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El mundo de los Sims descubre nuevos horizontes.
Con “Los Urbz”, EA y Maxis han jugado una carta bastante importante para entrar en el mundo de las consolas. Si bien es cierto que en algunas consolas ya podíamos disfrutar de “Los Sims”, también se sabe que el gran éxito que tuvo para PC, no es ni de lejos comparable al tímido éxito que tuvo en los demás sistemas. Pero Electronic Arts no tenía intención de dejar al margen el mercado de las consolas, por lo que ha lanzado en las tiendas de todo el mundo el original “Los Urbz: Sims en la ciudad”. Y no sólo hemos podido disfrutarlo en las grandes consolas, si no que también han hecho una versión para Game Boy Advance.
Hace unos meses, concretamente a finales de agosto, se hizo en Madrid la presentación de la Alfa (bastante avanzada) del juego. Entonces sólo tenían casi listas las versiones para Playstation 2 y GBA, pero nos avanzaron que pronto habría también versión para GameCube. Desde noviembre, ya se puede disfrutar del juego en todas sus plataforma. GBA no iguala en características técnicas a GameCube o Playstation 2, así que el juego es bastante distinto en la plataforma pequeña, pese a basarse en los mismos principios. La primera idea que se puede obtener de todo esto es que, seguramente, sea imposible hacer un juego divertido, ameno y, sobre todo, bajo el mismo título de “Los Urbz” para GBA. Una vez eliminada esta primera imagen errónea, podremos encender la consola portátil y estar dispuestos a disfrutar de lo lindo. Las principales características de este título son una buena jugabilidad, la posibilidad de disfrutar de los numerosos mini-juegos y el aprovechamiento de la consola portátil al máximo.
La historia de "Los Urbz: Sims en la Ciudad" nos sitúa en Miniópolis, una pequeña ciudad donde se desarrolla la vida de multitud de Sims. Nuestro empleo es trabajar en un edificio, limpiando cristales; pero el edificio es adquirido por el malvado señor Millonetis (ya veréis lo malvado que es), con intenciones poco claras. Se oyen rumores de que está comprando toda la ciudad; pero lo que realmente te importa a ti, además de saber qué está pasando con tu amada Miniópolis, es buscar otro trabajo, encontrar un lugar donde descansar por las noches y conocer a todo el vecindario. Gracias al señor Millonetis, empieza tu aventura callejera de pocos píxeles.
Jugabilidad
El comienzo del juego se basa en elegir los elementos básicos de nuestro sim, así como su nombre. Podremos elegir su sexo, vestimenta, color de piel, peinado y color de pelo. Además, se nos harán unas preguntas iniciales para saber a qué grupo “Rep” pertenecemos. Dependiendo de cómo se contesten estas preguntas, se te incluirá en uno de los grupos, como los Macarras, Empollones o Ricachones. El juego se basa en cumplir pequeñas misiones que nos permitirán continuar conociendo mundo. Al principio comenzamos en el tejado, donde Cris Cano, nuestra compañera de limpieza, nos enseña un poco cómo va esto de ser un Urbz. Allí conocemos el primer mini-juego de limpiacristales. Por supuesto, nuestro cometido no se basa en cumplir misiones sin más, ya que además hemos de entablar amistad con otros sims y procurar tener cubiertas nuestras necesidades básicas (comer, dormir, ocio, sociedad, higiene).
Los movimientos son sencillos. El botón A es el de acción, el B sirve para cancelar o correr (mientras pulsamos la cruceta), el panel de control (o cruceta) nos sirve para el movimiento del sim, Start y Select nos permiten entrar en menús, y L y R suelen servir para moverse por los menús. Dentro de ellos podemos ver los empleos y qué necesitamos para ascender, el nivel de popularidad, los objetivos (algo de lo que estaremos muy pendientes), los objetos que llevamos, grabar o cambiar las opciones del juego. Además, se puede utilizar el modo multijugador, conectando dos Game Boy Advance con el cable Link, así que, si nos cansamos de jugar solos, siempre podemos echar una partida con un amigo/a.
A lo largo de la aventura, los personajes nos van presentando los pequeños minijuegos para conseguir dinero o pasar un divertido rato intentando mejorar nuestra habilidad. Por si esto fuera poco, dentro de los mismos minijuegos podemos subir niveles, aumentando las características de nuestro personaje: creatividad, físico, etc, para ganar más simoleons (dinero Sim). Algunos de los juegos que encontraremos serán: Limpiacristales, Basket callejero, Estallido cómico o Motocross caótico, completando hasta un total de 8 alocados juegos. A veces iremos a jugar por la obligación moral de ganar algún dinerillo para pagar el alquiler o concedernos algún capricho, pero otras, sin embargo, caeremos presas de estos pequeños juegos tremendamente adictivos y jugaremos por el mero hecho de batir nuestro propio récord. Además, en el menú inicial podremos jugar a ellos sin necesidad de entrar en la ciudad de Miniópolis (eso sí, previamente deben haber sido desbloqueados).
