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Soul Calibur II llega a Xbox como un atractivo juego de lucha 3D.
Desde su creación en el año 1996, la saga de lucha con espadas "Soul" se ha convertido en un auténtico éxito de ventas, destrozando a otros clásicos del género como "Battle Arena Toshinden" o "Star Gladiator". Su debut en arcades y Playstation con "Soul Edge" fue un gran acontecimiento, ya que demostraba el buen hacer de Namco Japón, una compañía con experiencia en la lucha 3D gracias a la famosa serie "Tekken". De esta manera, el juego de espadas no tardó demasiado en hacerse con el público occidental, quienes le dieron un gran recibimiento en su llegada a nuestras tiendas bajo el nuevo título de "Soul Blade". Tras el éxito en Playstation, la saga volvió al mercado nipón con un nuevo arcade, el cual más tarde sería conversionado a Dreamcast, consola donde se convirtió en toda una leyenda. A día de hoy, pocas plataformas cuentan con juegos de lucha tan importantes como "Soul Calibur", un producto que, aún con el paso de los años, sigue siendo considerado un auténtico fenómeno. Y como era de esperar, las buenas ventas del citado "Soul Calibur", motivaron a Namco para desarrollar una tercera entrega, esta vez creada para arcades y tres consolas del momento. Por desgracia, la nueva recreativa titulada "Soul Calibur II" no agradó demasiado a los exigentes nipones, quienes demostraron una vez más, que prefieren a día de hoy, gastarse los yens con su apreciado "Guilty Gear". El público nipón afirmó ver pocos detalles novedosos en la última entrega, y no estaban equivocados, pero Namco tenía pensado cambiar aquella situación en las conversiones a consolas. El resultado no fue tan impresionante como para volver locos a los japoneses, pero la compañía logró crear tres juegos de imprescindible adquisición, siendo cada uno diferente al resto. La principal característica que poseían era la participación de tres personajes especiales (uno en cada versión), aunque respecto al arcade, también se mejoraron gráficos y añadieron modalidades. Ahora, tras aparecer en mercados como el japonés o americano (donde también ha arrasado), "Soul Calibur II" se encuentra disponible en nuestras tiendas, siendo la mejor opción para los amantes de la lucha 3D. La versión Xbox, además de contar con características técnicas superiores a las de Playstation 2, incorpora el personaje de Spawn, un héroe de cómics diseñado por Todd McFarlane.
El universo medieval diseñado por Namco para esta saga, nos sumerge en un mundo de espadas y leyendas, en el cual, se habla sobre la existencia de una misteriosa arma llamada Soul Edge. Los rumores e historias son múltiples, tan variados que, a la misma espada, se la bautiza de diferentes maneras, tachándola de malvada asesina, convirtiéndola en remedio para enfermedades, o denominándola como la espada de los héroes. En realidad, y según cuenta la historia que todos conocemos, Soul Edge eran dos espadas gemelas, poderosas sí, pero no tan buenas como algunos caballeros del medievo habían dicho. Las dos espadas se alimentaban de almas humanas, y aún tras ser destruidas, estaban dispuestas a dar problemas a quienes se aventuraran, por distintas razones, a cruzarse en su camino. En estos momentos, y después de la batalla vivida con la aparición de la espada Soul Calibur, la Soul Edge se encuentra dividida en pequeñas piezas alrededor de todo el planeta. Un grupo de guerreros buscará los fragmentos de Soul Edge, aunque para ello, deberán enfrentarse en duras batallas, luchar contra el destino, y quién sabe si plantar cara a su tenebroso pasado.
