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El conocido juego de tablero Mario Party ya triunfa en Game Boy Advance.
Tras cinco entregas y una sexta en preparación, el juego de tablero de Mario y sus amigos se ha convertido en todo un clásico de las consolas y el mayor referente de los Party-games, juegos en los que lo más importante es pasárselo bien con los amigos gracias a mecánicas sencillas y diversión rápida. La noticia de un nuevo "Mario Party", esta vez en GBA, nos hizo preguntarnos qué se iba a hacer para pasar el estilo de juego a la portátil de Nintendo, y poco a poco se fue descubriendo que iba a tratarse de una aventura monojugador. Ahora que el juego ha salido en Japón, podemos avanzaros algo más de esta curiosa conversión. La primera impresión, como veréis, no podía ser mejor.
Minijuegos por todas partes
La mecánica básica de "Mario Party" ha permanecido intacta durante los años, con tan sólo ligeras variaciones en la mecánica en las diferentes entregas. Sin embargo, en este videojuego cambiaremos totalmente el enfoque. Se trata de un juego donde el modo para un sólo usuario es una de las cosas más importantes, pero eso no ha eliminado la verdadera alma de la saga: los minijuegos. En este caso, no tenemos un tablero por el que movernos buscando estrellas por turnos, y después al final de cada turno encontrarnos con un minijuego. Bueno, realmente sí tenemos un tablero, pero no uno al uso. Eligiendo a uno de los cuatro personajes seleccionables (Mario, Luigi, Yoshi y la Princesa Peach), debemos movernos por un enorme tablero-mapa repleto de pequeñas “casas”. El objetivo del juego ha cambiado, pero sigue siendo muy simple. Tenemos que, con un determinado número de tiradas, llegar hasta alguna de las casas y pasar alguna prueba para recuperar una estrella. Cada cierto tiempo, mientras avanzamos por el tablero, podemos encontrarnos algún minijuego de habilidad, o algunas casillas especiales que nos den más tiradas u otros beneficios. Si se nos acaban las tiradas y no hemos conseguido ninguna estrella, o bien si llegamos a coger alguna estrella, se acabará la partida y tendremos que volver a empezar. Esto hace que algunas estrellas sean más difíciles de conseguir, puesto que llegar con el limitado número de tiradas puede ser complicado. Por suerte, cada uno de los personajes empieza en sitios distintos del tablero.
También hemos podido observar que en sitios específicos conseguiremos desbloquear unas tuberías de colores, a través de las cuales llegaremos a las pruebas de Bowser. Estos retos son algo más difíciles y tendrán momentos memorables, como intentar meterle un gol a Bowser… Es tan grande que ocupa toda la portería, pero seguro que soltamos una carcajada cuando veamos lo fácil que es colarle la pelota por entre las piernas.
Diversión multijugador y curiosidades varias
Explorando el resto de opciones del cartucho, podremos descubrir modos para jugar directamente los minijuegos que hayamos desbloqueado, incluyendo la posibilidad de conectarnos con un amigo y jugar juntos. Sin embargo, lo mejor es la sección de pequeñas “tonterías” a las que podemos jugar hasta cuatro personas con tan sólo una consola. Desde un juego de compatibilidad de parejas, pasando por un generador de piedra, papel o tijeras, la cantidad de curiosidades en forma de mini juegos que encontraremos es enorme. Entre las más originales, una especie de “selector”, que representa un palo que cae hacia uno de los jugadores…; la utilidad real es bastante limitada, pero seguro que nos vale para decidir a quién le toca ir a por la pizza. Otras curiosidades incluyen un juego de sumo “machaca botones”, un juego de cortar cables de una bomba a ver a quién le explota, o incluso un generador de palabras… ¡en código Morse!.
Otro de los modos nos presenta un concurso en plan 50x15, pero con minijuegos, o un casino con pruebas de habilidad y suerte. Con las monedas que consigamos como premio podremos comprar determinadas cosas, aunque tendremos que esperar a la versión americana para poder descubrir qué es lo que estamos comprando exactamente.
A nivel técnico
El estilo de dibujo que nos hemos encontrado en este juego nos recuerda en todo momento al ultimo RPG de los fontaneros en GBA, "Mario & Luigi Superstar Saga". Se trata de dibujos grandes y bien definidos, todo muy colorido y muy simpático. Los minijuegos nos presentan a un montón de personajes “Made in Nintendo” del universo Mario, y las pruebas son tan originales que podemos encontrar de todo en este juego, muy al estilo de los "Made in Wario", pero algo menos alocado. O al menos no tan extraño.
Y por supuesto, todo ello acompañado de las típicas músicas pegadizas tan características de estos juegos. En definitiva, todos conocemos ya la capacidad de GBA y no vamos a encontrarnos nada espectacular, pero sí diversión rápida a raudales.
Conclusión
La verdad es que es una propuesta muy original en un género que en GBA tan sólo cuenta con unos representantes bastante mediocres. La corta duración de las partidas lo hace ideal para un juego portátil, y la gran cantidad de cosas a desbloquear y los minijuegos tanto para un sólo jugador como para varios lo convierten en la mejor opción para aquellos a los que les gusta jugar rápido y sin complicaciones. No hay duda de que se va a convertir en otro éxito para la portátil, consola que está aguantando el tipo perfectamente incluso con la llegada de su nueva hermana DS.
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