|
Móntate en tu escoba y participa en la copa del mundo de Quidditch.
El hambre agudiza el ingenio, y eso parece ser que fue lo que dio pie a la última gran saga del merchandising que en estos momentos asola nuestro mundo, las aventuras de Harry Potter y sus demás amigos aprendices de mago. Nacidos de la imaginación de J.K. Rowling, estos jóvenes pasan sus días en Howgarts, una academia de magia, aprendiendo nuevos trucos y luchando contra el mal en sus múltiples y variadas formas. Pero de vez en cuando uno necesita relajarse y jugar con los amigos, así que aprovechando las grandes posibilidades que da la magia, los magos y brujas ingleses desarrollaron en el siglo XI un deporte a su medida, uno que incluyese escobas voladoras y pelotas desplazándose a gran velocidad. Así nació el quidditch y así nos lo trae Electronic Arts a GameCube.
Jugabilidad
Para aquellos que no sean muy aficionados a los libros de Harry Potter vamos a explicar un poco por encima en qué consiste esto del quidditch. Básicamente, dos equipos de siete jugadores se enfrentan montados en escobas voladoras con el objetivo de conseguir el mayor número de puntos posible, para ello los jugadores que ocupan la posición de cazadores deben meter una gran pelota roja (la quaffle) en uno de los tres aros del equipo contrario, que están defendidos por un guardián a modo de portero y los tres cazadores contrarios. Cada gol vale diez puntos, pero para llegar a los aros los cazadores también han de tener cuidado de los golpeadores, que intentarán derribarlos a base de golpear una pelota llamada bludger con un palo, claro que esto se puede volver en su contra, ya que las bludgers no hacen distinción entre amigos o enemigos y pueden derribar a un compañero. Por último, mientras todo esto ocurre, un jugador de cada equipo que recibe el nombre de buscador ha de hacerse con una pequeña pelota conocida como la snitch dorada, que se dedica a revolotear por todo el estadio a velocidades endiabladas. Cuando la snitch es capturada, el partido se da por finalizado y el equipo que la ha capturado recibe 150 puntos adicionales. Si esta explicación te ha dejado aún más liado de lo que estabas no pasa nada, ya que antes de comenzar a jugar el famoso mundial de quidditch que da título al juego, habrás de pasar unas pruebas y entrenamientos made in Howgarts. Aquí tienes la posibilidad de entrar a formar parte de uno de los cuatro equipos que existen en el colegio (Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff y Ravenclaw) y aprender con sus capitanes las técnicas básicas del quidditch, como el pase, el robo de la quaffle, el uso de las bludgers, etcétera. Según como lo hagamos en cada uno de estos entrenamientos recibiremos una cantidad de cromos mágicos e iremos desbloqueando la posibilidad de retar a los otros equipos de Hogwarts para ganar unas entradas que nos lleven a la copa del mundo. Lo de los cromos, aparte de servir para mostrarnos diferentes imágenes de los equipos y estadios, también sirve para desbloquear movimientos especiales, escobas más rápidas con las que competir o nuevos equipos. Una vez vencemos a los demás equipos de Hogwarts el menú nos permite participar en la copa del mundo, donde se enfrentan selecciones nacionales de diferentes países, como Japón, Inglaterra, España, Bulgaria o Australia, en una gran liguilla para determinar quienes son los mejores jugadores del mundo. Por último, el juego nos ofrece una tercera opción, que es la de jugar un único partido contra otro jugador para practicar o pasar el rato.
Hasta aquí todo es más o menos similar a cualquier juego deportivo, pero "Harry Potter Quidditch: Copa del Mundo" se desinfla totalmente cuando pasamos al juego en si. Aquellos que hayan visto alguna de las películas o leído uno de los libros recordarán que el quidditch intenta ser un deporte frenético, en el que una distracción puede costarte el partido o un buen coscorrón, pero los desarrolladores del juego no han conseguido trasladar ese frenetismo al juego que nos ocupa. De entrada, el juego es absurdamente fácil, incluso para cualquiera de los niños a los que se supone va destinado, ya que estos en muchas ocasiones suelen ser mejores jugadores que sus mayores. Tanto es así que lo más normal es no recibir ni un solo tanto en contra hasta bien entrada la copa del mundo, y no porque la máquina sea realmente superior, si no porque nosotros seamos totalmente incapaces de detener la pelota. Y ese es el otro fallo del juego, la impotencia que se siente al jugar, ya que nos es imposible controlar la altura, escapar con un balón o siquiera elegir en qué posición queremos jugar, con lo que todo se limita a lanzar el balón o perseguir a un contrario hasta estar lo bastante cerca como para quitarle la pelota.
