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Fable llega a Xbox con el objetivo de dejar huella en el mercado.
La historia de "Fable" (antes llamado "Project Ego") es cuanto menos curiosa. Todo viene de la ilusión de los hermanos Carter (Dene y Simon) de hacer un verdadero RPG (Role Playing Game, juego de Rol) y no lo que estamos acostumbrados a jugar en nuestras máquinas. Así que estos ex-empleados de Bullfrog fueron con la idea al también ex - Bullfrog Peter Moulineux (ahora en Lionhead Studios), y como era de esperar, le encantó. Se pusieron manos a la obra, y una vez tenían la tecnología hablaron con Microsoft, que ilusionadísima les compró el juego. El "problema" es que los equipos de Peter Moulineux se lo toman "con calma", y Big Blue Box es un estudio satélite de Lionhead. Ejemplos como "Black&White" (primera y segunda parte, además de New Generation), "BC" (que esta cancelado-suspendido en estos momentos) y "The Movies" (otro juego hecho con calma) lo certifican. Debido a esto, hemos recibido "Fable" 3 años después de sus primeros comentarios (mientras que algunos pesos pesados del videojuego español mantenían que este juego aparecería en la siguiente generación). La historia que envuelve este juego es parecida a la de "Shenmue", pero en occidental. Versa sobre la venganza, pero como en el título de Sega, luego se aleja hacia otros derroteros más filosóficos. En este caso, la búsqueda del poder...
Jugabilidad
Muchísimo se ha hablado sobre qué iba a acabar siendo "Fable". Y sinceramente, el resultado final nos ha dejado algo fríos. Os lo resumiríamos como una evolución de "Diablo", centrada en el personaje del guerrero-ladrón-mago (puedes llevar una máquina de matar, robar y hacer hechizos), con muchísimos detalles sociales y un control parecido al de "Zelda" (o cualquier juego que use el Z-Trigger o similares). Empezamos siendo un crío (un detalle poco atractivo es la poca personalización de inicio, sin darte la opción a crear tu personaje), momento en el cual realizamos una serie de misiones antes de que suceda lo que pondrá inicio a la historia real del producto. A partir de ahí entraremos en una escuela de héroes (el juego realmente versa en la creación de un héroe), donde viviremos un tutorial para dominar los 3 ámbitos del protagonista. Estos son Fuerza, Habilidad y Voluntad. El primero contiene las características necesarias para hacer más daño, aguantar más golpes, y que cada impacto te haga menos daño. El segundo nos otorga la capacidad del sigilo, mayor velocidad en nuestros actos y precisión a la hora de disparar. Finalmente, la voluntad es la encargada de decidir qué conjuros podemos usar, su potencia y la cantidad de maná que tenemos.
Durante la partida se nos irán asignando misiones (normalmente encuentra tal objeto, protege a determinado personaje, o derrota a tal engendro), que al ser realizadas nos darán puntos de experiencia, de prestigio y dinero. Los puntos de experiencia también pueden ser obtenidos al usar nuestras habilidades, en cuyo caso se irán asignando a cada característica del protagonista. Por ejemplo, al sanarnos nos darán puntos de voluntad, mientras que al emplear un hacha nos otorgarán puntos de fuerza. Esos puntos los llevaremos cuando queramos al gremio de héroes, donde podremos asignarlos a los diferentes campos de nuestro personaje. Con los puntos de prestigio ganaremos reconocimiento como héroe, que en otros juegos de rol sería "el nivel del personaje". Y finalmente, con el dinero tendremos la oportunidad de comprar todo tipo de ítems, entre los que se incluyen armas, armaduras, pociones y demás elementos clásicos.
