|
Greatways nos ha permitido disfrutar con dos nuevos e interesantes cortos.
No hay nada mejor como una ración de buen cine para alegrar el día a la gente, divirtiéndose y si puede ser, también enriqueciendo un poco el conocimiento. Al menos, esto es lo que debe pensar Greatways, pues el pasado lunes presentaron en la sala de cine Palafox de Madrid dos cortos de calidad asegurada
Como ya sabéis, los cortometrajes son películas cuya duración es bastante limitada en comparación con otros formatos, lo cuál da una serie de ventajas e incovenientes. Los directores con este formato, al tener una duración tan pequeña (de unos 12 a 15 minutos), pueden dan rienda suelta a la imaginación de una manera especial. Que sean presentados a la vez puede inducir a error, pues no se parecen en nada, ya que cada uno ha sido producido de manera independiente. Precisamente, y cada uno con su estilo, se describen los dos cortos que se mostraron el lunes en Madrid, por cortesía de Greatways.
Tunel número 20
Es cierto, es muy triste tener una desgracia y no poder contarla porque nadie lo reconozca, más cuando es una tragedia a nivel nacional. "Tunel número 20" relata una historia verídica acaecida en 1944 en Torre del Bierzo. La estación estaba envuelta en una densa niebla y abarrotada de gente, llena de soldados despidiéndose de sus familias, mineros que iban a realizar su jornada...; todos ellos salen en el tren Correo Expresso dirección Madeira, la Coruña. Sólo había un problema, es que ese trayecto nunca llegó a completarse. A la altura de Torre del Bierzo (un pequeño pueblo minero cuyo edificio más grande era la propia estación de ferrocarril) fue donde ocurrió el fatal accidente. Dos trenes chocaron frontalmente dentro de un túnel de unos cien metros, provocando un intenso fuego que no pudo ser apagado hasta tres días después. El resultado fue siniestro: decenas de muertos, o mejor dicho, desparecidos. Pues el Nodo, boletín oficial del estado, no dio constancia de este accidente, y ninguna vía oficial relató los hechos que tuvieron lugar. El régimen no dio ayudas ni subvenciones a las víctimas, y su dolor nunca pudo ser reprimido, pues no fue sólo el dolor de la muerte, sino el olvido por parte de España del fatal accidente que tantos muertos produjo.
Este cortometraje documental ha sido realizado con gran maestría por Ramón de Fontecha, y ha sido protagonizada (casi en su totalidad) por supervivientes del accidente, maquinistas jubilados, etc.
Sinfonía Desconcertante
La confusión de diferentes sensaciones puede dar lugar al caos en su máximo esplendor, sobretodo cuando el propósito principal es ése. Este corto nos presenta a tres mujeres, que intentan recuperar el sentido de la vida mediante una terapia un tanto peculiar, que consiste en representar situaciones emotivas, que traten la tragicomedia en su máximo esplendor. Esta vez se proponen vivir cómo cada una de ellas debe contar a sus familiares (dan vida a abuela, madre) que padece un cáncer. En la película destaca la forma de tomarse las cosas según la persona que padece la enfermedad. Así, cada situación será una sinfonía diferente: allegro, adagio, scherzo, y rondó (conclusión final). Como actores conocidos destaca Lola Herrera ("La casa de los líos"), en este metraje magníficamente realizado por Belén Santos, donde la mezcla de sentimientos en una misma situación es realmente inquietante (quién pensó que un cáncer podía ser tomado con humor). Además de Lola Herrera, también aparecen como protagonistas, las actrices (no tan conocidas pero con un trabajo igual de impecable) Carme Elías y María Isasi. Cabe destacar la banda sonora, a cargo de Nacho Martín, muy bien seleccionada, incluso a veces no se sabe si la música se hizo para el filme, o viceversa.
Conclusión
Es gratificamente ver cómo no sólo se realizan productos para su comercialización, como es el caso de estos cortos, que a través de subvenciones de diversas compañías y asociaciones (bien sean privadas o públicas), consiguen salir a flote, y más cuando el formato 35 mm no está tan extendido como otros. Y, por supuesto, esto es muy positivo, más cuando el guión es muy interesante (el caso del segundo corto) o es una historia que debió ser recordada hace mucho tiempo (primer corto).
|