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La última entrega de FIFA Football también tiene representación en GameCube.
Otro año más, ya casi como una costumbre milenaria, llega el fútbol a las consolas cuando el verano ha tocado a su fin y el invierno se vislumbra en el horizonte. Y es que no hay nada mejor para luchar contra el frío que calzarse las botas, ponerse en pantalón corto y correr detrás de una pelota hasta que los pies nos duelen y los pulmones nos piden piedad. Bueno, sí que hay algo mejor, ponerse las pantuflas, encender la estufa y disfrutar de la última entrega de la saga futbolística más longeva en la actualidad. Por desgracia para los usuarios de GameCube también hay que decir que es la única saga (también hay un par de "ISS", pero su calidad deja mucho que desear) que pueden disfrutar en su fantástica consola. Por si aún no ha quedado claro, nos estamos refiriendo a "FIFA Football 2005" de EA Sports.
Jugabilidad
Antes de entrar a comentar qué tal se juega "FIFA Football 2005" habría que analizar un poco que está pasando durante los últimos años con la serie de EA, ya que sin ello no se puede entender el porqué este juego es como es. Desde hace unos años a los "FIFA" se les ha acusado de todo: falta de realismo, perdida de opciones, nulas mejoras, etcétera. Pero hasta la aparición de los "ISS pro" y más adelante "Pro Evolution" no existían opciones reales con las que comparar o que amenazaran la supremacía del clásico de EA. Ahora bien, desde que el peligro se ha materializado, en Electronic Arts parecen haber perdido el norte y están tratando de rectificar no se sabe qué, e ir hacia algún lado, no está muy claro si a clonar a los "PES" o a definir un nuevo estilo propio de juego. La consecuencia es que desde 2003 no se aprecian ideas nuevas o cambios importantes que relancen la franquicia más allá de una mayor inversión en marketing, encontrándonos por consiguiente un año más con el mismo juego aunque ligeramente retocado. Visto el panorama casi podríamos cerrar este análisis en un párrafo, pero por suerte el juego tiene bastantes retoques como para que merezca la pena hablar de él sin repetir lo mismo del año anterior. La novedad más destacable, o al menos la más publicitada, es el juego al primer toque. Este detalle tan importante del fútbol, hasta ahora estaba representado de una manera un tanto rudimentaria y algo frustrante, consiste en que al pulsar un botón antes de recibir el balón el jugador ejecutaba la acción elegida al recibir el balón. Ahora esta jugada se ha refinado y podemos elegir cómo queremos que controle nuestro jugador el balón, es decir, si queremos recibirla hacia delante, a un lado o detrás. El control se realiza pulsando el stick C justo antes de recibir el balón de pies de un compañero, y aunque al principio nos parecerá algo superfluo e incluso contraproducente (regalaremos más balones de los que aprovecharemos), a la larga es un elemento que enriquece los partidos.
Otro punto en el que se notan cambios es en la IA de los jugadores, sobre todo en la de los rivales. Ahora estos actúan de una manera más natural, sobretodo a la hora de jugar al ataque, donde son capaces de crear jugadas medianamente complejas sin que estas aparenten estar predefinidas. En defensa el rival también se muestra más flexible y más realista a la hora de posicionarse, exceptuando en la última línea de la defensa. Esta indefectiblemente está posicionada como un muro humano de tres o cuatro jugadores, incluso en equipos cuya orientación táctica es ofensiva, con lo que toda la magia y fantasía que se puede desplegar en un uno contra uno se pierde y hay que recurrir a buscar un golpe de suerte o caer a banda para centrar desde allí. Si bien la IA rival se ha reforzado o al menos pulido, no podemos decir lo mismo de nuestros compañeros de equipo. Posiblemente sea cosa del control "off the ball" que se implementó el año pasado, pero si no somos nosotros los que controlamos a un compañero para que nos doble, la máquina no tomará nunca la iniciativa. En algunos casos podríamos entender este comportamiento como dar más peso a las acciones del jugador, más aún contando el juego con un sistema ideado para ello, pero su uso es directamente penoso con el mando de GameCube. No sólo no es intuitivo, si no que además nos encontramos con que el jugador controlado con el stick no es capaz de sprintar, lo cual dificulta cualquier jugada de ataque decente. Otro que tampoco está muy listo es el portero, ya que ver cómo un balón cae a su lado y tarda en responder o directamente no lo hace caso será el pan nuestro de cada día.
En cuanto a la sensación general del juego se mantiene la velocidad característica de los "FIFA", tal vez un poco más comedida, y se ha equilibrado la posibilidad de marcar gol, haciendo que sea algo más complicado encontrar los puntos concretos desde donde hay mayores posibilidades de anotar. De todas formas, los lanzamientos son un poco extraños en ocasiones y tenemos la sensación de que existe algún tipo de modificador para que un mismo disparo desde un mismo punto se comporte de forma distinta según la ocasión. Esto puede estar bien para equilibrar frente a la máquina, pero supone que la habilidad propia de cada uno sea menos importante de lo que debería.
