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Ubi Soft nos ofrece una de las bombas del año para Xbox.
Desde luego, si por los videojuegos fuera, el mundo andaría constantemente en catástrofes medioambientales, atentados terroristas, guerras mundiales..., y es que los guionistas deben estar obsesionados con acabar con nuestro planeta. Esta vez es Ubi Soft, quien nos trae "Splinter Cell", de momento disponible en Xbox (en enero para ordenadores compatibles), aunque la compañía gala ha anunciado que habrá versiones para todo el mercado consolero actual. Intentar codearse con un juego que reina sobre todos en su género, siempre es difícil, porque a los nuevos títulos nadie los conoce. "Metal Gear Solid" es la saga que reina en los juegos de acción, ya que desde que salió su segunda parte, ningún juego ha osado cuestionar la valía del juego. Pero eso ahora puede cambiar, llega "Splinter Cell", un juego que tiene mucho que decir a los amantes de los juegos de espionaje.
Jugabilidad
Este es el apartado que más trabajado está, pero quizá sea porque todos los demás repercuten en éste, de ahí que sea un juego tan rico en todos los sentidos. Tú nombre es Sam Fisher. Tiempo atrás eras uno de los mejores espías de la organización secreta "Third Echelon", en la que trabajabas; tras un período de retiro, has vuelto a la actividad, justo cuando el mundo de la política está a punto de convertirse en militar. El presidente de Georgia, harto del bestial capitalismo americano, ha decidido declarar la guerra a los Estados Unidos, y a todo país simpatizante. Pero antes de combatir abiertamente, debe comprar material bélico suficiente para estar equilibrada la contienda. Ahí entras tú, Sam. Third Echelon (organización totalmente independiente del gobierno americano) sospecha de las intenciones del presidente georgiano, y por eso ha encomendado a una célula de internamiento la misión de saber qué hay realmente detrás.
Como puede observarse, el argumento no está nada mal, y es que es Tom Clancy (auténtico vendedor de Best Sellers sobre guerras bélicas) el guionista del juego. Lógicamente, conforme va avanzando la historia, el argumento se complica aún más, pero tampoco es necesario destripar a nadie la trama. Sam Fisher es un espía, que cumple las órdenes de su comando sin rechistar, pues sabe que cualquier traspiés podría suponer ser descubierto, y esto ser una buena excusa para que el gobierno georgiano declare la guerra. Tampoco importa que el personaje no decida qué tiene que hacer en cada momento, porque la inmersión en el juego es total, lo cual se produce debido (yo diría que es una razón más importante que un argumento inmersivo) a una jugabilidad aplastante. Al fin y al cabo, siempre hay que cumplir unos objetivos, ya vaya el personaje por libre, o se los dicte el comandante. Hay que decir que no alcanza ni mucho menos la profundidad del argumento de "MGS", aunque tampoco es el objetivo del juego, pues con "Splinter Cell" lo que se ha querido es sumergir al jugador en el producto a base de una jugabilidad bestial, y así poder sentir más cerca que nunca al personaje. Nada más empezar el juego, nos encontramos con el tutorial, el cuál nos ayuda a familiarizarnos con los controles. Para que nos hagamos una idea, el control es bastante parecido al que se tiene con "Max Payne", pues con un stick controlamos la cámara, pudiéndola mover a nuestro antojo, y con el otro nos movemos por el escenario. Al principio puede costar controlar los dos sticks a la vez, y además los botones de acción, pero los que hayan jugado a "Halo", por ejemplo, sabrán que es cuestión de tiempo manejar como una pluma al protagonista. Si de algo puede presumir el juego de Ubi Soft, es de tener un control total sobre el personaje, pudiendo realizar todo tipo de acciones, movimientos... Algunos movimientos son realmente impresionantes, y cuesta creer que alguien pueda haberlos imaginado (con los "Cómo se hizo" que vienen en el propio juego nos enteramos que el ejército y las pelis de acción han sido la fuente con más gancho). Todos las acciones las tendremos que hacer nosotros, porque nadie nos da nada hecho. El escenario es totalmente interactivo, ya que la mayor parte de los elementos de éste se pueden utilizar a nuestro favor, o pueden ser modificados por una acción nuestra.
El protagonista puede andar o correr de dos formas, una más sigilosa que otra. Si andamos agachados, la barra que indica si podemos ser descbiertos, no aumenta mucho, porque los pasos son casi inaudibles. Con lo cual, salvo que tengamos mucha prisa, siempre es conveniente actuar con sigilo, no vaya a ser que los guardias nos descubran y acaben con nosotros (en este juego ser descubierto, es sinónimo de estar muerto, porque las balas de los enemigos nos quitan entre un 20-70% de nuestra vida, dependiendo en qué zona del cuerpo dé). Por tanto, los cadáveres o personas inconscientes que dejemos a nuestro paso, deben ser trasladados a una zona donde nadie pueda verles, al poder sonar la alarma en cualuquier momento. Muchos juegos presumen de tener una inteligencia increíble para los enemigos, utilizando un porcentaje muy alto de la consola, y demás parafernalia. En "SC", siempre hay que ir con cautela, porque no sabremos que hay detrás de la esquina. Quizá sea un guardia que oiga nuestras pisadas, y por eso haya que ir de forma sigilosa, no vaya a ser que nos descubra. Pero lo más interesante, es que si un guardia nos descubre, no tiene por qué atacarnos; todo depende de si el entorno le da seguridad o no. Si cree que al ir donde ha oído o visto cosas extrañas se pondrá en peligro, puede que prefiera esperar o llamar a sus compañeros para evitar una emboscada. Donde realmente se muestra la inteligencia de los enemigos, es en una situación donde sufriremos un asedio, y deberemos enfrentarnos a 12 hombres, sin ayuda alguna. El problema es que el escenario dispuesto, tiene tantas entradas como salidas, y si alguno pasa el umbral, matará a los rehenes, y eso es lo que debemos evitar. El comportamiento es increíble, porque siempre será diferente su forma de actuar, dependiendo del número de hombres que ataquen, siempre cubriéndose las espaldas unos a otros.
También podemos escudarnos en enemigos cogiéndolos por el cuello. Los soldados georgianos no dudarán en dispararte siempre que tengan ángulo de tiro suficiente; en cambio, los soldados americanos o de la propia "Third Echelon", nunca dispararán pudiendo herir a un camarada.
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