Entre los hechizos hay una buena colección, dividiéndose en hechizos de ataque, hechizos que afectan a tu alrededor y hechizos físicos. En los primeros estarán los clásicos bola de fuego o relámpago, hasta alguno más exótico como "golpe múltiple", el cual permitirá impactar doble en el oponente con cada uno de nuestros ataques. Los hechizos de alrededor nos permitirán acciones como parar el tiempo, invocar o drenar vida. Dentro de los hechizos físicos contaremos con el inevitable escudo mágico, o la habilidad de sanar vida, además de otros menos comunes como "la espada fantasma", que hará aparecer una serie de espadas que lucharán a nuestro lado. Además, de vez en cuando podremos contratar a un guardián, quien nos acompañará en nuestra lucha por un módico precio.
El control del juego es bastante intuitivo, excepto cuando te toca apretar los dos gatillos, el stick y los botones. Os explicamos: nosotros manejamos el personaje con el stick izquierdo, y la cámara con el stick derecho, el cual al ser pulsado ampliará el mapa. Con el botón blanco desenfundamos las armas de cuerpo a cuerpo, y con el negro las armas a distancia. El gatillo izquierdo deja fijado un blanco, y el gatillo derecho permite usar magias. El botón Y servirá a la hora de parar golpes y esquivar, el botón B para correr, el X para atacar, y el A para interactuar con el entorno. Además, la cruceta digital nos permite el uso rápido de ítems y habilidades (imprescindible la teletransportación a portales cullis, especialmente el del gremio de héroes). Cuando saquemos un arma a distancia podremos aumentar nuestra precisión con el botón del stick derecho, y cuanto más tiempo mantengamos presionado el botón de disparo más fuerte saldrá el tiro. En modo combate de cuerpo a cuerpo podremos hacer ataques especiales al apretar el botón de correr (lo cual es un poco molesto, porque a veces queremos correr y el personaje se pone a dar golpes al aire), y cuando activemos el modo magia con Y cambiaremos los hechizos que usemos, mientras que con los otros tres botones lanzaremos la magia seleccionada.
Hasta este punto os puede parecer que "Fable" es lo que en el fondo es, un juego de subir experiencia para ser mejor personaje. Pero hay una serie de factores que hacen de "Fable" un juego, como poco, ligeramente distinto, y que vale la pena probar. El primer detalle es la posibilidad de elegir si nuestro personaje va a orientarse hacia el bien, hacia el mal, o se va a mantener neutro. Esto se realiza de una manera parecida a la de "Caballeros de la Antigua República", pero más sutil. Un detalle que nos dejó sorprendidos fue el de "una misión" que te encarga un caballero: limpiar un tejado de pájaros. Se supone que es un favor, así que en teoría te deberían dar puntos de bien por favorecer que el tejado esté más limpio. Al eliminar uno de los pájaros te dan puntos de maldad, porque estás matando un inocente pajarito. Lo mismo ocurre al herir sin querer a un civil que se pone en medio entre tú y un enemigo, o al husmear entre las propiedades de otro sin ningún ánimo de conseguirlas. Por otro lado, ser malvado también es complicado, en tanto que al realizar casi cualquier misión te dan puntos de bondad. Otro detalle muy importante es el relacionado con el aspecto externo. La manera de jugar determinará en buena parte nuestra imagen, tanto la bondad o maldad de nuestro personaje (podemos acabar con un halo de bondad o unos cuernos de maldad), como su régimen alimenticio, nuestras estadísticas como "héroe", o la ropa que seleccionemos ponernos, aparte del peinado o la barba. Este aspecto externo incide especialmente en el último detalle "extra" de "Fable" respecto al resto de juegos, siendo este su capacidad para hacer del producto un juego social, al más puro estilo "Los Sims". Según nuestro aspecto externo y nuestra fama interactuaremos de una manera u otra con los muchísimos personajes dirigidos por la máquina. Si somos un guerrero ideal, los niños querrán ser como nosotros, las mujeres se enamorarán de nuestro personaje, y los ciudadanos nos adorarán, coreando nuestro nombre. En cambio, si somos un ser malvado, la gente huirá con miedo. Entre las ventajas que podremos lograr al ser social está la de poder casarnos con una bella dama, formar un hogar conyugal y tener relaciones. Otro punto importante en el devenir de este juego es la edad del protagonista, ya que no se manejará igual un joven imberbe que un experimentado peregrino de los caminos de Albión.
