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El Bárbaro vuelve al mercado protagonizando un interesante juego de acción.
Conan es uno de tantos personajes literarios a los que dio vida Robert E. Howard. A diferencia de la mayoría de ellos, el Cimmerio que nació en 1932 se ha convertido en todo un símbolo en el mundo del cine y el comic. Pero por desgracia, esa fama no le ha permitido llegar con claridad al mercado del videojuego, a pesar de que todos los bárbaros desde entonces se han parecido a él (igual que todos los enanos a Gimli). Así, juegos como "Barbarian" o la saga "Rastan" (que se han acabado uniendo de una manera curiosa) se han basado, no ligeramente, en tan peculiar personaje. Pero juegos con el auténtico Conan como protagonista no hay muchos, aún sabiendo la fama que precede al personaje. Si dejamos de lado productos como el juego que en 1984 Datasoft realizó para C64, el de SE Software para el Apple II llamado "Conan: Hall of Volta", o aquel juego que en 1989 System 3 creó para Nes titulado "Conan: The Mysteries of Time", sólo nos queda "Conan The Cimmerian" un intento de RPG programado por Synergistic Software que salió para PC en 1992. Ahora, Cauldron, una joven compañía checa (1996) que ha realizado entre otros productos la saga de estrategia "Battle Isle" (con "Andosia War") o el juego de acción "Chaser" (el cual usa el engine Cloak), se encarga de presentarnos este juego que tiene a nuestro querido Conan el Cimmerio como protagonista.
La historia es muy sencilla: Conan se acerca a casa de su tío, cuando unos jinetes salen corriendo de la zona el bárbaro les derrota, pero observa cómo todo el poblado ha sido destruido, así que clama venganza, y por Crom que la venganza se cumplirá.
Jugabilidad
"Conan" es un juego curioso. Los primeros minutos de aventura son para quitar las ganas a cualquier jugador que se precie. Vamos andando por unas montañas heladas, y unos lobos nos atacan, ofreciendo una jugabilidad aburrida, simple, y confusa. Confusa porque las cámaras nos acompañan, y al principio vamos muy desorientados (al final sólo un poco, pero ya nos hemos acostumbrado, y se intuye qué hay que hacer). Pero si el jugador es tenaz (y piensa en los 60 euros que se ha dejado, y quiere pasarse el juego, o darle una oportunidad), irá descubriendo en "Conan" un título muy aprovechable. La razón principal de esto es que a diferencia de la versión PC, el control está perfectamente adaptado a los mandos de Xbox. Con el stick analógico derecho dirigimos los pasos de Conan, con el izquierdo la cámara, con un botón atacamos verticalmente y con otro de forma horizontal, otro botón nos permite bloquear ataques, y el último saltar. Además, cada gatillo nos desplazará hacia un lado, y los botones blanco y negro servirán para activar el mapa y para poner la cámara en primera persona, sin olvidar que la cruceta nos permitirá elegir arma. Porque si algo es importante para Conan, son sus enormes armas. Empezamos con la espectacular espada Cimmeria, pero iremos consiguiendo nuevas herramientas de ataque al avanzar en la partida, como otras espadas, mazas, hachas, patas de silla o hasta una espectacular espada-hacha. Además, con estas armas aprenderemos a hacer un sinfín de ataques, a pesar de que sólo empecemos sabiendo lo más básico. Para conseguir mejorar nuestro personaje, al más puro estilo juego de rol, deberemos conseguir experiencia, que obtendremos al derrotar enemigos, y con la que podremos adquirir nuevos golpes, mejorar los que ya conocemos, o hacer de Conan un guerrero más completo, ya sea con mejores reflejos, una regeneración de daños mayor, una resistencia más alta (ya que los golpes especiales cansan a Conan) o una capacidad de ataque superior. Por si esto fuera poco, cada arma tiene sus propios golpes (aunque más bien debiéramos decir cada tipo de arma, hay casos especiales). Como podréis suponer, el combate tiene un lugar preferencial en el juego, y no es para menos, puesto que Conan se enfrentará a muchos y variados enemigos a la vez. Es de alabar que la variedad de oponentes sea tan elevada, ya que nos enfrentaremos a lobos, osos, trogloditas, espíritus, esqueletos, zombies, dioses, gusanos, y un larguísimo etcétera. En la mayoría de los casos podremos hacer uso y abuso de la fuerza de Conan, pero en alguno que otro deberemos usar también la cabeza, y es que el combate será algo desigual en contra nuestro (al menos, eso parecerá).
