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Xbox recibe con alegría el último juego basado en Bruce Lee, la leyenda marcial que tantos seguidores ha cosechado antes y después de su muerte. El estilo seleccionado es el beat´m up, ¿alguna vez has soñado con controlar de nuevo al héroe? ahora tienes la oportunidad gracias a Universal.
En la mayoría de consolas, siempre hay algún juego de antigua escuela, creado cuando los programadores creen conveniente preservar el estilo clásico y conservador de los viejos tiempos. La sencillez prima sobre lo complejo, y la inclusión de novedades pasa a segundo plano. Encuadrándonos en el género del "beat'em up", es muy normal encontrar juegos que seal fieles a un modelo en concreto. Y es que, en casi todas las consolas encontramos varios ejemplos (desde el "Double Dragon", hasta el "Dynamite Cop 2" de Dreamcast). Desde luego, es muy difícil que un juego que siga con ferocidad las reglas clásicas, triunfe, pues todas sus características necesitan estar muy pulidas. En cambio si tiene algo novedoso, puede servir como reclamo al comprador.
Todo personaje conocido de la industria del cine o del videojuego se convierte en una licencia jugosa, que con mucha frecuencia es utilizada para crear un videojuego. Y quién mejor que Bruce Lee, el maestro más famoso de artes marciales, que ya apareció en Snes, SMS, Nes... (incluso en Commodore 64), y que ahora debuta en exclusiva para Xbox con "Bruce Lee: Quest of The Dragon". Tratándose de una exclusividad, es normal que se le pida algo más que a otros títulos multiplataforma, y más si el sistema en el que corre es el más potente del mercado. Veamos las características de "Quest of the Dragon", y si éstas son suficientes para superar al resto de productos basados en ésta licencia.
Jugabilidad
Bruce Lee, antiguo agente del Servicio Secreto, ha sido llamado para investigar una oscura organización llamada Loto Negro, metida hasta el cuello en tráfico de armas y fármacos superesteroides. Pero no sólo eso, hay más historia (se va aproximando a un culebrón venezolano), porque la jefa de Loto Negro, Lady Dragón, ha secuestrado al padre de Bruce Lee...
En fin, la historia es lo de menos en un juego de acción, una patada vale más que una conversación entre dos personajes. No obstante, si el juego tiene historia, al menos que esté bien escrita. El siguiente párrafo del libro de instrucciones no tiene desperdicio: "Bruce, a quien le remuerde la conciencia por la muerte accidental de Chai Wan, ahora sólo pelea cuando debe hacerlo". Un servidor no entiende una cosa, pues si la muerte ha sido accidental, eso significa que no había sido una muerte premeditada. Menos mal que la historia en el juego no sirve para mucho, porque al menos yo ya habría tenido un cabo suelto difícil de amarrar.
El sistema de juego es muy clásico, aunque añaden varios elementos de configuración del personaje a lo largo de la partida para que resulte más ameno. El sistema de grados se basa, más o menos, en las ocho competencias del sistema "Jeet Kune Do", y aunque éstas no tienen ninguna representación visual, en el juego sí, con el fin de ser más vistoso. Funciona de la misma forma que pasar de cinturón de kárate, pero con YingYang. En cada color podemos aprender unas habilidades como nuevos golpes, incrementos de vida o salud, medallas del dragón (luego explico su útil función), potencia de golpe..., comprándolos con los puntos ganados en las peleas. Éstos puntos caen de los enemigos derribados, y serán en mayor cuantía si hemos utilizado una buena técnica, es decir, enlazado combos...
Las medallas del dragón, son un elemento muy importante en el juego, y quizá uno de los detalles más novedosos. Cuando utilizamos uno de estos objetos, nuestra vida es dorada, y nuestros puños están envueltos en fuego. Esto se traduce en una mayor fuerza en los golpes, y más resistencia a los ataques recibidos. Éste estado acaba cuando la barra vuelve a su color normal. Para jefes finales es muy útil, porque éstos tienen mucha vida, y así, se les reduce más rápidamente, además, los golpes que acarrean a Bruce Lee, quitan menos vida.
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