Como veréis, "Fable" es un juego que va más allá del clásico RPG, pero no llega a los límites de libertad que prometió ofrecer. El tipo de protagonista que tendremos al final estará más orientado a una especie de guerrero con algo de magia que a otros tipos (que puedes serlo, pero no son tan efectivos). Así, por ejemplo, ser un mago puro no es muy gratificante para el aficionado a la magia, ya que todas las armas son espadas, hachas, mazas... o sartenes, y hacer un personaje orientado hacia el combate a distancia tampoco es demasiado efectivo, porque casi todo el juego está diseñado para espacios cortos (eso sí, nada te impide freír a un enemigo con flechas a distancia de quemarropa) . En cuanto a su supuesta libertad, es mucho más lineal que cualquier "Grand Theft Auto", "Baldur’s Gate" (PC), "Caballeros de la Antigua República" o incluso los antiguos "Ultima". A pesar de eso, ser un juego basado en un guión y ofrecer posibilidades de evolución de un personaje es realmente divertido.
Gráficos
En este apartado sí podemos decir que Big Blue Box ha echado el resto. Es el juego más bonito de esta generación, y seguramente acabará siendo el más espectacular salvo que tengamos la suerte de poder contemplar una secuela. La razón de esto se debe a que sus creadores han decidido realizar un mundo "donde todos quisiéramos vivir". Así que olvidaros de cielos grises y parajes asquerosos (que también los hay, pero menos). Bienvenidos a un mundo de paisajes bucólicos y pastoriles, donde la hierba y el verde aparecen por doquier, y los marrones de la tierra y el azul del cielo se funden en un maravilloso horizonte. Esta tierra tiene de nombre Albión, que como bien sabréis es uno de "los nombres" del Reino Unido, y en su parte bonita se han basado para crear este mundo. Entrando en detalles técnicos, el modelado de todos y cada uno de los objetos es muy bueno, destacando especialmente tanto monstruos como personas, con efectos como animación facial o simulación de cabello. Los parajes son espectaculares, llamándonos mucho la atención efectos como el sol o el movimiento de las briznas de hierba, además de un agua preciosa . Finalmente, los hechizos son muy espectaculares, desencadenando en multitud de efectos de partículas, y contando con una animación más que correcta. Sólo un pero, y es las momentáneas ralentizaciones en situaciones de mucha carga gráfica, aunque no empaña el espectacular trabajo gráfico.
Música & Sonido
Otro tanto se puede decir de la música. Las melodías dan esa sensación de paz y tranquilidad en los momentos de paseo, y de tensión y lucha en las situaciones de combate. Partituras muy conseguidas, que si bien no se quedarán en nuestra cabeza por mucho tiempo, sí que sirven perfectamente para ambientar una partida en unos parajes tan bellos como los de este juego. Los efectos de sonido también están realizados a la perfección, con multitud de choques (como los de 2 espadas entre si), o los desencadenados por los hechizos (aquellos donde intervenga el fuego realmente hacen que sientas el crepitar de las llamas). Finalmente, el doblaje en español es muy bueno, contando además con el añadido de que todos los personajes en este juego te dicen algo, hasta el más pequeño de los niños.
Conclusión
Os digan lo que os puedan decir por ahí, "Fable" es un juegazo. Por desgracia, sus creadores no han podido incluir todo aquello que dijeron que aparecería en la versión final del juego, pero esto no quita que cualquiera que se acerque a él sin conocerlo se maraville ante un mundo tan bien creado, y unas posibilidades de interacción tan altas. Y nada impide a sus creadores emplear esa misteriosa conexión a Xbox Live para añadir a este juego todo aquello que le pueda hacer aún más grande, como ha sucedido con "Ninja Gaiden" y sus Hurricane Pack. Eso sí, esperamos para el futuro un "Fable 2" mucho más grande e impresionante.
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