Gráficos
Los gráficos exprimen bastante bien el potencial de la consola. Sin llegar a impresionantes efectos o grandes videos, sí se puede decir que en general el apartado visual está muy logrado. Los lugares que visitamos son variopintos y completos, con todo lujo de detalles. Nuestro urbz, a pesar de vivir en la pequeñita pantalla de la GBA, está dotado de mucha personalidad. Además, si nos cansamos de su aspecto, sólo tenemos que ir a una tienda de ropa y cambiarle la vestimenta. Así de simple.
Lo que más sorprende es la expresividad de los personajes con los que nos encontramos. Como este juego no trata de tener la mejor casa (aunque se puede conseguir), si no de escalar socialmente hasta codearte con el alto standing, donde más han cuidado los gráficos es al entablar relaciones sociales. Si nos acercamos a alguien de nuestro entorno y pulsamos el botón de acción, entraremos en un menú conversacional donde se podrá hablar con dicho urbz. Hay 3 iconos, cada uno sobre un tema, que van cambiando según vaya avanzando la conversación. Si nos encontramos con un urbz que pertenece a los moteros y le hablamos de dinero, probablemente le caigamos peor que si le hablamos de otra cosa. A un empollón le gustará hablar sobre la universidad, el cosmos o temas culturales. Pero, ¡cuidado! no sólo hay que saber de qué grupo Rep son, si no además, hay que intuir qué tipo de gustos tienen, estudios y/o profesión, para poder caerles bien en nuestra conversación. Según vayamos incrementando la relación social con ellos, irán cambiando sus caras. Se trata de retratos similares a las 3D, muy logrados y expresivos.
Junto a todo esto, podemos entrar a un mapa donde un cursor nos indicará qué es cada edificio. Aquí es donde se haya uno de los fallos más grandes del juego. Si estando en el mapa, movemos el cursor y lo sacamos del área visible, este viajará al infinito y, para volver a verlo habremos de esperar exactamente los mismos segundos que desde que lo sacamos de la pantalla. Esto es, si estamos media hora con el botón pulsado hacia, por ejemplo, la derecha, para volver a ver el cursor, tendremos que esperar otros 30 minutos para que vuelva a su lugar de partida. Otro fallo gráfico es que a veces la coordenada Z no está demasiado bien implementada, y en lugar de pasar por detrás de algo (exactamente igual que otras veces que pasas por ahí) el personaje parece que lo atraviesa, o que está por delante. Y como último fallo, no menos importante, pero sí más gracioso, es que en algunos momentos nuestro urbz desaparecerá, pero seguirá estando ahí, cual espíritu. Podemos verle cómo se acuesta y comienza a roncar y, de repente por arte de magia, y durante pocos frames, sólo oiremos los ronquidos, pero no veremos a nadie sobre la cama.
Música & Sonido
La música instrumental cambia de un escenario a otro, y de una situación a otra, acompañando bastante a lo largo del juego. No se puede comparar a otros productos donde la música es primordial, pero sí es verdad que es amena y de acompañamiento. Cuando entras en un pub suena música acorde al lugar, cambiando periódicamente mientras estamos en el mismo. Además, en algunos lugares puedes elegir cambiar de música (si hay máquina de discos, por ejemplo).
Los efectos sonoros recuerdan mucho al juego “Los Sims”. Al despedirse de algún amigo o transeúnte se oye el característico “sum-sum”, que a muchos ya nos suena como un adiós en el mundo de los Sims. Además, los personajes siguen teniendo esa forma de hablar característica, donde no dicen nada, pero todo ello con acento anglosajón y animosidad en la voz. Algunos aspectos como nuestro personaje comiendo, duchándose, etc. dejan un poco que desear, porque se repite una y otra vez el mismo sonido, quedando un tanto “enlatado”. Aunque es increíble la cantidad de distintos efectos sonoros que puede contener un cartucho para GBA.
Conclusión
El juego mezcla lo mejor del mundo de los Sims, con ese nuevo ingrediente que son los objetivos y escalar socialmente. Se elimina, por tanto, el anquilosamiento ante tanto bucle repetitivo donde los elementos principales eran comer, ganar dinero, tener la mejor casa del vecindario y poco más. Al convertir a los Sims en Urbz, estos salen de su prisión casera y se lanzan a vivir una aventura callejera, donde lo más importante es la diversión, conocer gente, divertirse, bailar, aprender, pero sin olvidarnos que tenemos que comer y dormir como cualquier otro Sim de los que vivían encerrados en sus casas. Salvando los pequeños fallos gráficos, fruto de un testeo quizás algo pobre, podemos decir que adquirir este juego es un gran acierto, puesto que ofrece muchas posibilidades y está abierto a que nosotros mismos creemos la historia de nuestro Urbz.
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