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La famosa gata protagoniza el videojuego oficial de la película.
Si alguien afirmase que no le suena el nombre de Catwoman sencillamente no le creería. Personaje de la factoría de superhéroes DC Comics, habrá tanta gente que la recuerde por las páginas de Batman como por la magnífica interpretación de Michelle Pfeiffer en "Batman Vuelve". Ahora la Warner Bros ha decidido que basta de papeles secundarios; Catwoman merece más protagonismo, y con motivo de su nueva película, el personaje resucita bajo la piel de Halle Berry.
El argumento es común tanto en celuloide como en videojuego, donde Patience Phillips es asesinada tras descubrir un oscuro secreto sobre la empresa de cosméticos para la que trabaja. Pero Patience vuelve a la vida como la heroína Catwoman gracias a un misterioso gato… El resto deberás descubrirlo por ti mismo.
Jugabilidad
A grandes rasgos el juego debería clasificarse en dos secciones: acción y plataformas. La primera no entraña ningún misterio, ya que con las habilidades de Catwoman para el látigo y la capoeira no hay enemigo grande. La dificultad puede venir porque no podemos matar a nadie, así que tendremos que estar atentos para que uno de nuestros golpes envíe al enemigo a un cubo de basura o demás lugares de los que no puedan salir. Claro que siempre existe la opción de pegarles una paliza tal que sean ellos mismos los que huyan, y la posibilidad de usar el látigo para atraparlos, desarmarlos o incluso lanzarles objetos del escenario facilita mucho las cosas. El único reto pueden ser los jefes finales, aunque el mecanismo para vencerles es siempre el mismo, así que una vez lo descubres los combates quedan como poco más que un bonito adorno.
La segunda parte tiene más miga. Podemos trepar, saltar entre paredes, andar por ellas, o utilizar el látigo para balancearnos, recordando en más de una ocasión al exitoso "Prince of Persia". Gracias a esta variedad de movimientos nos veremos ante muchos retos a lo largo (más bien a lo alto) de los 11 niveles. Por desgracia, el constante balanceo de la cámara (que a veces se queda en sitios incómodos) y el hecho de que los controles no responden todo lo bien que podrían, merma la diversión. Y es que no ocurre pocas veces pasar por una complicada sección con todo tipo de piruetas, para acabar fallando el salto más tonto, caer al vacío y tener que volver a empezar. Parte de culpa recae en el absurdo reparto de los checkpoints, puesto que te puedes encontrar dos seguidos en literalmente segundos y en zonas sin peligro, y sin embargo no hallar ni uno sólo en las enormes secciones plataformeras. Asumimos que jugaréis con un mando de dos sticks analógicos, de lo contrario la dificultad sube mucho, entre otras cosas porque el movimiento del látigo y de su dueña se desarrollan en 360º independientes.
Al menos, los movimientos son muy sencillos de ejecutar (con un par de botones ya trepas y haces casi de todo), aunque el hecho de que, exceptuando en una fase, el camino es totalmente lineal, le quita gracia. Sobretodo porque para forzar que sigas la ruta predeterminada se dan situaciones un tanto ilógicas, haciendo uso incluso de las temidas "barreras invisibles". En cualquier caso, cada nivel nos propondrá realizar un número de movimientos que, de ser realizados con éxito, se convertirán en diamantes canjeables por nuevas habilidades, desde ataques a distancia hasta varias poses y burlas. Y para los más torpes contamos con dos ayudas: el gato Midnight que, una vez encontrado, nos otorga nueve vidas, y una especie de tutorial imitando el estilo cómic para familiarizarnos con nuestras habilidades.
Gráficos
Lo cierto es que el juego posee un aspecto francamente característico. Evidentemente manejamos un alter ego de Halle Berry, con la misma imagen que luce en la película. Esto se lleva a su máximo exponente gracias a la soberbia captura de movimientos, ya que cuenta con docenas de fluidas animaciones, siendo este el detalle más cuidado.
Los escenarios no se quedan atrás; No sólo son fieles a los ya vistos en la película (todo el complejo Hedare, etc.), sino que además son enormes, llenos de espacios abiertos y, sobretodo, no aptos para quienes padezcan de vértigo. Gracias a la vista en primera persona podremos darnos cuenta de la profundidad y complejidad del diseño de cada nivel, amén de unos efectos nada despreciables para destacar los objetos con los que se puede interactuar o los enemigos más débiles. Pero no todo es bueno en este apartado. De hecho, los efectos de iluminación son sencillamente incomprensibles. Me explico: la luz no sólo cambia cada dos por tres sin motivo aparente, sino que además Catwoman suele estar cubierta por una especie de halo de color que es todo menos natural. Los personajes, especialmente el de Berry, presentan unos brillos muy exagerados, que provocan la sensación de estar hechos de plástico, quizá para que resalten en los oscuros escenarios. Por último, la variedad de enemigos es casi nula, y no es extraño encontrarse rodeado por seis rivales exactamente iguales, una lástima.
Música & Sonido
Teniendo en cuenta que es conversión directa de una conocida película os imaginaréis que no puede tener mala música. Las típicas composiciones orquestales hacen acto de presencia, subiendo de intensidad en los momentos de más acción y asegurándose de mantenernos alerta. Por supuesto hay más variedad de temas, como la pieza clásica que suena en la escena del teatro, aunque sin duda una de las más reseñables es la que ambienta la discoteca. El único punto negro es que en unos niveles tan potencialmente largos, la música se puede hacer bastante repetitiva. Aunque no hay demasiado diálogo (quitando todos los juegos de palabras posibles con la palabra gato), EA ha hecho el esfuerzo de doblar con bastante acierto cada conversación. Lástima que los enemigos hablen todos igual (al menos el doblador podía haber cambiado de registro). Nada que objetar a los efectos sonoros, ya que responden perfectamente a disparos, explosiones, gritos e incluso el ruido de nuestros tacones sobre cualquier superficie.
Conclusión
Desde luego no es el juego del año, pero merece la pena echarle un vistazo. Sobretodo para aquellos que se quedaron encantados con la película (o fans de Halle Berry en general), manejar a la gata puede ser una delicia, aunque en ciertos momentos resulte frustrante. Su desarrollo relativamente sencillo, la inmediatez de la acción y las diferenciadas facetas de plataformas y lucha son también bazas que pueden atraer a los usuarios ocasionales, tanto de PC como de las distintas consolas en las que ha sido lanzado.
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