados. Por último, el modo junior está pensado para el máximo nivel de iniciación en los niños. Viene a ser un juego interactivo protagonizado por la pandilla de Pooh en el bosque. No hay un objetivo determinado, no hay enemigos ni puzzles, simplemente Tigger y el resto descubrirán maravillas de la naturaleza como un palo que flota, la siembra de plantas, los animales… Todo en un contexto didáctico.
A Nivel Técnico
Disney Interactive nunca a desmerecido por el acabado visual de sus juegos. Con la mitad del trabajo hecho gracias a los incontables diseños de los personajes más famosos de la factoría de animación. El mayor reto está en los desarrolladores, que tienen que conseguir trasladar la esencia de estas joyas de la animación a un videojuego. En el aspecto gráfico esta aventura de Winnie the Pooh cuenta con un motor gráfico tridimensional ambientado en un entorno natural. Es curiosa la imposibilidad de manejar la cámara 360 grados, aunque realmente los movimientos fluidos y el zoom que amplia la perspectiva de forma automática no plantearán demasiados problemas de visión. También encontraremos multitud de escenas cinemáticas tridimensionales (no como las de la serie de animación), disfrutaremos de ellas durante las conversaciones o las diversas acciones que ejecutemos. En resumen, escenarios coloristas e infantiles para mantener la atención del más pequeño de la casa. Respecto al sonido, está completamente doblado al castellano y sin subtítulos, algo de agradecer y dirigido a la comprensión de la aventura por parte del público infantil. Las líneas de diálogo estarán bastante cuidadas en cuanto a repeticiones de palabras ‘clave’ y sintaxis, que favorecerán la interacción entre el jugador y el universo Pooh.
Conclusión
Es importante acercar y normalizar la afición de los videojuegos en todo tipo de públicos y sectores, sobretodo convencer a padres y desconocedores de este universo que también pueden tener cualidades didácticas. “Winnie the Pooh: Rumbly Tumbly Adventures” nace para justificar este punto. Gracias a la afición de muchos niños del planeta hacia este oso se podrán iniciar en la interactividad que no disfrutan en las películas. Como es obvio no es un producto diseñado para jugadores expertos ya que no supondrá ningún desafío intelectual completarlo en poco tiempo. Sin embargo, desde el punto de vista calidad-precio se puede convertir en una opción fiable para los padres que quieran mantener entretenidos a sus hijos pequeños acompañados de estos inofensivos personajes.
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