Una vez explicado todo lo que podéis hacer con Conan, decir que la historia va ganando en interés conforme avanzamos, y es que poco a poco los retos son más interesantes; queremos ver cómo sale Conan de ese entuerto (hay que reconocer que no me gustaría estar en su piel, lugar por donde va, lugar en el cual se monta una buena) o qué recompensa o enemigo importante nos espera tras esa puerta. Pero no sólo de peleas vive el bárbaro, puesto que el juego también tiene su ración de plataformas, puzzles y aventuras. Al respecto de lo primero, decir que si morimos en el fragor de la batalla, apareceremos en el reino de Crom (Si muero tengo que comparecer ante él. Me preguntará cuál es el secreto del acero. Si no lo sé me echará de Valhalla y se reirá de mi. Ese es Crom! Fuerte en su montaña!), donde deberemos derrotar a un enemigo para poder continuar la partida (eso sí, con la vida entera). Pero si morimos de cualquier otra manera (que se resumen en caerte desde una distancia muy alta, tragarte una trampa, chocarte contra un arma secundaria de un enemigo o que maten a tu protegida), tendremos que empezar desde donde salvamos por última vez. Tal situación nos lleva a hablar de la manera de salvar, y es que podremos salvar donde queramos, pero no cuantas veces deseemos, puesto que necesitaremos unos ítems llamados Piedras de Crom, que a la postre se convertirán en los objetos más importantes de toda la partida, ya que podemos morir de la manera más tonta posible después de llevar un buen rato jugando.
Así que las plataformas si bien no son muy numerosas, sí son determinantes, porque Conan no es precisamente una bailarina en agilidad, y salta más bien poco y mal, lo que mezclado con la cámara nos puede dar más dolores de cabeza que todas las batallas juntas si no lo tenemos previsto. De puzzles tendremos unos cuantos, la mayoría muy sencillos (que casi ni consideraríamos puzzles), como usar cierto objeto o emplear determinado mecanismo, pero también encontraremos alguno de lógica, como uno que tendremos que resolver gracias a un pergamino que nos dará las pistas necesarias para superarlo. En cuanto al concepto de aventura, decir que habrá momentos donde interactuaremos con otros personajes (más allá de las peleas de rigor), aunque también tendremos la oportunidad de visitar el maravilloso puerto de Kordava, donde habrá de todo, desde muchísimas descripciones de casas, o momentos de humor, hasta pruebas escondidas. Además, Conan puede hacer uso de un gran número de ítems, como mapas de la zona que visitemos, pociones de resistencia o de salud grandes y pequeñas (que podremos tomarnos en el acto, o si no las necesitamos guardarlas) y entre otras cosas, trozos de armadura.
Como podréis ver, "Conan" es un juego muy completo, pero por desgracia no es perfecto. Con un buen testeo, este juego sería un verdadero éxito en todo el mundo. Pero aún así, es muy entretenido si somos capaces de obviar sus fallos (fallos visibles en otros muchos productos, pero que suelen estar más disimulados que en esta producción).
Gráficos
El modelado de Conan, y de la mayoría de los personajes y lugares del juego es bastante deficiente. De hecho, el diseño de los escenarios tampoco es para tirar cohetes, ya que ha sido realizado con muy pocos polígonos. A la hora de comparar, juegos como "Blade" o "Enclave", que ya tienen su tiempo, le superan en ambos apartados y con diferencia de nota. Pero por otro lado, el diseño de armas o escenarios de "Conan" es magnífico, y las texturas son muy buenas. Sin olvidar que tiene algunos efectos que nos forzarán a decir alguna exclamación de sorpresa, como lo bien que está reflejado el agua, la maleza o incluso las sombras en tiempo real. A pesar de eso, tiene fallos de clipping, no tan importantes como en la versión de PC, pero que sí se notarán, como atravesar piedras o demás objetos imposibles. Por suerte, el juego es muy variado, y luce detalles tan vistosos como los cambios de aspecto de Conan, la variedad de enemigos, o la inclusión de parajes tan magníficos como el Puerto de Kordava (impresionante) y los decorados de la isla de los espíritus (llena de efectos tenebrosos), todo ello sin sufrir ralentización alguna.
Música & Sonido
En este apartado sí que no encontramos ninguna queja. La música de la película de Conan es uno de los scores originales más apreciados por los aficionados al cine de aventura de todos los tiempos, y en este juego se ha aprovechado perfectamente esta B.S.O. de Basil Poledouris. Además, se le han añadido otras composiciones que quedan tan bien como las originales, aumentando la épica de las aventuras de Conan el Bárbaro. Por otro lado tenemos las voces, que están dobladas en perfecto castellano, desde la intro hasta las exclamaciones que realiza Conan en la batalla, pasando por todas las voces secundarias que oiremos por el escenario (un trabajo magnífico por parte de TDK). Y en cuanto al resto de sonidos, destacarán golpes varios y gruñidos, amén de roturas de huesos, explosiones y similares, todo cumpliendo con su trabajo a la perfección.
Conclusión
"Conan" ha sacado notas muy malas en la prensa de todo el mundo, pero en esta versión de Xbox esas notas no son merecidas. Dejando al margen las críticas negativas, este producto es un juego muy interesante, pero que no logra convertirse en un gran bombazo del mercado. Un juego muy atractivo (más todavía si eres fan de Conan o los trabajos de Robert E. Howard), con muchos momentos y puntos buenos, e incluso originales (como el detalle de morir e ir a los reinos de Crom, aunque esto más o menos ya lo hacían juegos como "Newzealand Story" o "Metal Slug" de NeoGeo Pocket tiempo atrás), pero al que le falta un poco de testeo (y tal vez presupuesto o gracia artística) para llegar a igualar a los grandes del género. Aún así, si le dais una oportunidad, y tenéis paciencia, no os defraudará.
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