Para intentar darle un poco más de variedad al juego se han incluido una serie de combos y jugadas especiales, pero normalmente son más un recurso estético que una pieza clave en el desarrollo de los partidos, es más, difícilmente encontraremos una razón para utilizar los combos, ya que apenas dan ventaja alguna y distinguir quién tiene el balón y dónde es una tarea demasiado complicada. Por último tenemos la persecución de la snitch, la cual aparece de forma totalmente aleatoria y carece de diversión, siendo una especie de "Wipeout" en el que hemos de seguir una estela. Además, para más inri, esta persecución hace que el resto del juego sea totalmente inútil, ya que si llevas menos de 150 puntos de ventaja sobre tu rival aquí es donde se decide el partido, pero si por el contrario ya has superado esta ventaja no tiene sentido perseguir la bola ya que tu victoria está asegurada. Afortunadamente, esta versión de GameCube incluye algo que no proporcionan las versiones de PS2, Xbox o PC, y es que mientras un jugador juega el partido otro puede usar la Game Boy Advance y el cable de conexión para perseguir la snitch en la portatil, haciendo el juego algo más colaborativo y entretenido.
Gráficos
Electronic Arts ha hecho un buen trabajo recreando los escenarios en los que se desarrollan los partidos, y aunque estos no influyen para nada en el desarrollo son vistosos y cuentan con una buena cantidad de detalles, como las fuentes del estadio francés o las rocas de la cancha australiana. Tampoco está nada mal la gran cantidad de efectos luminosos que podemos disfrutar en los lances del juego, con brillantes estelas acompañando los pases y tiros, así como unas animaciones más que decentes. Otro tema diferente son los modelos de los personajes y la acción sobre el terreno de juego, donde los personajes no están especialmente detallados y es difícil distinguir a unos de otros, teniendo todos ellos el aire de ser modelos genéricos sin demasiado carisma. Esto unido a una cámara muy poco apropiada hace que durante los partidos sea prácticamente imposible distinguir a nuestros jugadores de los del equipo contrario, y más aun si nos encontramos en mitad de una serie de combos, con lo que lanzar la pelota en un ataque es más un ejercicio de fe que el resultado de una acción ensayada.
Música & Sonido
En estos dos aspectos se nota el poder de una licencia, ya que Electronic Arts ha contado con una banda sonora de gran calidad, la cual, aporta ese espíritu mágico tan popular en la saga. Los efectos de sonido a nivel general no defraudan, ofreciendo ruidos de disparos, el movimiento de la escoba, las frases de los jugadores (con acentos o idiomas correspondientes a cada selección) y gritos variados. Respecto a las voces, son las mismas que las utilizadas en el doblaje español de las películas, por lo que los fans de la saga identificarán a los personajes con facilidad, además cada estadio tiene un comentarista diferente, lo cual sin ser especialmente importante para el desarrollo del juego da mayor sensación de variedad.
Conclusión
A pesar de contar con una importante licencia a sus espaldas "Harry Potter Quiditch: Copa del Mundo" no va a atraer a todos los aficionados de las aventuras del joven mago inglés, ya que el quidditch apenas es una mínima parte de este mágico universo. Pero aquellos a los que este deporte fantástico les parezca interesante, pueden darle una oportunidad al título, aunque si esperan encontrar duelos a gran velocidad o complejas jugadas que pongan a prueba su habilidad posiblemente salgan decepcionados. Para los que no sean fans de Harry Potter y simplemente busquen un juego deportivo para entretenerse ellos o algún familiar menor, Electronic Arts tiene una gigantesca colección de títulos deportivos muchísimo más interesantes que este y que pueden interesar a una mayor cantidad de personas.
|