Ya fuera del terreno de juego notamos una leve mejoría en los detalles que envuelven al juego. Por ejemplo se ha actualizado el editor de jugadores para aprovechar el más potente que tiene la casa, el de "Tiger Woods", con el podemos modificar decenas de parámetros, y aunque no conseguiremos clones perfectos de nosotros mismos sí podemos crear una gran variedad de modelos diferentes. También es un detalle la inclusión de la tienda FIFA, un lugar donde podremos conseguir estadios, canciones, equipaciones y otros premios a base de canjear los puntos que obtengamos al realizar ciertas acciones en el juego. En cuanto al Modo carrera es ciertamente la opción más interesante para jugar, aunque es una pena que los usuarios de GameCube no tengamos un "Total Club Manager" con el que combinarla, ya que sin él se queda en poco más que una liga magnificada. Donde hay que darle un toque de atención a EA es en las licencias. "FIFA" siempre ha presumido de contar con las licencias de los equipos y los jugadores, pero preferiríamos que se hubiese incluido a equipos como Holanda, Corea o Japón con jugadores ficticios como "Van der Zar" o similares (al estilo "Sensible Soccer") en vez de eliminarlos por no contar con la correspondiente licencia. Y ya como curiosidad nos gustaría saber dónde está el rigor de los creadores del "FIFA" a la hora de elaborar las estadísticas. Es extraño que los equipos de la MLS (la liga de Estados Unidos) tengan coeficientes superiores a los de muchos equipos europeos aun siendo estos inferiores, y también es sospechoso que los equipos mejor puntuados sean Arsenal y Milán, dos equipos que no están entre los cinco primeros según coeficiente UEFA, y cuyo único mérito parece ser haber aportado a dos jugadores para la portada. Además ¿por qué la liga inglesa está representada hasta la tercera división? ¿No habría sido mejor incluir ligas como la Argentina, a todas luces más interesante?.
Gráficos
La excelencia técnica de EA en este campo está sobradamente demostrada y la versión de "FIFA Football 2005" para GameCube no queda por debajo del resto. Todo lo que podemos encontrar en un campo de fútbol está ahí, desde las vallas de publicidad hasta la forma del estadio, incluidas pancartas del público, escudos y hasta las torres de iluminación. En general el juego mantiene el mismo apartado gráfico del año anterior, que ya era muy bueno, aunque se aprecia una mayor fluidez en las animaciones de los jugadores, quienes responden a lo sucedido en el terreno de juego con aspavientos y celebraciones según sea necesario. Donde sí ha quedado un poco desfasado el juego ha sido en el modelado de los personajes, que si bien es constantemente refinado, empieza a notar el paso de los años, pero no creemos que este tema se vaya a abordar hasta la salida de la próxima generación de consolas.
Música & Sonido
Como ya estamos acostumbrados "FIFA Football 2005" viene con una selección de canciones muy completa que nos acompañarán mientras navegamos por los menús del juego. Respecto a lo adecuado de la banda sonora ya ha de decidir cada uno, pues sobre gustos no hay nada escrito, pero algunos de los grupos incluidos son la Mala Rodríguez , los amigos invisibles, Morrissey, Faithless o Scissor Sisters. En cuanto a sonidos, el ambiente que respiran los partidos es increíble, con cánticos, gritos del público, de los jugadores y la narración de Manolo Lama con Paco González. Respecto a los comentarios hay cosas que decir y no por los comentaristas (estos hombres tienen unas tablas increíbles), si no por cosas como cambios bruscos de tono y volumen, o el que no se hayan incluido los nombres de los equipos. Esto puede parecer increíble, ya que nadie más lo ha comentado en otros análisis, pero todos los comentarios se quedan en unos neutrales local y visitante. Un error injustificable para un juego que se siente tan orgulloso de su imagen.
Conclusión
Hablar de un "FIFA" se está poniendo cada año más cuesta arriba, sobre todo en la versión para la consola de Nintendo. El porque de esto es que esta edición siempre parece la gran olvidada del pack. Mientras el resto de sus hermanas consiguen cada año algo nuevo o destacable (PS2 y su control, Xbox y su juego online, PC con su calidad técnica) la versión para GameCube parece ser un auténtico acuerdo de mínimos para que no haya plataforma sin su dosis de "FIFA" correspondiente, ya que no incluye nada que la haga destacar. También es cierto que es la única plataforma donde no existe la competencia del otro grande, "Pro Evolution Soccer", pero algún detalle de cara a los sufridos usuarios de GameCube sería de agradecer. Desafortunadamente este año aún ha sido peor, ya que ni tan siquiera se incluyen los nombres de los equipos en los comentarios de esta versión.
Aparte de la conversión, los "FIFA" parecen seguir sin encontrar su camino, pero estamos seguros que repetir el mismo esquema con unos cambios más de compromiso que reales no es la solución. Esperemos que la llegada de una nueva generación traiga consigo nuevas ideas a esta saga, porque es malo que no mejores al rival, pero es peor que no te mejores a ti mismo.
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