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Dante regresa dispuesto a resarcirse de una secuela que no cumplió con las exigencias de la serie.
Allá por el año 2001 llegaba al catálogo de la joven PlayStation 2 un título que por sorpresa se convertiría en uno de los principales estandartes de la consola de Sony: “Devil May Cry”. Un juego de acción pura y dura con un personaje entre el bien y el mal llamado Dante. Las posibilidades técnicas que ofrecía PS2 por aquel entonces eran completamente innovadoras y tanto el desarrollo gráfico como estético del juego hicieron del juego una referencia. En 2003 Capcom publicó la esperada secuela, sin embargo, no llegó a cuajar ni en público ni en crítica. Pese a la creación de un doble DVD con dos personajes distintos y otras novedades, no alcanzó el nivel esperado. La incertidumbre se apoderó de la saga y a sus seguidores sólo les quedaba esperar a una tercera entrega que devolviese el esplendor merecido a la licencia. Así fue anunciada, tras varios problemas y retrasos, Capcom se encuentra en la recta final de “Devil May Cry 3: Dante’s Awakening” el próximo lanzamiento que completará la trilogía pero que puede no ser el último. Presentado en los festivales E3 y Tokyo Game Show, una demo del juego fue distribuida con las copias de “Resident Evil Outbreak 2”, un avance de parte del trabajo que está realizando la compañía por recuperar la confianza de sus incondicionales. La salida al mercado está planeada para los días 8 y 15 de febrero en Estados Unidos y Japón, respectivamente. El lanzamiento japonés estará acompañado por un obsequio muy especial para todos aquellos que reserven el título con anterioridad: una correa oficial para el móvil. El artículo cuenta con los colores rojo y negro además de un medallón inspirado en la saga. Una edición limitada especialmente atractiva para los coleccionistas de todo el mundo. El territorio europea tendrá que esperar al mes de marzo.
El Juego
El primero de los cambios sensibles que veremos en “Devil May Cry: Dante’s Awakening” es el argumento. La tercera entrega es una precuela del juego que salió en 2001. En esta situación temporal encontramos a un joven Dante que aún no ha adquirido el 100% de sus capacidades demoníacas. Frente a él se encuentra Vergil, su hermano gemelo también fruto de la leyenda de Sparda y que cambió la senda del bien por la de la oscuridad. Ambos son totalmente opuestos y mantienen una encarnizada lucha por el colgante que Dante lleva en el cuello y que posibilitará la apertura del sello familiar. La aventura la completarán otros dos personajes: Arkham, aliado de Vergil; y Lady, una inapelable cazademonios. El segundo de los principales cambios que tendrá el juego tiene que ver con la jugabilidad. Capcom buscaba un sistema que superase a la segunda parte por sus carencias y a la primera por su vertiginosidad. El resultado son cuatro modos de combate distintos de los que dispondrá libremente el jugador. ‘Swordmaster’ es la primera de esas opciones. Se centra en el uso de la espada con la que podremos dar golpes consecutivos, combos variados a enemigos situados cerca, o bien lanzar la cuchilla para alcanzar al rival más lejano. Sin duda es una apuesta por la espectacularidad. ‘Trikster’ se basa en los movimientos de Dante dirigidos a escapar de una situación comprometida o de las garras de un enemigo: andar por las paredes, saltos y otro tipo de acrobacias. Tercero, ‘Gunslinger’, relacionado con las legendarias armas de fuego Ivory y Ebony que utilizará en distintas animaciones como ya las empuñó en su debut. Por último tendremos el ‘Royal guard’, modo de juego defensivo de Dante del que poco se conoce hasta la fecha. Para el manejo de las cuatro opciones Capcom ha incluido un sencillo tutorial que facilite la asimilación de las novedades.
En cuanto a las armas, Dante podrá llevar dos armas al mismo tiempo que debe combinar de forma correcta para conseguir combos con mayor puntuación. Tanto como los cambios como la combinación se harán de forma fluida y rápida gracias a las animaciones creadas para la ocasión. Por otra parte, la confirmación de repetir los mejores componentes de sus predecesores también se observa en la inclusión del sistema de orbes en “Dante’s Awakening”. En estos puntos podremos canjear nuestros progresos e ítems recolectados o transformar al protagonista en un poderoso demonio.
A Nivel Técnico
Es muy posible que a primera vista el nivel técnico de la versión demo decepcione. Sería un poco injusto valorarlo de esta manera, en primer lugar porque la calidad que atesora la serie desde su primera aparición es de por sí muy alta. En segundo lugar, se trata de una simple muestra de por dónde se dirigen las intenciones de Capcom. En resumen, encontraremos un aspecto gráfico muy parecido al visto en el primer “Devil May Cry”, la auténtica referencia. Los movimientos de Dante han sido ampliados y mejorados con animaciones muy fluidas, guiados por lo frenético de los combates. Especial atención merecen los diseños artísticos del título, con personajes y escenarios en la línea gótica oscura de la serie. El resultado es una ambientación inmejorables, llena de detallismo incluso en una etapa previa del desarrollo. Quizá haya juegos más potentes, pero en este caso cubrirá las exigencias de sobra. En lo que al sonido se refiere también hay poco que destacar ya que la mayoría de las veces serán los efectos de golpes, saltos, etc... quienes protagonicen el audio de los enfrentamientos.
Conclusión
Tras la decepción del público con la secuela de “Devil May Cry”, Capcom no puede arriesgarse a hundir casi definitivamente a sus fans con otra entrega que resulte indiferente. Por eso, la principal promesa de esta tercera parte es la de recuperar una licencia que nació con una calidad y adictividad elevadísimas. Los puntos revisados por los desarrolladores son la clave para devolver el prestigio perdido: la jugabilidad, los personajes, la ambientación y el protagonismo del carismático Dante en su juventud. La demo lanzada en Japón lógicamente no responde del producto final que saldrá febrero pero sí sirve de adelanto para saber que Capcom está centrado en la creación de un juego, como mínimo, al nivel de la primera parte.
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