Jugabilidad
Con la salida de "Soul Calibur" en Dreamcast, Namco logró alcanzar el primer puesto dentro del género, y no era para menos, puesto que su producto cumplía con todos los requisitos para enganchar durante meses (incluso años). Para el desarrollo de la secuela, los responsables decidieron partir del anterior éxito, eso sí, añadiendo novedades, la mayoría de ellas destinadas a solucionar algunos problemas de su predecesor. Los cambios han sido bien recibidos, ya que pulen todavía más la experiencia de juego, pero quizá, el núcleo general es demasiado similar al de "Soul Calibur", pareciendo más una versión 1.5 que una nueva edición. Esto no es malo, claro está, pero quienes esperen mecánicas inéditas o grandes cambios, se encontrarán con un juego tan divertido como parecido al anterior episodio. De esta forma, y para quienes no disfrutaran con el juego de Dreamcast, mencionar que, a priori, estamos ante un arcade de lucha 3D donde los personajes se enfrentarán haciendo uso de variadas armas. Pero no sólo eso, puesto que a diferencia de otros productos made in Namco (véase "Tekken"), "Soul Calibur", haciendo honor a la historia de la lucha japonesa (samurais, etc), incluye un alto grado de estrategia. Pulsando botones sin orden, pocos jugadores lograrán eliminar a uno experimentado, quien podrá calcular la distancia de los ataques, rotar por el escenario, preparar un counter, y después, lanzar el movimiento especial. Así, la estrategia se convierte, como en juegos estilo "Virtua Fighter 4: Evolution", en un elemento indispensable, el cual deberemos dominar si queremos hacer algo en la partida. Por si esto fuera poco, los combates serán, en ocasiones, rápidos, por lo que las estrategias deberán pensarse de forma instantánea, sin perder tiempo decidiendo cuál será nuestro siguiente movimiento. Con esto se gana en espectáculo, ya que es realmente increíble ver a dos jugadores experimentados combatiendo, lanzándose counters y esquivando todos los golpes de su rival. La variedad de ataques con la cual se presentan nuestros personajes, es algo que deberemos aprovechar con entrenamiento, y no caer así, en la típica estrategia de repetir dos o tres ataques de forma contínua (un gran error; te pierdes gran parte del atractivo del juego). Así, todos los personajes contarán con dos botones para golpear a través de su arma, uno más dirigido al lanzamiento de golpes físicos, la habitual guardia y un gatillo destinado a la carga de energía. Partiendo de la base de estos botones, podremos lanzar counters, bloquear ataques enemigos de manera espectacular, crear combos de auténtica belleza, o agarrar a nuestro oponente de diversas maneras.
Respecto a los personajes, Namco ha incluido varias caras nuevas, que como suele ser tradición, aparecen acompañando a buena parte de quienes combatieron en los anteriores episodios. De los clásicos ("Soul Edge") encontramos a Heishiro Mitsurugi, Voldo, Taki, Seung Mina, Sophitia Alexandra y Cervantes de León (nuestro representante). Procedentes de "Soul Calibur" vuelven Kilik, Maxi, Astaroth, Lizardman, Yoshimitsu (original de "Tekken"), Chai Xianghua, Inferno (jefe final), Ivy Valentine, y Nightmare (ahora también con el aspecto de Siegfried). Se completa este atractivo abanico con la aparición de los debutantes Charade (estilo Edge Master), Talim, Raphael Sorel, Cassandra Alexandra, Hong Yunsung, Berserker (un hipotético Rock) y Assassin (supuestamente Hwang). Por último tenemos a Spawn, el personaje exclusivo de la versión Xbox, un héroe de cómics creado por Todd McFarlane que ya ha triunfado en televisión, cine, y como es lógico, videojuegos. En cuanto a la valoración general de los personajes, podemos estar contentos, puesto que todos ellos se presentan con una variedad de movimientos muy atractiva. Respecto a "Soul Calibur" han sido eliminados algunos ataques, pero todos los personajes han recibido habilidades nuevas, algunas mucho más efectivas. También se ha variado uno de los agarres de cada personaje, así como ha aumentado el número de movimientos especiales (los denominados "imparables"), lo cual encantará a quienes gustan de realizarlos con frecuencia. Por último, mencionar que la mayoría de personajes están más o menos nivelados a nivel de potencia, aunque Nightmare sigue siendo una bestia maldita con muy malas pulgas (sus ataques continúan quitando buenas porciones de vida).
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